El Bar Gros acaba de abrir en el Eixample de Barcelona y llega con una promesa que se agradece: raciones enormes. Nada de platos de diseño con tres garbanzos contados ni de salir del local rumbo a la nevera.
Está en el número 202 de la calle Provença y detrás están Jordi Millán y Sara Martín, responsables de Casa Angelita y de otros tres establecimientos. Lo cuentan ellos mismos, entre risas: «Nosotros ya no nos damos cuenta de que nuestras raciones son una barbaridad porque siempre hemos trabajado así. Pero la gente flipa».
La generosidad no es aquí un truco de marketing. Es la forma en la que esta casa lleva años trabajando, y ahora la han convertido en la seña de identidad de su nueva apertura en Barcelona.
Las recetas son reconocibles y las raciones, abundantes. Y la intención es clara: que nadie termine la comida con una visita de emergencia a la nevera al llegar a casa.
Dónde está el Bar Gros y cuánto cuesta comer en él
El local ocupa el número 202 de la calle Provença, en pleno Eixample, y abre de lunes a domingo, de 12.30 a 23.30 horas, según los datos que maneja el propio establecimiento. Un horario amplio que vale tanto para una comida larga de domingo como para una cena rápida de martes.
La cuenta final suele moverse entre 35 y 40 euros por persona, siempre con tapas y platos pensados para compartir. Millán lo resume así: «Hemos querido que en todos nuestros restaurantes se coma bien y a un precio correcto». Eso sí, los precios y la disponibilidad pueden variar, así que confírmalos en el propio local.
Qué se pide en el Bar Gros: de las croquetas a las bombas de rabo de toro
La carta es un repaso a los clásicos que todos reconocemos: croquetas, una ensaladilla de las de toda la vida, huevos rotos, pescado, marisco, y carne. Tapas y platos para poner en el centro de la mesa y compartir sin peleas.

Entre los imprescindibles aparecen las bombas rellenas de guiso de rabo de toro con reducción y mayonesa picante. Ojo con esto: no son la típica tapa de un bocado, sino que adquieren dimensiones de plato. Se comparten, sí. Pero con criterio.
Pedir con hambre y salir con la sensación de haber comido de verdad no debería ser noticia, pero cuando ocurre conviene apuntar la dirección.
Y para quien se agobie con las cantidades, el local ofrece medias raciones. Un detalle que se agradece: no todo el mundo quiere un plato gigante a mediodía, y aquí han pensado en ese público sin renunciar a la generosidad de la casa.
Las croquetas y los huevos rotos son la puerta de entrada perfecta para una primera visita. Son platos que se comparten sin pensar, que llegan abundantes y que permiten picotear mientras se decide el siguiente paso. Para chuparse los dedos.
La familia de pescaderos que hay detrás de la barra
Millán pertenece a la cuarta generación de una familia dedicada a la pescadería. Su bisabuela vendía género en cestas de mimbre y su abuela Angelita tuvo una parada en el Mercat de Montserrat, una de las primeras del mercado, que después continuó su padre. Creció entre cajas, hielo y jornadas que empezaban de madrugada.
Esa experiencia sigue pesando en las compras. Según explica el establecimiento, Jordi Millán selecciona personalmente el pescado y el marisco y acude habitualmente a Mercabarna y a las lonjas. De ahí que el mar tenga tanto protagonismo en una carta que, a priori, parecía de tapas de toda la vida.
El espacio tampoco pasa inadvertido. El estudio Genialidades ha transformado el antiguo Maur Muntaner en un local de colores intensos, con aluminio, cartelería inspirada en los mercados y una barra desde la que se ve la cocina. Comer mirando cómo se mueve el pase tiene su gracia, y aquí la barra es casi un espectáculo.
El Eixample es territorio de terrazas, oficinas y comidas a deshora, y un sitio así encaja de maravilla en la zona. También en el bolsillo: dentro de lo que se ha convertido el centro de Barcelona, encontrar una mesa donde se come de verdad por ese rango se agradece.
A estas alturas, la propuesta tiene gancho por pura reacción. Frente a la moda de los platos mínimos y las cuentas que asustan, un bar de raciones enormes y recetas reconocibles suena casi a refugio. Habrá quien prefiera picar muchas cosas distintas; para ese perfil están las medias raciones y las tapas.
Si te gusta el marisco, las raciones que llenan la mesa y esa cocina de siempre bien hecha, apunta el sitio. El Bar Gros está en el Eixample de Barcelona y abre todos los días de 12.30 a 23.30 horas. No hace falta un plan especial para probarlo: vale una comida cualquiera.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Bar Gros.
- 📍 Ubicación: Calle Provença, 202, Barcelona (Eixample).
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Tapas y raciones para compartir, con protagonismo del pescado y el marisco.
- 💰 Precio medio: 35-40 euros por persona.



