Las tendencias decoración 2027: casas refugio, menos perfección y materiales cálidos

Los estudios de interiorismo consultados por Architectural Digest España coinciden: pátina, maderas y luz natural por delante de los interiores impolutos. Te contamos cómo llevarlo a tu casa sin obra y con poco presupuesto.

Apunta esto si vas a cambiar algo de casa en 2027: las tendencias de decoración van de casas refugio y materiales cálidos. Lo que manda ya no es el piso de escaparate, sino el que se parece a quien vive dentro.

Architectural Digest España ha reunido a varios estudios de interiorismo para anticipar el curso, y el diagnóstico es unánime: después de años de interiores ultralisos, el péndulo vuelve hacia lo imperfecto. La idea ya asomó en 2026 y hunde sus raíces en la pandemia.

¿Cuáles son las tendencias de decoración 2027?

El hilo que une casi todas las predicciones es la defensa de la casa vivida. Frente al render (esa imagen digital que imita una foto perfecta de la vivienda) y a las paredes sin mácula, los estudios hablan de pátina, de desgaste bonito y de objetos que acumulan memoria. El gran lujo de 2027 es la imperfección táctil, según coinciden los despachos consultados.

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En materiales, eso se traduce en madera, piedra, lino, cerámica artesanal, cal y fibras naturales. Nada de plásticos ni de superficies tecnológicas que prometan quedarse impolutas: lo que envejece bien gana enteros. Ignacio Frade lo resume así: materiales nobles, de arraigo local y con buen envejecimiento.

La segunda pata es la autenticidad. María Santos lo explica así: la casa se construye poco a poco, con experiencias, viajes y piezas que se incorporan con los años. Conviven épocas y materiales distintos, y la personalidad de quien habita pesa más que cualquier tendencia: los estudios piden más alma y menos artificio.

Y la tercera, la más útil si vives en un piso pequeño: el hogar como refugio. En plena era de la sobreestimulación, la vivienda se consolida como un manifiesto de desconexión y calma visual, según Marcos Catalán y Marta García Orte. Desde BETA Ø lo dicen claro: la casa es el lugar sagrado de quien la habita.

El lujo de una casa en 2027 no se compra: se construye a base de tiempo, de uso y de objetos que significan algo para quien vive allí.

Para conseguirlo, los estudios apuntan a interiores depurados, con poca información y sin ruido visual: buena luz natural, pocas piezas y materiales que se repiten.

Cómo aplicar las tendencias de decoración 2027 sin obra y con poco presupuesto

Antes de gastar, una advertencia honesta: casi todo lo que viene se consigue más con criterio que con dinero. Estas son las vías que funcionan en en un alquiler, donde no hay permiso para tirar tabiques.

  • Iluminación cálida y en capas: lámparas de mesa y de pie con bombillas de tono cálido antes que una sola luz de techo.
  • Materiales naturales a la vista: lino, algodón, cerámica mate y madera. La segunda mano encaja mejor que cualquier acabado brillante.
  • Pintura en tonos caliza, arena o arcilla, en mate, y fuera los vinilos que imitan mármol.
  • Objetos con historia, pero concentrados: una balda bien curada dice más que veinte cosas repartidas.
  • Zonas flexibles sin obra: un biombo o una mesa plegable convierten el salón en despacho por la mañana.

El análisis: por qué la casa refugio ha llegado para quedarse

La flexibilidad es la otra protagonista. Los espacios interconectados de Ignacio Frade ganan terreno al pasillo, sin perder la presencia de cada ámbito ni la relación con el exterior. La mayoría de los estudios consultados apunta en la misma dirección: menos distribuidor y más estancias que se comunican.

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Peris+Toral firmó en Barcelona uno de los ejemplos más claros. En 2024 levantaron unas viviendas de protección oficial de madera alrededor de un patio, con los pisos en fila, habitaciones del mismo tamaño y sin uso asignado. El proyecto recibió el premio del RIBA al proyecto arquitectónico más transformador del mundo.

Marcos Catalán y Marta García Orte hablan de geometrías libres, capaces de mutar con las etapas de la vida, y de dar una segunda vida a lo que ya existe antes que construir de cero. Beatriz Ramo, del estudio STAR strategies + architecture, trabaja en París con viviendas pensadas para dividirse: alquilar las habitaciones que sobran o compartir piso con cierta privacidad.

Ahora bien, no conviene vender la moto. El interés por estas ideas es real, pero casi todo exige obra, permiso de la comunidad y dinero, y en un piso de alquiler de los años setenta el margen es pequeño. Aplicable hoy queda la capa de encima: luz, materiales, texturas y menos ruido visual.

Lo que viene, en resumen, no exige comprar nada. Exige decidir qué se queda y qué sobra, apostar por lo natural y aceptar que la casa envejezca contigo. Y ojo con la tentación contraria: la perfección de render es fotogénica, pero se habita mal.

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: la decoración de 2027 cambia el escaparate por la casa refugio, con materiales cálidos y pátina.
  • 💡 Por qué te importa: casi todo se puede aplicar sin obra, sin permiso del casero y con poco presupuesto.
  • 📊 Apunta estas cifras: 2027 es el año de referencia y el proyecto de Peris+Toral, premiado por el RIBA, es de 2024. El gasto depende de tienda, marca y metros.
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