Pedir un crédito al consumo o una hipoteca va a costar más, y los propios bancos lo reconocen. La última encuesta del Banco de España confirma que las entidades ya endurecieron las condiciones entre julio y septiembre y que prevén subir el listón antes de que acabe el año.
El dato sale de la Encuesta de Préstamos Bancarios (EPB), un sondeo trimestral del Banco Central Europeo en el que las entidades explican cómo están concediendo financiación a familias y empresas. El Banco de España se ha hecho eco de sus resultados y el diagnóstico es claro: el acceso al dinero se ha vuelto más exigente y la tendencia seguirá en el último tramo de 2026.
Conviene traducir la jerga. Cuando la encuesta habla de 'condiciones generales' se refiere a cuatro cosas muy concretas: el precio o tipo de interés al que se firma, la cuantía que se presta, los plazos para devolverlo, y las garantías que se exigen al cliente. Si cualquiera de esas cuatro patas empeora, el préstamo sale más caro o es más difícil que te lo aprueben.
Qué ha cambiado ya en los créditos al consumo y en las hipotecas
Entre julio y septiembre el comportamiento fue desigual. Los criterios se mantuvieron estables para las empresas y para quien pedía una hipoteca, pero se endurecieron ligeramente en los créditos al consumo y en la financiación con otros fines. Los bancos lo justifican por un aumento de los riesgos percibidos y por la evolución de los indicadores de calidad crediticia.
El efecto se nota también al otro lado del mostrador. El porcentaje de entidades que reconocen haber rechazado más solicitudes creció ligeramente en la modalidad de consumo, mientras que en hipotecas y en financiación a empresas apenas se movió.
La demanda, entretanto, cayó en todos los segmentos. Fue un descenso moderado en empresas y en préstamos a hogares para consumo; en las hipotecas resultó más intenso. El nivel de los tipos de interés es el factor que más pesa, según las entidades encuestadas, aunque en la vivienda se suman también las peores perspectivas del mercado.
Antes de firmar un préstamo conviene mirar tres cosas: el tipo de interés, el plazo y las garantías que te exigen.
A quién afecta y qué puedes hacer si vas a pedir financiación
Afecta, sobre todo, a quien tenga previsto financiar una compra importante en los próximos meses. Los propios bancos admiten que prevén endurecer moderadamente los criterios para conceder préstamos a las familias, tanto para comprar vivienda como para consumo, hasta el cierre del ejercicio. En la financiación a empresas no esperan cambios.
El escenario de fondo no ayuda. El mercado descuenta al menos una subida de tipos más antes de 2027 y algunos análisis manejan incluso dos. Traducido: el dinero que los bancos se prestan entre ellos seguirá caro y ese coste se traslada, antes o después, a la cuota que pagas tú.
Con este panorama, la primera recomendación es de sentido común: pide varias ofertas y compáralas con la TAE, el indicador que mide el coste real anual del préstamo e incluye intereses y comisiones. Un diferencial que parece pequeño en el folleto puede marcar una diferencia notable a lo largo del contrato.
Segundo consejo: revisa la letra pequeña antes de firmar, en especial si el préstamo incluye productos vinculados como seguros o comisiones de apertura. Y si la operación va con prisas, desconfía: el plazo de reflexión juega a tu favor.
Por qué se encarece el crédito y qué mirar antes de firmar
El origen está en la política monetaria. Para contener la inflación, el Banco Central Europeo mantiene los tipos en niveles altos y las entidades trasladan el incremento de sus costes de financiación al cliente. La propia encuesta admite que ese traslado se hizo sin recortar márgenes, ni los ordinarios ni los de los préstamos de mayor riesgo.
A eso se suma la inestabilidad geopolítica y económica global, que estrecha la letra pequeña de cualquier contrato. Con menos competencia real por la vía del precio, la diferencia entre una buena y una mala oferta la acaban marcando los detalles.
Hay un detalle curioso en esta edición. Por primera vez, la encuesta incluye una pregunta sobre el impacto de la inteligencia artificial en el crédito. La conclusión es que, de momento, apenas influye en la demanda ni en los criterios aplicados, más allá de alguna financiación concedida para construir centros de datos.
¿Y si tienes la sensación de que te han aplicado condiciones que no estaban claras? La vía es reclamar. Puedes dirigirte al servicio de reclamaciones del Banco de España si el motivo tiene que ver con transparencia y protección del cliente bancario.
También puedes consultar con la OCU, con Facua o con una oficina municipal de consumo para que te orienten sobre tu caso concreto. Guarda la oferta firmada, el contrato y los correos con la entidad: son la prueba de lo que te dijeron.
Y ten el calendario a mano. Hasta diciembre las condiciones seguirán apretándose, y con al menos una subida de tipos en el horizonte de 2027, quien pueda esperar o negociar tiene margen. Quien no pueda, al menos debería llegar a la firma sabiendo qué paga y por qué.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: La banca ha endurecido los criterios del crédito al consumo y prevé más exigencias en hipotecas hasta diciembre.
- 💸 Posibles consecuencias: El préstamo puede salir más caro o ser más difícil de aprobar, con más rechazos en consumo.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Compara ofertas con la TAE, revisa productos vinculados y acude al Banco de España o a una asociación de consumidores.
- 🏁 Resultado final: Con la información por delante puedes negociar mejores condiciones o esperar al momento más favorable.



