El Gobierno obliga a 151 ayuntamientos a multar a los coches contaminantes en las zonas de bajas emisiones

La norma persigue las áreas declaradas solo para cumplir la ley y exige que las sanciones se apliquen sin moratorias. Cada consistorio deberá adaptar sus ordenanzas y sus sistemas de control.

Los 151 ayuntamientos obligados a contar con zonas de bajas emisiones deberán multar ya a los coches contaminantes. El Consejo de Ministros aprobará este martes un real decreto que pone cerco a las áreas que hasta ahora funcionaban solo sobre el papel.

El texto llega desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y fija una exigencia concreta: los municipios de más de 50.000 habitantes deberán comunicar sus restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos contaminantes.

¿Qué obliga el real decreto a los ayuntamientos?

La norma persigue las conocidas como zonas de bajas emisiones «fake». Son áreas declaradas para cumplir con la normativa, pero que en la práctica no reducen ni el tráfico ni la contaminación del aire. El decreto exige a los consistorios aplicar sanciones reales.

Publicidad

El texto no se queda en la declaración de intenciones. Pide a los ayuntamientos que multen a los infractores «sin recurrir a sistemas transitorios que demoren su efectividad», lo que en la práctica deja sin margen las moratorias eternas y los avisos que nunca llegan a sanción.

Eso sí, el decreto no fija importes ni calendarios concretos para cada ciudad. Cada consistorio deberá adaptar sus ordenanzas y su sistema de control para que las restricciones tengan consecuencias económicas para quien las incumpla.

¿A quién afecta y qué cambia para los conductores?

El primer afectado es el conductor que entra con un vehículo contaminante en el interior de una de estas áreas. Las multas dejarán de ser una advertencia sobre el papel en las ciudades que aún no las aplicaban. También los vecinos de los alrededores, que respiran el aire de esas calles, notarán el cambio si la medida se traduce en menos tráfico.

El decreto no crea zonas nuevas: obliga a que las que ya existen dejen de ser un cartel y se conviertan en una restricción con sanción.

La mayoría de los conductores afectados desconoce todavía qué vehículo podrá circular por su calle a partir de ahora. La etiqueta ambiental del coche, el distintivo de la DGT, seguirá siendo la llave para entrar o no en estas áreas, aunque cada ayuntamiento decide qué etiquetas admite.

Conviene revisar la web municipal antes de moverse. Los consistorios tendrán que explicar con claridad qué vehículos pueden circular y cuáles quedan fuera, según las restricciones que cada uno apruebe.

En cuanto a los plazos, el real decreto debe publicarse en el BOE antes de desplegar sus efectos. A partir de ahí, los ayuntamientos tendrán que acreditar que sus restricciones están activas y que se sancionan.

ZBE de papel: el precedente que explica el nuevo decreto

La obligación de contar con zonas de bajas emisiones no es nueva. La Ley 7/2021, de cambio climático y transición energética, fijó que los municipios de más de 50.000 habitantes debían tener una antes de 2023. Tres años después, el balance es desigual: hay ciudades con controles automáticos y sanciones consolidadas y otras donde la ZBE se limita a una señal en la entrada.

Publicidad

Ahí está el problema que el decreto quiere corregir. Las zonas de bajas emisiones sin multas no reducen la contaminación, según la lógica que maneja el Ministerio, y por eso el texto pone el foco en la eficacia del sistema sancionador más que en la declaración formal.

El impacto a medio plazo depende de cómo se aplique. En las ciudades donde la restricción funcione, los conductores con coches más antiguos tendrán que plantearse cambiar de vehículo, usar el transporte público o recurrir a los aparcamientos disuasorios. No es un cambio menor para miles de familias que dependen del coche para trabajar.

Queda por ver cómo encajan estas exigencias con las ordenanzas ya aprobadas en cada ciudad. Algunas prevén periodos de aviso antes de sancionar; el texto conocido empuja a que esos plazos no se eternicen. El margen de adaptación de cada ayuntamiento será clave.

Lo que viene ahora es un proceso en dos tiempos. Primero, la publicación del real decreto en el Boletín Oficial del Estado. Después, la adaptación municipal de los sistemas de control y de las sanciones. En resumen: las ZBE dejan de ser un gesto para convertirse en una norma con consecuencias para el bolsillo.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El real decreto obliga a 151 ayuntamientos a multar a los coches contaminantes en sus zonas de bajas emisiones.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Conductores, vecinos de grandes ciudades y consistorios que deben adaptar sus ordenanzas y sus controles.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Las ZBE pasarán de ser un cartel a una restricción con sanciones reales para quien la incumpla.
window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });
window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'organic-thumbnails-a', container: 'taboola-organic-below-article-thumbnails', placement: 'Organic Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });