El paradero de Pía dejará de ser un misterio para Curro, aunque localizarla no significa que vaya a recuperar su antigua vida en el palacio. En el capítulo del lunes de ‘La Promesa’, Ángela ayudará a su marido a seguir las pistas que conducen hasta la antigua doncella, a quien finalmente encontrarán trabajando como mesera en Robledillo. Sin embargo, la posibilidad de que regrese a la finca no está asegurada y su negativa amenaza con prolongar las preguntas que siguen pendientes sobre lo ocurrido con Jana.
El episodio también abordará otros conflictos que afectan a los habitantes del palacio. Martina se verá presionada por Casilda, que insiste en conocer cuándo se celebrará su boda y expresa su deseo de convertirse en abuela. La joven, que espera un hijo de Adriano, llegará a plantearse si anunciar su embarazo puede servir para frenar las exigencias de la duquesa. Al mismo tiempo, Lorenzo seguirá manipulando a Ciro para mantener sus negocios, mientras Tomasa continúa alimentando las diferencias entre Simona y Candela.
‘La Promesa’ localiza a Pía, pero no consigue que acepte volver

Curro continúa necesitando respuestas sobre Pía y sobre las circunstancias que rodearon los últimos acontecimientos relacionados con Jana. Aunque Ángela ha intentado averiguar qué sucedió entre ambos, su marido todavía se resiste a contarle todos los detalles. Esta falta de información no impide que ella decida implicarse en la búsqueda de la antigua doncella, convencida de que encontrarla puede ayudar a aclarar lo que permanece sin resolver.
La joven se compromete a acompañar a Curro en sus gestiones. Para él, hablar con la señora Adarre es especialmente importante, ya que su testimonio podría aportar información relevante sobre lo ocurrido. La búsqueda, por tanto, no responde únicamente al deseo de localizar a una persona que ha desaparecido de su entorno, sino a la necesidad de reconstruir unos hechos que siguen generando interrogantes.
Manuel también está pendiente de esta situación. El hermano de Curro confía en que consigan dar con Pía y considera que lo que ella pueda contar será importante para esclarecer los acontecimientos relacionados con Jana. Por eso, la posibilidad de encontrarla representa un avance para quienes todavía esperan conocer toda la verdad.
Finalmente, Curro y Ángela consiguen localizarla en Robledillo. La antigua doncella se encuentra trabajando como mesera, lejos de la actividad cotidiana de la finca. Sin embargo, el encuentro no supone el desenlace que Curro necesita. Pía no está dispuesta a regresar a ‘La Promesa’, de modo que su aparición resuelve la incógnita sobre dónde se encuentra, pero deja abierta la cuestión de si aceptará colaborar con quienes buscan respuestas.
Martina busca una salida a las presiones de Casilda

La situación sentimental de Martina también ocupará una parte importante del capítulo. Alonso empieza a sospechar que algo no marcha bien entre ella y Jacobo, y sus dudas coinciden con la atención que Casilda presta a la pareja. La duquesa de Monteclaro está empeñada en que su hijo se case cuanto antes y vuelve a plantear a Martina la necesidad de fijar una fecha para la boda.
Durante una conversación con la joven, Casilda no se limita a preguntar por los planes matrimoniales. También le habla de lo mucho que desea tener nietos, un asunto que coloca a Martina en una posición difícil. La duquesa desconoce que está embarazada de Adriano, por lo que sus comentarios llegan en un momento especialmente delicado para ella.
Leocadia interviene cuando Martina se encuentra incómoda ante las insistentes preguntas. La presencia de la señora permite que la conversación no quede únicamente en manos de Casilda, aunque el problema de fondo continúa sin resolverse. Martina sigue teniendo que gestionar las expectativas de la duquesa mientras mantiene en secreto una circunstancia que afecta directamente a su futuro.
Más adelante, la joven comparte sus inquietudes con Jacobo. Martina reconoce que quizá comunicar su embarazo sea una manera de conseguir que Casilda deje de presionarla tanto. Ha observado que el deseo de convertirse en abuela tiene un peso importante para la duquesa y considera que esa noticia podría modificar su actitud. No obstante, se trata todavía de una posibilidad que ambos deben valorar, ya que no han decidido dar el paso.
Lorenzo convence al duque y vuelve a presionar a Ciro

