Las jornadas de trabajo perdidas por baja médica pasaron del 4,12% en 2018 al 5,94% en 2024. Y lo que más crece dentro de esas bajas son los problemas de salud mental.
Lo recoge la nueva fase del proyecto de Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), que analiza los procesos de incapacidad temporal (la baja médica que tramita la Seguridad Social cuando no puedes trabajar) del Régimen General entre 2018 y 2024, con datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El indicador global sube un 44,1% en seis años.
La salud mental duplica su peso desde 2018
El dato gordo no es que haya más bajas, sino qué hay detrás. En Galicia, las algias (dolores musculoesqueléticos, tipo lumbalgia) y los problemas de salud mental explican cerca del 60% de las jornadas perdidas, y la contribución de la salud mental ha subido un 145% desde 2018.
El patrón se repite. En Andalucía la salud mental crece un 132% y es la categoría que más sube de todo el indicador. Los incrementos se encadenan: 126,2% en La Rioja, 111,7% en Murcia, 109,4% en País Vasco, 101,3% en Cantabria y 99,4% en la Comunidad de Madrid. En Canarias, algias y salud mental suman el 57% del total.
También se mueve el mapa. Canarias es la comunidad con más jornadas perdidas (8,20%, un 63,5% más que en 2018), seguida de Galicia (7,58%), País Vasco (7,29%), Cantabria (7,03%), y Asturias (6,82%). Andalucía, con un 5,35%, se queda por debajo de la media nacional.
Cuándo te la dan, quién la firma y cuánto se cobra
Vamos a lo práctico. La baja por ansiedad o depresión entra en el saco de la incapacidad temporal por enfermedad común y la abre el médico de atención primaria. No hace falta que te la firme un psiquiatra ni que lleves un informe de un psicólogo privado, aunque si lo tienes, ayuda.
El circuito son tres papeles: el parte de baja, los partes de confirmación y el parte de alta. La duración máxima es de 365 días y, a partir de ahí, el INSS puede conceder una prórroga de hasta 180 días más, así que una baja por salud mental puede llegar a los 545 días. Los modelos y trámites están en la web de la Seguridad Social.
El parte lo firma el médico de familia. Lo que no existe es una receta de siete días para la ansiedad, y ahí empieza el lío.
¿Y cuánto se cobra? Los tres primeros días no se cobra nada salvo que tu convenio lo mejore. Del cuarto al vigésimo se abona el 60% de la base reguladora y desde el día 21, el 75%. Los tres primeros días son los únicos sin prestación si no hay mejora voluntaria.
Mientras estás de baja sigues cotizando y tienes derecho a la desconexión digital (el derecho a no responder mensajes del trabajo fuera de horario). Si el proceso se alarga y no hay recuperación, el siguiente paso es el tribunal médico del INSS, que valora si procede una incapacidad permanente.

El problema no es cuántas bajas hay, es cuánto duran
Aquí está el detalle que cambia todo. Las bajas de más de un año son pocas, pero se comen los días. En Andalucía representan el 5,3% de los procesos y concentran el 28,9% de las jornadas perdidas y el 41% del incremento desde 2018. En Galicia, el 8% de los procesos y el 32% de los días. En Extremadura, el 9% y el 33%.
A eso se suma la repetición. El 16,2% de los trabajadores concentra el 69,3% de los procesos y el 62,6% de las jornadas perdidas. En Navarra, la gente que encadena dos o más bajas en un año sube al 24,8% y concentra el 77,1% de los procesos. Por sectores, las actividades administrativas (limpieza, seguridad), el agua y saneamiento y la sanidad aparecen una y otra vez arriba.
Mi lectura es que el dato habla más del sistema que de la gente. Que dos de cada tres jornadas perdidas se concentren en un 16% de trabajadores apunta a problemas crónicos que vuelven, no a gente que se coge el viernes. Y una baja por salud mental dura lo que tarda en llegar la consulta: si la atención psicológica pública tarda, la baja se alarga sola. La patología es la misma; el calendario lo pone la espera.
Lo que toca mirar la semana que viene no es el titular del total, sino los procesos largos y el encadenamiento. Y ojo con el detalle territorial: la próxima vez que alguien compare bajas entre comunidades, conviene preguntar por el sector y por la duración antes que por el número. Si no, la foto sale movida.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La salud mental gana peso en las bajas médicas: su contribución sube un 145% desde 2018 en Galicia.
- 👥 ¿A quién afecta? A quien coge la baja por ansiedad o depresión, sobre todo en Canarias, Galicia, País Vasco y Andalucía.
- ✅ ¿Qué puedes hacer? Pide cita con tu médico de familia: es quien abre el parte y quien puede alargarlo.



