LeBron James ha vuelto a romper internet y esta vez no ha sido con un mate imposible. Ha sido con una copa de vino que no era suya, un choque con un aficionado y un sorbo en mitad de un partido de la NBA.
El sorbo que paró el Sixers-Bulls
Los Sixers de Nick Nurse ganaron anoche a los Chicago Bulls de Tiago Splitter por 126-107 y siguen líderes de la Conferencia Este con un balance de 7-1. El marcador, sin embargo, ya es lo de menos. En una jugada junto a la banda, LeBron chocó con un aficionado, derramó parte del vino que este sostenía y, en vez de disculparse y volver a la defensa, se llevó la copa a la boca.
El gesto duró un segundo y va a durar semanas. El astro, de 41 años, se lo tomó con tanta calma que hasta lo explicó después con una naturalidad que da más risa que cualquier meme: 'Vertí un poco de su vino, choqué con él y vertí un poco de su vino. Quería ver qué tal estaba en mi brazo y cómo de bueno estaba. Estaba bien'.
Porque el partido del '23 tampoco fue menor: rozó el triple-doble con 15 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias. Y no fue el único que brilló. Tyrese Maxey se fue a 26 puntos, Jaylen Brown a 25, VJ Edgecombe a 21 y Joel Embiid a 15. Cinco jugadores en dobles dígitos y un banquillo celebrando como si fuera junio.
Lo que las redes han convertido en tendencia
El clip tardó minutos en salir de la retransmisión local y aterrizar en X y en TikTok. Para cuando sonó la bocina ya estaba en bucle, con dos bandos clarísimos: los que lo leen como la enésima excentricidad de una leyenda y los que lo leen como una falta de respeto al aficionado que le prestó el vaso. Spoiler: el aficionado no parece enfadado.
En el otro lado del marcador, los Bulls de Splitter se hunden con un 1-6 y Caleb Wilson, con 24 puntos, fue lo poco que sostuvo al equipo. Cuando tu rival se bebe el vino de la grada en mitad del partido, el mensaje que llega al vestuario, es difícil de digerir.
Un vestuario tenso no se bebe el vino de un aficionado en mitad del partido. Uno que va primero, sí.
LeBron ya había dejado escenas de este tipo antes: corregir a compañeros desde el banquillo, pedir calma a la grada o soltar una frase que se convierte en titular antes de la rueda de prensa. La diferencia aquí es el objeto: un vaso de vino tinto en plena temporada regular.
Y hay un detalle que se ha escapado a muchos. La copa era del aficionado con el que chocó, alguien que había ido al pabellón a ver a los suyos y acabó compartiendo trago con una leyenda. Eso es lo que ha convertido el momento en algo más que una anécdota de vestuario.
Por qué esto importa más de lo que parece
Aquí está la lectura de fondo. Philadelphia llevaba años desencantada con el baloncesto y ahora mira la clasificación desde arriba, con LeBron, Embiid, Maxey, Brown y Edgecombe repartiéndose los puntos sin que nadie ponga mala cara. Un equipo con egos mal llevados no se permite estas cosas. Uno que gana, sí.
Cuidado con confundir la euforia con el título. La temporada regular da para sorbos de vino y para tendencias en redes; los playoffs se juegan con otra cara. Pero el gesto dice algo del vestuario que no dicen las estadísticas: nadie está pendiente de quién tira más ni de quién se queda fuera en el último cuarto. De momento.
El calendario del Este aprieta y ahí se verá si este Sixers aguanta arriba o si el subidón era cosa de las primeras semanas. Lo que nadie le quita ya a LeBron es el clip, la copa y la cara del aficionado. Y eso, en noviembre, vale más que cualquier rueda de prensa. Más contexto de su carrera, en su ficha histórica, y la actualidad del equipo, en la web oficial de los Sixers.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: LeBron chocó con un aficionado y le dio un sorbo a su copa de vino en mitad del Sixers-Bulls.
- 🔥 Por qué arde: El clip corre en bucle en X y TikTok mientras Philadelphia lidera el Este con un 7-1.
- 📲 Lo que viene: El calendario apretado del Este dirá si la euforia aguanta o si era cosa de las primeras semanas.



