El remake de Máximo riesgo con Pierce Brosnan y Lily James ya prepara secuela antes de llegar a los cines.
La nueva Cliffhanger está ahora mismo en posproducción, dirigida por Jaume Collet-Serra y con el estreno fijado para la primavera de 2027. Queda más de un año por delante. Y aun así, la maquinaria ya está engrasada para una segunda entrega.
Del precipicio de Stallone al chalet de lujo en los Dolomitas
El punto de partida no es un calco del original. Aquí Pierce Brosnan da vida a Ray Cooper, un montañista que regenta un chalet de lujo en los Dolomitas junto a su hija Sydney. Durante una excursión de fin de semana con el hijo de un millonario, el grupo se convierte en objetivo de unos secuestradores.
Naomi (Lily James), la otra hija de Ray, arrastra el trauma de un accidente de montañismo y es testigo del ataque. Para salvar a su familia tendrá que mirar de frente a sus miedos. Y aquí está el detalle que cambia el juego: el relevo no lo toma un tipo de músculo infinito, sino una heroína con vértigo real y muchas cuentas pendientes.
Lily James ya avisó de que el rodaje fue exigente: «Me encanta ponerme en la piel de los escaladores y aprender de ellos», contó en 2024, antes de definir a Collet-Serra como «una fuerza increíble». Viniendo de una producción con escalada real de por medio, esa frase vale más que cualquier nota de prensa.
Aprobar una secuela antes del estreno no es fe: es una apuesta calculada sobre lo que el público ya reconoce.
Una secuela antes de saber si el público responde
La segunda parte está en sus primeras etapas de desarrollo, tal y como se confirmó el año pasado. Por ahora no hay nada cerrado: ni se sabe si Brosnan y James repetirán, ni si seguirá el mismo equipo creativo. Son todo incógnitas, y conviene contarlas en condicional.
Lo llamativo es el orden de los factores. Normalmente una franquicia se decide en la sala, con la taquilla sobre la mesa; aquí la apuesta va por delante del estreno. No es fe ciega: es la certeza de que el nombre pesa lo suficiente como para escribir la siguiente entrega antes de que el público opine.
Por qué la marca aguanta más de treinta años después
Un repaso a la ficha de la película original deja claro el peso del título: Máximo riesgo costó unos 70 millones de dólares y recaudó 255 millones en todo el mundo en 1993, una cifra enorme para la época, cuando el mercado internacional no movía lo de hoy. Con ese precedente, la industria llevaba décadas intentando una continuación.
Y hubo intentos de todos los colores: en 2019 se especuló con Jason Momoa como protagonista, en 2023 Stallone se implicó para volver como Gabe Walker y en 2024 el proyecto mutó definitivamente en este remake sin el actor. Mi lectura es clara: el hype está justificado a medias. Hay marca, hay estrella y hay fecha; lo que no hay, de momento, es una sola imagen del resultado.
Ahí está el riesgo real. Un remake de culto se juzga por la escena del precipicio, esos cuatro minutos que en 1993 dolieron más que muchas películas de terror enteras. Si la nueva versión no está a la altura de ese recuerdo, la secuela tendrá un problema serio antes de rodar el primer plano.
Medidor de hype
Nivel de hype: 6,5/10. Hay reparto potente y una secuela ya en marcha, pero también cero imágenes y un año largo de espera. La nostalgia juega a favor; la prudencia, también (y de momento gana la prudencia).
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: El remake de Máximo riesgo llega en primavera de 2027 y ya tiene segunda parte en marcha.
- ⭐ El personaje clave: Pierce Brosnan interpreta a Ray Cooper, el montañista que debe salvar a su familia en los Dolomitas.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: Primavera de 2027 para el estreno; la secuela, sin fecha ni reparto confirmados.



