Exteriores tiene hasta el miércoles para entregar el censo del voto exterior de la ley de nietos por orden del Supremo

Albares asegura que los consulados avanzan 'a buen ritmo' y atribuye la demora a la falta de documentación de los expedientes. El Supremo fijó el miércoles como fecha límite para cerrar el listado.

Albares confía en tener el miércoles el censo del voto exterior de la ley de nietos que le exige el Supremo. Reconoce un proceso 'laborioso' por la 'poca documentación' de los expedientes.

El miércoles es el límite: qué tiene que entregar Exteriores

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación compareció este lunes en RNE. Los consulados trabajan contra el plazo que fijó el Tribunal Supremo y, según José Manuel Albares, 'las cifras van avanzando a buen ritmo'. 'Ésa es la instrucción que tienen los cónsules', añadió.

Lo que debe quedar cerrado el miércoles es el listado de hijos y nietos de exiliados políticos del franquismo con derecho a voto en las elecciones generales del 29 de noviembre. Son los datos que permiten inscribirlos en el censo de residentes ausentes, el registro que decide quién puede votar desde fuera de España.

Publicidad

El ministerio sostiene que no faltan medios. A los cónsules, dijo, 'se les han puesto todos los medios que han solicitado', y atribuyó la demora a la 'poca documentación' de expedientes que se remontan décadas atrás. El atasco está en los papeles.

Todo lo que no esté en la lista a tiempo se queda fuera. Un nombre que llegue tarde es un voto que no se cuenta, y el calendario hacia el 29N no deja margen para recuperarlo después.

El Supremo puso fecha a un trámite que depende de los consulados, y ese trámite decide quién puede votar el 29N desde el extranjero.

A quién afecta: los nietos que votan desde fuera

El colectivo es heterogéneo: hijos y nietos de exiliados que salieron de España durante el franquismo y que hoy viven, en buena parte, en países como Argentina, México, Cuba, Francia o Venezuela. Muchos han tramitado la nacionalidad en los últimos años.

La vía que les abrió esa puerta se conoce como ley de nietos, el nombre con el que se identifica la norma que permitió a los descendientes de exiliados acceder a la nacionalidad española. Con el pasaporte en regla, el paso siguiente es figurar en el censo: sin inscripción no hay papeleta.

Ahora la pelota está en la Oficina del Censo Electoral, integrada en el Instituto Nacional de Estadística, que cruza los datos remitidos por los consulados. De ahí sale la lista definitiva para votar el 29N.

El precedente: cuando el voto exterior ya se atascó

No es la primera vez que el voto exterior se cruza en el calendario. La reforma legal que en 2022 eliminó el voto rogado —la obligación de que cada residente fuera de España pidiera permiso para votar en cada convocatoria— elevó el número de electores que los consulados deben gestionar en cada cita con las urnas.

Aquella reforma se presentó como una forma de equiparar derechos, pero también trasladó a la Administración una responsabilidad que antes recaía en el votante. Con la ley de nietos, el atasco se ha movido a la inscripción en el censo: ya no está en la solicitud del voto, sino en el paso previo.

Publicidad

Las lecturas del episodio difieren. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se insiste en que el proceso avanza y en que ninguna instrucción se ha quedado sin recursos. Lo que no ha llegado es una cifra: Albares no concretó cuántas inscripciones faltan ni a cuántas personas afecta. La pregunta abierta es qué ocurre si el miércoles no están todos los nombres.

El miércoles se despeja la incógnita. Si los datos llegan, la Oficina del Censo Electoral tendrá que incorporarlos antes de cerrar la lista con la que se votará el 29N. Si no, el Supremo tendrá que decidir el siguiente paso de un trámite que ya condiciona la letra pequeña de la cita electoral.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Tribunal Supremo fijó el miércoles como plazo para que Exteriores entregue los datos de hijos y nietos de exiliados con derecho a voto el 29N.
  • Por qué te importa: Si esos datos no llegan a tiempo, los afectados se quedan sin inscripción en el censo y, por tanto, sin papeleta desde el exterior.
  • A quién afecta: A los descendientes de exiliados del franquismo residentes fuera de España que han obtenido la nacionalidad y quieren votar el 29 de noviembre.
  • Hacia dónde vamos: El miércoles se sabrá si el plazo se cumple. Si no, el Supremo deberá decidir el siguiente paso antes de que se cierre la lista electoral.