Hacienda ha inyectado casi 12.100 millones en la Seguridad Social en siete días para pagar las pensiones de noviembre y diciembre.
Son dos operaciones con una semana de diferencia: un préstamo de 10.003,08 millones y una transferencia de 2.090. La primera se ejecutó el 20 de octubre; la segunda, el martes 27, según la referencia del Consejo de Ministros recogida por El Independiente.
Un préstamo sin intereses y una transferencia en solo siete días
El grueso llegó primero. El Estado transfirió 10.003,08 millones a la Tesorería General de la Seguridad Social el pasado 20 de octubre para atender el pago de las pensiones. No es gratis: debe devolverse en un plazo máximo de diez años, sin intereses, contados desde el año siguiente al de su concesión. La operación se repite cada octubre desde 2023 y da al Ministerio que dirige Elma Saiz margen para planificar noviembre y diciembre, paga extra incluida.
La segunda llegó el martes. El Consejo de Ministros aprobó 2.090 millones para los gastos no contributivos: el Ingreso Mínimo Vital, las pensiones de orfandad o las no contributivas de jubilación e invalidez, entre otras. La referencia del Ejecutivo habla de una necesidad 'de carácter ineludible e inaplazable' y la vincula al compromiso de aportaciones del Estado dentro del Pacto de Toledo, el marco que ordena el sistema público de pensiones.
Por qué hay un superávit de 7.000 millones y aun así falta dinero
Los últimos datos del presupuesto de la Seguridad Social, cerrados a agosto, dejan ingresos de algo más de 171.000 millones y gastos de 164.000. El resultado es un superávit de unos 7.000 millones en ocho meses. De ese gasto, 144.000 millones corresponden a la parte contributiva, 17.000 a la no contributiva y unos 3.000 a gastos internos como las nóminas de la plantilla o el mantenimiento de las infraestructuras.
El desglose de los ingresos explica la dependencia. Las cotizaciones sociales suman unos 126.000 millones frente a los 144.000 del gasto contributivo: las aportaciones de empresas y trabajadores no cubren por sí solas las pensiones. La diferencia se compensa con otras fuentes, entre ellas las transferencias del Estado, que se acercan a los 44.000 millones. Con esas cifras, el conjunto no está en déficit, pero la dependencia de Hacienda es estructural.
El sistema ingresa 126.000 millones en cotizaciones y gasta 144.000 en prestaciones contributivas: el hueco lo cubre el Estado.
Hay un tercer factor. Los presupuestos están prorrogados desde 2023 —sigue vigente el último que se aprobó—, así que la Seguridad Social no puede cubrir la parte no contributiva con los recursos de hace tres años. Por eso el crédito para ese compromiso se amplía en casi 2.100 millones. Traducido: el sistema necesita más dinero no solo porque suban las pensiones, sino porque el marco presupuestario con el que funciona está congelado.
Del préstamo de 2023 a la campaña del 29-N
El mecanismo no es nuevo. El préstamo a la Tesorería se repite cada octubre desde 2023 y la Seguridad Social lleva desde entonces funcionando con las cuentas prorrogadas. Lo que cambia ahora es el calendario: la segunda operación se aprobó en plena campaña del 29-N, con la sostenibilidad del sistema otra vez en el debate.
Las posturas están claras y son tres. El Gobierno sostiene que las prestaciones están garantizadas. La oposición defiende que el sistema es viable, pero necesitará reformas en el futuro. Vox plantea semiprivatizarlas. Tres partidos, tres lecturas del mismo dato: la Seguridad Social cierra agosto con superávit y, a la vez, necesita préstamos del Estado cada octubre.
Los próximos pasos dependen de dos frentes. El primero, si se aprueban unos nuevos Presupuestos que pongan fin a la prórroga y actualicen el crédito disponible. El segundo, cómo evolucione el gasto en pensiones conforme se jubilen más personas. Mientras tanto, los pagos de noviembre y diciembre quedan cubiertos: el préstamo sostiene la parte contributiva y la transferencia del 27, la no contributiva.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Consejo de Ministros ha aprobado en siete días un préstamo de 10.003 millones y una transferencia de 2.090 para la Seguridad Social.
- Por qué te importa: Con ese dinero se planifican las pensiones de noviembre y diciembre, paga extra incluida, y se pagan las prestaciones no contributivas.
- A quién afecta: A pensionistas contributivos y no contributivos, a los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y al Estado, que presta el dinero.
- Hacia dónde vamos: La operación se repite cada octubre desde 2023 con los presupuestos prorrogados. Unas nuevas cuentas o una reforma marcarán el siguiente paso.




