Si vas a cambiar el suelo de casa, ojo: los interioristas dan por agotada la tarima flotante. El favorito para 2027 es otro, más cálido y con más carácter: el suelo laminado en espiga.
No es la apuesta de una sola firma. El repaso de tendencias de Archiproducts para 2027 sitúa la espiga y la punta de Hungría en el foco, y el suplemento Fuera de serie de Expansión sostiene que el parqué en espiga recupera protagonismo por su mezcla de tradición, elegancia, y calidez.
Qué suelo sustituye a la tarima flotante en 2027
La tarima flotante se hizo dueña del mercado por dos razones muy concretas: se instala rápido y ofrece el aspecto de la madera sin el mantenimiento de la madera maciza. Eso sigue siendo verdad. Lo que cambia es el dibujo que se lleva.
Frente a las lamas en paralelo, que generan una superficie visualmente uniforme, la espiga rompe la monotonía con líneas diagonales y un ritmo propio. En pisos pequeños ayuda a alargar visualmente la estancia y suma sensación de amplitud. En resumen: el suelo laminado en espiga gana peso en las reformas de 2027.
Y sin obra mayor.
Espiga o punta de Hungría: en qué se diferencian
Aquí está el detalle que separa un suelo bonito de uno que parece mal colocado. En el dibujo tradicional de espiga, las lamas se colocan formando ángulos: el extremo de cada pieza descansa contra el lateral de la siguiente y el conjunto dibuja una sucesión escalonada de líneas diagonales.
En un piso pequeño no se trata de llenar el suelo de dibujo, sino de que las diagonales trabajen a favor de la amplitud.
La punta de Hungría corta las piezas en ángulo para crear una sucesión de líneas continuas en forma de V. Es el matiz que marca la diferencia visual entre ambos patrones, y merece la pena tenerlo claro antes de pedir muestras.
El color también se mueve. La paleta se calienta con tonos miel, arena y beige, mientras los grises fríos y las superficies demasiado uniformes pierden terreno. Los acabados inspirados en el roble natural siguen siendo los más versátiles: combinan con casi todo. En la práctica, los tonos miel, arena y beige se imponen para 2027.
Del tamaño de la pieza depende casi todo. Las lamas estrechas multiplican líneas y cambios de dirección, y encajan de maravilla en viviendas de estilo clásico. Las piezas anchas dejan la estancia menos recargada y son las que marcan el paso: formatos generosos que crean superficies continuas.
Apunta el formato.
Los tres detalles que deciden si el suelo aguanta
Antes de pedir presupuesto hay tres comprobaciones que no deberías saltarte. Van por orden de importancia.
- Resistencia al desgaste. Ajusta el nivel al uso real: no es lo mismo un dormitorio que un salón con tránsito constante, sillas que van y vienen y años encima.
- Precisión de las uniones. En espiga importa más que en una colocación en paralelo, porque cualquier desajuste en el encaje se ve. Un buen sistema de clic facilita el montaje y deja el dibujo uniforme.
- Base estable y nivelada. Hasta el laminado más cuidado decepciona sobre un firme irregular. En un patrón en ángulo, cualquier desnivel se nota.
Ojo con la base. una base nivelada decide más que el propio acabado, y es la parte que casi nadie mete en el presupuesto.
Por qué vuelve la espiga: contexto y lo que viene
La espiga no es nueva. Lleva siglos en la decoración de interiores y se convirtió en todo un clásico del género, como recuerda la historia del parqué que repasa el taller parisino OscarOno. Las tendencias rara vez desaparecen del todo: se adaptan a los gustos y a las necesidades de cada época.
Lo que ha cambiado es el formato y la paleta. El patrón de siempre se combina ahora con piezas más generosas, tonos cálidos y sistemas de clic que permiten colocarlo sin complicarse la vida. Es la versión actual de algo que ya estaba en muchas casas antiguas.
Conviene decirlo claro: aquí hablamos de tendencias de interiorismo, no de datos de mercado. Las cifras de venta desglosadas por patrón no suelen publicarse, así que el argumento es de estilo, no de volumen. Eso sí, Fuera de serie de Expansión confirma el regreso de la espiga al interiorismo de 2027.
La pregunta real es si compensa. Si buscas una casa cálida, elegante y con carácter, la espiga tiene todas las papeletas para ser la estrella del próximo año. Si prefieres algo neutro, que aguante cambios de muebles y no canse a los cinco años, el roble natural sigue siendo la apuesta segura. En los dos casos hablamos de cambiar el pavimento, no de una reforma integral de la casa.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: La tarima flotante pierde el trono frente al suelo laminado en espiga, el patrón que apuntan las tendencias para 2027.
- 💡 Por qué te importa: Cambiar el pavimento es una de las reformas más visibles y menos invasivas que puedes hacer en casa.
- 📊 Apunta estas cifras: Dos patrones en liza (espiga y punta de Hungría), tres tonos de moda (miel, arena y beige) y tres comprobaciones antes de comprar.



