Laika lo vuelve a hacer: 'Wildwood: El bosque salvaje' llega a los cines con la crítica rendida

Travis Knight firma en Laika la película de stop-motion más ambiciosa del estudio, con 132 minutos de metraje y una batalla final que la crítica compara con El Señor de los Anillos. El mallorquín Guillem Ignasi Bauzà pasó casi cuatro años trabajando en el filme.

'Wildwood: El bosque salvaje' ya está en los cines y La Vanguardia le ha puesto cinco estrellas. La nueva película de Laika, dirigida por Travis Knight, llega con 132 minutos de stop-motion hechos a mano en Portland y la etiqueta de obra maestra pegada en el cartel.

Qué hace Laika que nadie más se atreve a hacer

Laika lleva años siendo la rara de la animación: un estudio que se niega a que un ordenador haga el trabajo sucio. En Wildwood eso se traduce en la película de stop-motion más ambiciosa que se recuerda, no solo por los 132 minutos de metraje, sino por la escala de lo que se mueve en pantalla.

Philipp Engel lo resume en su crítica para La Vanguardia: una batalla final con un número de extras que no desentonaría en El Señor de los Anillos. Con apoyo de CGI, sí, pero orgullosamente hecha a mano en Oregón. Para quien quiera contexto sobre la técnica, la entrada de Wikipedia sobre el stop-motion basta.

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La historia arranca en el Portland real y se mete de cabeza en el Bosque Impenetrable, con un hermano pequeño en juego y un ritmo que no concede apenas respiro. Dos horas y doce minutos de persecuciones sin pausa. Engel avisa de que agradecería alguna pausa contemplativa más, y tiene sentido: cuando todo es clímax, el clímax empieza a perder valor.

De Portland al bosque, con Hitchcock asomando

El detalle que muchos están pasando por alto es el pulso de Travis Knight detrás de la cámara. La crítica habla de un homenaje glorioso a Los pájaros y de una deuda bastante clara con Hitchcock en la forma de encadenar tensión y persecución. En stop-motion, eso significa mover muñecos fotograma a fotograma para que parezca que el peligro es real. Spoiler: lo parece.

Ahí está también el talento de casa. El mallorquín Guillem Ignasi Bauzà trabajó casi cuatro años en el filme, una cifra que en animación equivale a dos o tres producciones completas. La ficha técnica es un recordatorio de que esto no lo saca una granja de renderizados: lo saca gente con paciencia de monje.

Cuatro años de trabajo para 132 minutos: en la era del render instantáneo, Laika sigue vendiendo lo único que no se puede generar con una GPU.

Y llegamos al punto delicado. ¿Es Wildwood mejor que Los mundos de Coraline? La propia crítica deja la pregunta en el aire antes de responderse que no. La razón no es técnica, es de materia prima: Colin Meloy, autor de la novela original, no es Neil Gaiman. Al menos todavía no. La joya de la corona de Laika sigue siendo Coraline, y quien diga lo contrario probablemente no la haya vuelto a ver en diez años.

La carrera que Wildwood no corre (y la que sí)

El debate sobre la cultura del esfuerzo lo abre el propio crítico al principio de su texto: buenas o malas, las películas cuestan lo mismo. En stop-motion esa frase pesa el doble, porque aquí el esfuerzo es literalmente visible en cada fotograma. El problema es que el esfuerzo no es un argumento estético. Wildwood funciona por despliegue, no por poesía, y eso la deja un escalón por debajo de la obra que Laika produjo con Henry Selick.

Comparaciones aparte, el estreno llega a una cartelera decente: Sentido y sensibilidad de Georgia Oakley, y Moscas de Fernando Eimbcke también se llevan cuatro estrellas esta semana, mientras Clayface y Arriba tutto se quedan en dos. El resto de la cartelera no se juega lo mismo. Ninguna de esas películas tiene que demostrar que un estudio de Oregón puede seguir haciendo animación artesanal a escala industrial sin que el resultado parezca un capricho de museo.

Lo sabremos con la taquilla y con el boca a boca de las próximas semanas, que en animación para adultos manda más que cualquier nota de prensa. Mientras tanto, Laika ya ha ganado algo: que se hable de stop-motion en 2026 sin que suene a pieza de arqueología. Eso, con la que está cayendo en la industria, no es poco. Cosas del cine artesanal.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Laika estrena 'Wildwood: El bosque salvaje' con cinco estrellas de La Vanguardia.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Es la película de stop-motion más ambiciosa jamás montada: 132 minutos hechos a mano.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Ni meme ni milagro: gran espectáculo, un peldaño por debajo de Coraline.