La fideuá, del mismo modo que la paella, es uno de los platos más representativos de la Comunidad Valenciana. La importancia que le dan a la elaboración de los fideos y el arroz hace que hagan como nadie estas dos recetas. Por lo que te vamos a dar los mejores trucos para que te salga la fideuá como si fueras valenciano.
Este plato no te va a quitar tanto tiempo como parece. Existen multitud de recetas, en las que incorporan todos los ingredientes que te puedas imaginar, pero te vamos a mostrar cómo hacer en poco tiempo una fideuá mucho más rica que una paella.
LA FIDEUÁ ACEPTA TODOS LOS INGREDIENTES

La fideuá más reconocida es la de marisco, en la que los pescados y mariscos le dan un sabor único a los fideos. Pero existen muchas otras vertientes de esta receta en la que las verduras o el pollo funcionan igual de bien como acompañamiento del guiso.
Lo primero que tienes que hacer es pensar de qué quieres hacer la fideuá. En las más novedosas le han llegado a incluir tofu o seitán para los veganos. Si eliges hacerla de verduras o de pollo, tienes que saltearlo todo antes de echarlo con los fideos.
LOS MEJORES FIDEOS PARA ESTE PLATO

El siguiente punto importante para que la fideuá te salga para chuparte los dedos es escoger los fideos adecuados. Los recomendados para esta receta son los del número 3, ya que son de tamaño mediano. Los que venden como específicos para fideuá son más gordos y van a necesitar más tiempo para cocerse y más cantidad de caldo.
Así que si quieres hacerlo en poco tiempo, utiliza los fideos del número 2, ya que van a cocer antes y no van a necesitar tanto caldo. Aunque este fideo sea más fino, el sabor que le da a la fideuá es prácticamente el mismo que sus hermanos mayores.
LA IMPORTANCIA DEL SOFRITO EN LA FIDEUÁ

Un buen sofrito es la base para que la fideuá salga exquisita. En primer lugar, tienes que echar un buen chorro de aceite de oliva sobre el recipiente en el que vayas a cocinar. No es necesario que sea en una paellera (aunque es donde mejor se cuece el fideo), puedes hacerlo en una sartén grande o en una cazuela.
Cuando el aceite esté caliente, añade varios dientes de ajo picaditos. Entonces, saltea los gambones y cuando estén dorados los apartas. Tras retirarlos, añade la sepia y las gambas para que se vayan haciendo. Rehoga durante unos minutos y estate atento, ya que llega el paso más importante de toda la receta...
EL ORDEN EN EL QUE SE AÑADEN LOS FIDEOS AL GUISO

Cuando la sepia y las gambas estén un poco hechas, añade los fideos al guiso. Es importante que los metas tan pronto en la cazuela para que vayan impregnándose de todos los sabores. Lo siguiente es añadir el tomate y rehogar la mezcla durante dos o tres minutos.
Este es el momento para añadir el colorante si quieres que los fideos te queden amarillos. También puedes echarle un toque de azafrán para que cojan el sabor de esta especia. Pero este paso es opcional. Remueve para que se reparta equitativamente por toda la cazuela y ten a mano el caldo porque llega su momento...
NO TE PASES CON EL CALDO

La fideuá ideal tiene que quedar seca y con los fideos al dente. Si te queda con caldo y los fideos pasados, eso significa que te has pasado tres pueblos a la hora de ponerle el caldo. La proporción adecuada es añadir el doble de caldo que la cantidad de fideos que hayas puesto.
Si los fideos son finos, echa un poco menos de caldo, ya que van a hacerse en menos tiempo. El tiempo de cocción oscila entre 5 y 7 minutos. En ese periodo, los fideos deberían haber chupado todo el caldo. Aprovecha para echar un poco de sal y pimienta mientras todo cuece. Tampoco se te olvide colocar los gambones y los mejillones. Y en ningún momento lo remuevas.
LA IMPORTANCIA DE DEJAR REPOSAR LA FIDEUÁ

Cuando el caldo haya desaparecido, apaga el fuego pero no retires la fideuá. Este plato tiene que reposar durante dos o tres minutos más para que se termine de hacer. Si tienes un trapo a mano, tápalo para que el calor no se vaya y los sabores sigan flotando por el guiso.
En apenas media hora, tendrás lista tu fideuá. Te pensabas que este plato te iba a llevar mucho más tiempo, pero su sencillez hace que la parte importante recaiga en el sofrito y que los fideos chupen bien el caldo de pescado. Si tienes espacio en la mesa, sírvela desde la misma cazuela. ¡Qué aproveche!




