Ha muerto Komanche, el streamer de 30 años, y la comunidad del streaming en español se ha quedado en silencio. Carlos Mauricio Gómez, salvadoreño y una de esas caras que llevaban una década dando vueltas por Twitch, ha fallecido y las redes se han llenado de despedidas. Y de una pregunta incómoda.
Quién era Komanche y por qué medio internet lo está llorando
Komanche empezó a retransmitir en Twitch en 2015 y se hizo un hueco con contenido de videojuegos. Su nombre llegó a más gente con los Squid Craft Games, la competición de Minecraft inspirada en El Juego del Calamar en la que participó junto a AuronPlay y Rubius.
También estaba en los planes de Ibai Llanos para la sexta edición de La Velada del Año, aunque su combate en la Velada del Año 6 se canceló después de que anunciara su participación antes de tiempo, saltándose la confidencialidad del evento. Se quedó sin pelear.
El representante del creador, Byron Reyes, fue de los primeros en poner el foco donde tocaba: 'El bullying a cualquier escala no es un juego', escribió. Las causas del fallecimiento no se han confirmado oficialmente.
De Ibai a AuronPlay: las despedidas que han dolido
Ibai Llanos lo despidió en sus historias de Instagram con un mensaje corto y sin adornos: 'Descansa en paz, hermano. Te recordaremos toda la vida'. El vasco, que emite en su canal de Twitch, lo tenía apuntado para esa sexta Velada.
Detrás de cada pantalla hay alguien que lee, y el chiste que a ti te dura diez segundos a esa persona le puede durar años.
Polispol también se despidió: 'Compartimos miles de risas, lágrimas, sueños, esperanzas, grandes momentos únicos', escribió, y lo definió como alguien 'amable, cariñoso y divertido'.
El mensaje que más ha removido es el de AuronPlay, que habló con él apenas cuatro días antes. Contó que el pasado verano, después de La Velada del Año, Komanche cambió sus vuelos, y se quedó unos días en su casa en vez de volver a México al verlo mal.
'Me hiciste reír, bailar, cantar, nunca lo voy a olvidar', escribió. Y dejó una promesa: las carreritas que hacían juntos se seguirán jugando por él.
Biyín ha escrito el texto más duro y, seguramente, el más necesario. Recordó que quienes lo conocían de cerca sabían de su lucha durante años con la bipolaridad y la depresión, y situó 2023 como el momento en el que varios amigos montaron llamadas diarias por Discord para acompañarlo.
También sacó un episodio concreto: un vídeo muy personal que Komanche subió a YouTube y que acabó convertido en material de burla por su físico. Denunció que difamar, acosar y humillar a personas públicas bajo la bandera del moralismo se ha normalizado hasta que ocurre una tragedia.
Lo que este caso dice del acoso en redes (y lo que no)
No hay causas oficiales ni parte médico público, y no toca hacer ciencia ficción. Lo que sí está claro es el patrón: creadores que aguantan campañas de acoso digital durante meses y que cuando cuentan que lo están pasando mal reciben burla en lugar de silencio.
Biyín avisó de esto en sus directos de 2022 y 2023. No es nuevo ni exclusivo del streaming español: un clip de alguien hundido funciona mejor que uno de alguien feliz. El acoso en redes no es una opinión, es una conducta — y contra una conducta hacen falta herramientas, no discursos.
Lo más honesto que puedo escribir es que no debería hacer falta una desgracia para hablar de esto, aunque sea lo que solemos hacer. El homenaje real no son los mensajes de hoy, sino lo que cada uno escriba dentro de dos semanas.