Los planes de Lorenzo avanzan en paralelo a los conflictos familiares. El capitán necesita mantener la confianza de Máximo y, para conseguirlo, construye una explicación sobre el origen de sus ingresos. Le hace creer que obtiene dinero mediante el robo de información relacionada con los motores, datos que después vende para conseguir beneficios.
El duque de Buenaventura acepta la versión que le presenta Lorenzo. El capitán interpreta esa reacción como una oportunidad para obtener respaldo económico y piensa que Máximo podría ayudarle a financiar nuevas inversiones. Esa expectativa le anima a continuar con sus operaciones y a insistir en que Ciro participe en ellas.
Sin embargo, Lorenzo no se limita a hablarle de las posibilidades de negocio. También recurre a los antecedentes relacionados con la fortuna de los Luján para influir en su compañero. Le recuerda los asuntos pendientes sobre ese patrimonio y sostiene que Alonso y sus primos se aprovecharon de él. Con esta versión de los hechos, intenta que Ciro deje de cuestionar sus intenciones y se mantenga dentro del plan.
La estrategia del capitán consiste en combinar las expectativas económicas con los reproches del pasado. Mientras Máximo cree que Lorenzo desarrolla una actividad que puede resultar rentable, Ciro recibe nuevos argumentos para continuar colaborando. La firma de Manuel sigue siendo necesaria para los objetivos que persiguen, por lo que Lorenzo necesita mantenerlo todo bajo control y evitar que su socio se eche atrás.
Tomasa aprovecha la ruptura entre Simona y Candela
En las cocinas, las diferencias entre Simona y Candela continúan aumentando. La relación entre las dos amigas atraviesa un momento complicado y sus desacuerdos se han convertido en una fuente constante de tensión. Tomasa observa cómo se distancian y comprueba que las maniobras que ha puesto en marcha están dando resultado.
En lugar de intentar acercar posturas, Tomasa sigue aprovechando cada desencuentro para alimentar la desconfianza entre ambas. Su objetivo pasa por mantenerlas enfrentadas, y la evolución de la situación le permite comprobar que su intervención está teniendo consecuencias. Las cocineras, que antes compartían una relación de amistad, siguen sin encontrar la manera de recuperar la normalidad.
Este conflicto también afecta al ambiente de trabajo en el palacio. Las tensiones entre Simona y Candela no se limitan a una discusión puntual, sino que se mantienen y complican la convivencia. Tomasa, mientras tanto, continúa beneficiándose de esa falta de entendimiento.
Por otro lado, Teresa empieza a perder la paciencia con Ricardo. El antiguo mayordomo le ha advertido en varias ocasiones sobre Julio y sus intenciones, pero el ama de llaves considera que sus observaciones se están volviendo excesivas. Aunque Ricardo desconfía del ayuda de cámara y teme que su acercamiento pueda acabar provocando problemas, Teresa no parece dispuesta a seguir escuchando las mismas advertencias.
María cree que su matrimonio mejora, pero Samuel la desconcierta
María Fernández hablará con Teresa sobre su situación junto a Carlo. La joven asegura que su matrimonio está atravesando una etapa más favorable y que poco a poco se está acostumbrando a la vida que comparte con su marido y con la pequeña Janita. Sus palabras apuntan a una evolución positiva de la relación, aunque hay un detalle que todavía le resulta difícil de comprender.
La actitud de Samuel es lo que más llama su atención. María no esperaba que el sacerdote asumiera la situación con tanta aparente tranquilidad, especialmente después de lo que ocurrió entre ellos. Su comportamiento le transmite la impresión de que ha dejado atrás aquella historia y de que puede continuar con su vida sin que el pasado interfiera.
Esa aparente normalidad despierta nuevas preguntas en María. La joven intenta centrarse en su matrimonio con Carlo, pero no deja de sorprenderse por la forma en que Samuel se relaciona con ella. Le cuesta entender que actúe como si nunca hubiera existido nada entre ambos y se pregunta si realmente ha conseguido pasar página.



