Andrew Scott firma en Elsinore la interpretación de su vida y las quinielas ya lo meten en la carrera al Oscar. Enfrente, un rival con nombre propio: Christopher Nolan.
La historia real que hay detrás de Elsinore
En 1989, Daniel Day-Lewis abandonó en mitad de una función el Hamlet que interpretaba en el National Theatre de Londres y no volvió a pisar un escenario. El papel recayó en Ian Charleson, recordado sobre todo por Carros de fuego. Estaba gravemente enfermo de VIH y convirtió aquel Hamlet en su último gran trabajo: murió el 6 de enero de 1990, con 40 años, ocho semanas después.
De ese episodio parte la película que el australiano Simon Stone (La excavación) rodó entre los pasillos del teatro y las consultas médicas de la época. El estreno nacional llegó en la 71ª Seminci de Valladolid, entre las grandes protagonistas del certamen.
Aquí no se habla solo de una enfermedad. Se habla del miedo, de la vergüenza y del estigma que marcaron la crisis del sida, cuando decir en voz alta que tenías VIH podía costarte la carrera. Cine en estado puro.
Charleson, además, pidió que el sida figurase como causa de su muerte, una decisión nada habitual en 1990 que la película recoge sin grandilocuencia.
Hay papeles que se interpretan con el cuerpo y otros que se interpretan con lo que te queda de vida. Este es de los segundos.
Andrew Scott y Olivia Colman, el duelo que eleva la función
A Andrew Scott lo tenemos fichado por Sherlock, Fleabag y Ripley, pero su casa siempre ha sido el teatro. Aquí construye a un Charleson que mezcla fragilidad, humor, y una determinación que se niega a reducir al personaje a su diagnóstico. Y se nota.
Enfrente, Olivia Colman se mete en la piel de la doctora Margaret Johnson, una de las primeras médicas especializadas en VIH del Reino Unido y pieza clave en la atención a pacientes con sida en el Royal Free Hospital de Londres. Hoy ese centro se llama Ian Charleson Day Centre.
La película es un regalo para los amantes del teatro y, a la vez, su talón de Aquiles. Quien no haya pisado nunca un Shakespeare puede sentir que las referencias le hablan en otro idioma.
La carrera al Oscar: dónde gana y dónde se la juega
Las quinielas ya colocan a Elsinore como rival directo de La odisea, la apuesta de Christopher Nolan con Matt Damon, en la temporada de premios que termina en la gala de los Oscar. No es una comparación gratuita: Nolan es sinónimo de taquilla y de Academia, y cualquier campaña que se le cruce necesita algo más que buenas críticas. Scott lo tiene.
El dato que lo cambia todo: Andrew Scott todavía no tiene un Oscar en casa. Su campaña se sostiene sobre ese relato, el del reconocimiento tardío a uno de los mejores actores de su generación.
Hay un precedente claro en Hamnet, la propuesta de Chloé Zhao que pasó por la misma Seminci un año antes y que comparte esa idea del arte como forma de atravesar el duelo. El riesgo es el mismo: son películas que piden un espectador cómplice. Ahí puede perder votos.
Porque el problema de Elsinore no es Scott, es la confianza que la película tiene en él. Los paralelismos entre Charleson y Hamlet, entre la vida y la ficción, aparecen a veces tan subrayados que restan sutileza a una emoción que el actor ya sostiene con la mirada.
Lo mejor viene ahora: quedan meses de pases, proyecciones para académicos y debates de sobremesa antes de las nominaciones. El nombre de Andrew Scott va a sonar mucho. El de Nolan, también.
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: Andrew Scott interpreta a Ian Charleson en Elsinore y las quinielas lo sitúan en la carrera al Oscar.
- ⭐ El personaje clave: Ian Charleson, el actor que heredó el Hamlet de Daniel Day-Lewis y murió ocho semanas después.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: Próximamente. La temporada de premios y las nominaciones al Oscar mandan en el calendario.



