Vox quiere que el Tribunal Supremo investigue a Óscar Puente por el accidente de Urda. La querella, presentada este jueves, acusa al ministro de Transportes de homicidio por imprudencia grave y lesiones.
El escrito pide al alto tribunal que cite a declarar a Puente como investigado, escuche a varios testigos y nombre peritos independientes con especialidad en circulación. El siniestro, una colisión de trenes en el municipio toledano de Urda, dejó 69 muertos el miércoles 28 de octubre.
Y aquí viene el detalle que explica por qué el caso no se queda en Toledo. Puente está aforado: su causa penal no se decide en un juzgado ordinario, sino en el Tribunal Supremo. Eso significa que la instrucción corresponde a la Sala de lo Penal y no al juzgado de Orgaz (Toledo), que ya investiga la colisión, tal como fija el artículo 102 de la Constitución.
Qué se le imputa y qué pide Vox al Supremo
La querella atribuye al ministro dos presuntos delitos: homicidio por imprudencia grave y lesiones. El reproche no es genérico. Según el propio escrito, no se le imputa una responsabilidad objetiva —la que se deriva solo del cargo— sino 'el incumplimiento de sus propios deberes de dirección y control' sobre la seguridad ferroviaria y la supervisión de las entidades adscritas al ministerio.
Traducido: Vox sostiene que al ministro le tocaba supervisar y no lo hizo. El texto concreta qué esperaba de él: obtener información técnica suficiente, exigir una evaluación documentada de las deficiencias relevantes, impulsar controles, inspecciones o auditorías, requerir planes correctores con responsables y plazos y comprobar que esas medidas se cumplían de verdad.
De ahí cuelgan Adif y Renfe, las dos empresas públicas que gestionan la red ferroviaria y operan los trenes, dependientes del Ministerio de Transportes. El escrito alude además a accidentes previos de especial gravedad y a las advertencias que llegaron después, y deja una 'reserva de ampliación frente a quienes resulten responsables': la causa podría extenderse a otros cargos.
El debate jurídico no es si Puente es ministro, sino si hubo una omisión concreta en su tarea de supervisión.
Qué necesita el Supremo para admitir la querella
Una querella no se admite de forma automática. El Supremo tiene que comprobar que el relato describe hechos concretos y con indicios suficientes, y no una imputación genérica por el hecho de ocupar el cargo. Si la admite a trámite, el paso siguiente es citar a Puente como investigado; si la rechaza, esa vía judicial contra el ministro queda cerrada.
De momento no hay calendario. El escrito entró este jueves y la pelota está en la Sala de lo Penal, que debe pronunciarse sobre la admisión y sobre las pruebas que pide la formación de Santiago Abascal.
El precedente del Alvia y el peso del aforamiento
El antecedente que más se cita cuando un accidente ferroviario acaba en los tribunales es el del Alvia, en Santiago de Compostela, en 2013. Allí la instrucción se centró en las decisiones técnicas y de seguridad adoptadas antes del siniestro, se prolongó durante años y acabó sentando en el banquillo a responsables de seguridad, no a miembros del Gobierno.
La diferencia aquí es el nivel al que apunta la acusación: al responsable político de la supervisión, no a los cargos técnicos que se sentaron en el banquillo en el caso gallego.
Sobre el aforamiento conviven dos lecturas. Una sostiene que la prerrogativa protege el ejercicio del cargo frente a denuncias interesadas; otra defiende que aleja de los juzgados ordinarios causas que afectan a la seguridad de todos. Vox se mueve en esa segunda zona y repite en su escrito que no imputa a Puente por ser ministro, sino por lo que dejó de hacer siéndolo.
El pulso se dirimirá en dos escenarios paralelos. La Sala de lo Penal decide sobre la querella y, mientras, el juzgado de Orgaz mantiene su investigación sobre la colisión que dejó 69 fallecidos. Cuál de los dos frentes avanza primero condicionará el resto del caso, y ninguna de las dos decisiones tiene fecha pública por ahora.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Vox presenta una querella ante el Tribunal Supremo contra Óscar Puente por homicidio imprudente y lesiones por la colisión de trenes en Urda, que dejó 69 muertos.
- Por qué te importa: La querella cuestiona la supervisión política de la seguridad ferroviaria, un asunto que afecta a millones de usuarios del tren cada día.
- A quién afecta: Al ministro de Transportes, a su departamento, a Adif y Renfe, a las víctimas y sus familias y a los usuarios del ferrocarril.
- Hacia dónde vamos: El Supremo debe decidir si admite la querella y si cita a Puente como investigado, mientras el juzgado de Orgaz sigue instruyendo el siniestro.



