Ourense ya tiene las brasas encendidas: el magosto de San Martiño vuelve a la capital termal con dos toneladas de castañas. Del sábado 7 al miércoles 11 de noviembre, el casco histórico se convierte en una fiesta de humo, vino nuevo y música popular.
No es una feria cualquiera. La cita está declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia desde 2008 y este año calienta motores con talleres y demostraciones de instrumentos tradicionales antes de su día grande. El magosto de San Martiño se celebra del 7 al 11 de noviembre y reparte sus hogueras por la Praza Maior, la rúa do Progreso y la Alameda, según la información difundida para esta edición.
Dos toneladas de castañas y vino nuevo en el magosto de Ourense
El número impresiona y no es marketing: se asan y reparten hasta dos toneladas de castañas a lo largo de estos días. Se pelan con cuidado, que queman, y se comen a manos llenas, casi siempre sin preguntar demasiado.
Las hogueras también sirven para asar chorizos y otras carnes de cerdo, que se consumen en reuniones vecinales de esas que empiezan con una silla y acaban con media calle sentada. La fiesta ocupa el casco histórico de Ourense y lo llena de olor a leña, a grasa chorreando y a castaña tostada.
Y todo se riega con el vino nuevo, el primero de la última cosecha, que marca el descorche oficial de la temporada vinícola. Aquí no se brinda con burbujas: se brinda con un tinto joven, afrutado y con ese punto vivo de fermentación reciente que solo se entiende en otoño.
Hay planes que se saborean mejor de pie, con la castaña caliente en una mano y la copa de vino nuevo en la otra.
A qué sabe la fiesta: castañas, chorizos y el primer vino de la cosecha
Una castaña bien asada tiene la piel tostada y la miga tierna, harinosa y dulzona, con un fondo ligeramente ahumado. Si te la comes demasiado rápido te quemas. Si esperas, se enfría y pierde esa gracia. Ese equilibrio es casi una filosofía de vida.
El chorizo a la brasa hace justo lo contrario: chisporrotea, suelta grasa sobre las ascuas y avisa de que está listo con un aroma que se detecta a media calle. Castaña, chorizo y vino nuevo son la trilogía clásica del magosto, y no necesita mucho más.

Para chuparse los dedos.
El día grande es el 11 de noviembre en la Praza Maior
Si solo puedes ir un día, ve el miércoles. A partir de las 18.00 horas arranca el magosto tradicional, que este año va de la mano del Festival Folk San Martiño en la Praza Maior, con agrupaciones como Ialma o Brañas Folk poniendo la banda sonora a la jornada.
La noche se remata con verbena popular, reparto de castañas, callos y porco ao espeto —cerdo ensartado y asado lentamente— y, en muchos rincones, el ritual de la queimada: ese brebaje que se quema mientras se recita el conxuro, el conjuro tradicional que, dicen, espanta todos los males.
Del gran fuego al veranillo de San Martín: la historia del magosto
De dónde viene el nombre tiene su truco: la palabra magosto se remonta a las raíces latinas Magnus Ustus (gran fuego) o Magum Ustum (fuego mágico). Mucho antes de que la patata o el maíz llegaran de América, la castaña fue el motor energético de Europa, molida como harina o comida seca y fresca. Su rastro se hunde en el Paleolítico y llega hasta hoy, como recuerda la entrada del magosto en Wikipedia.
La fiesta nace como rito de agradecimiento por la cosecha y, al caer en otoño, mantiene un vínculo fuerte con el culto a los difuntos. El fuego tenía carácter purificador y mágico: en las aldeas se dejaban castañas en el suelo del hogar para que los antepasados también tuvieran su ración de alimento durante la noche.
Las fiestas se remontan al siglo XIII, cuando se finalizó el templo del santo en 1237, en el barrio de O Cruceiro, aunque la celebración aparece documentada por primera vez en 1637. Entre las costumbres que han sobrevivido está la de afuranchar el vino en los bajos de las casas, el llamado vino sobrante que quedaba tras llenar las pipas de de todo el año.
Y está la leyenda. San Martín de Tours, soldado romano, cortó su capa con la espada para compartirla con un mendigo aterido de frío. En ese instante la lluvia cesó y el sol calentó la jornada, el origen del veranillo de San Martín, ese respiro de buen tiempo que suele acompañar a las castañas al aire libre. Sale redondo.
Cómo vivir el magosto como un ourensano
Muchos vecinos no se quedan en el centro: suben al parque de Montealegre a encender sus propias hogueras en familia, si el tiempo lo permite. Es la versión campestre del magosto, más tranquila y con mantel de cuadros.
Este año la programación apuesta por el lado didáctico con talleres y representaciones de instrumentos musicales de raíz en la Sala Ángel Valente, de acceso libre con inscripción previa. Buena idea si vas con alguien que todavía no sabe qué es un magosto.
Apunta el plan. Ve temprano, porque las hogueras se encienden pero las castañas vuelan. Y olvídate del abrigo bueno: vas a salir con la ropa perfumada de humo hasta la primavera.
Ojo con el humo.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Magosto de San Martiño, en Ourense.
- 📍 Ubicación: Praza Maior, rúa do Progreso y Alameda, Ourense.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Castañas asadas, chorizos a la brasa, callos, porco ao espeto y vino nuevo.
- 💰 Precio medio: Celebración en la calle; consulta precios de consumición en el local.



