El Van Gogh que sale a subasta en Sotheby's por 180 millones de dólares se expone estos días en Londres. Se titula Châtaigniers en fleurs (Castaños en flor) y lo pintó en mayo de 1890, dos meses antes de morir.
No es una pieza cualquiera. Procede de la colección de la argentina Nelly Arrieta de Blaquier, fallecida en 2020: una de las últimas grandes colecciones privadas de arte impresionista, cerrada al público durante más de medio siglo y mostrada ahora por primera vez antes de salir a subasta.
Qué vas a ver en la exposición previa a la subasta
El conjunto puede verse en Londres durante dos jornadas, según la información difundida por la propia casa de subastas. Después emprenderá un recorrido que pasará por Taipéi, Hong Kong y París antes de la puja final en Nueva York.
Lo interesante es que el cuadro no viaja solo. Lo acompañan doce obras maestras del impresionismo y del arte moderno que, en conjunto, podrían superar los 450 millones de dólares. Entre ellas, un arlequín de Paul Cézanne pintado a finales del siglo XIX y valorado en 150 millones.
La nómina de autores resume lo mejor del arte europeo de finales del XIX y principios del XX: Camille Pissarro, Pierre-Auguste Renoir y Edgar Degas, a los que se suman Claude Monet, Paul Gauguin, Alfred Sisley, André Derain, Henri de Toulouse-Lautrec, y Maurice de Vlaminck.
Por qué esta obra de la última etapa de Van Gogh importa tanto
Van Gogh llegó en mayo de 1890 a Auvers-sur-Oise, el pueblo francés donde pasó sus últimas semanas, recién salido del hospital psiquiátrico de Saint-Rémy-de-Provence. Fue un periodo de energía y optimismo. En esas fechas pintó al menos cuatro grandes cuadros protagonizados por castaños en flor, y este es uno de ellos.
Algunas ocasiones apenas se repiten una vez en una generación, y poder ver este cuadro fuera de un museo es una de ellas.
La mayoría de las obras de esa etapa cuelgan hoy en los grandes museos del mundo. Por eso la aparición de esta en el mercado tiene algo de acontecimiento: es una de las ocho pinturas de Auvers que siguen en manos privadas, según la casa de subastas.
Su historia ayuda a entender ese carácter excepcional. Tras la muerte del artista, en julio de 1890, el cuadro pasó a su hermano Theo. Después tuvo propietarios muy distintos, entre ellos el músico y productor de cine estadounidense George Gard 'Buddy' DeSylva, cofundador de Capitol Records.
Durante décadas, el conjunto Blaquier-Arrieta se mantuvo ajeno a los focos, custodiado en el ámbito privado y conocido casi siempre por referencias indirectas.

Una colección legendaria que llega al mercado
Para los especialistas, la salida de estas obras a subasta marca un hito. Philip Hook, exdirector del departamento de arte impresionista y moderno de Sotheby's, la describió como una colección legendaria, de la que durante décadas se habló en voz baja sin que el público pudiera verla.
Hook también recordó que se formó en una época en la que las grandes obras de estos autores todavía estaban al alcance de los coleccionistas privados. Ese contexto explica el interés de una cita que reúne a Van Gogh con Cézanne, Monet o Renoir en un mismo espacio.
Simon Shaw, asesor artístico sénior de Sotheby's, resumió la sensación que produce el conjunto con una imagen sencilla: la de un museo pequeño, casi un Museo de Orsay en miniatura, que abre sus puertas por primera vez.
Para quien no conozca bien al artista, la cita permite acercarse a su etapa final sin la intermediación de un gran museo; para situarla en su trayectoria, su biografía es un buen punto de partida. Y para el mercado, supone una prueba de fuego: si las estimaciones se cumplen, estaremos ante una de las operaciones más sonadas de la temporada.
Cómo visitarla y cuándo se celebra la subasta
La presentación londinense se extiende solo dos jornadas. Después, las doce piezas viajarán a Taipéi, Hong Kong y París antes de la subasta del 18 de noviembre en Nueva York. Las fechas exactas de cada escala no aparecen detalladas en la información difundida, así que conviene consultar la web oficial de Sotheby's antes de acercarse.
Si estás en Londres estos días, merece la pena acercarse. Ver un Van Gogh de Auvers-sur-Oise fuera de un museo, junto a un Cézanne y a media docena de nombres mayores del impresionismo, es una de esas citas que no se olvidan. Y el resultado de la subasta se seguirá con atención en todo el sector.
Más allá de la cifra, lo que queda es la obra: unos castaños en flor pintados por un hombre al que le quedaban dos meses de vida y que, sin embargo, trabajaba con una energía desbordante. De eso va todo esto: de mirar un cuadro y entender por qué sigue emocionando más de un siglo después.
Ficha técnica
- Título: Châtaigniers en fleurs (Castaños en flor).
- Autor o autora: Vincent van Gogh.
- Qué puedes ver: Una de las pocas obras de Auvers-sur-Oise que siguen en manos privadas, expuesta junto a otras once piezas impresionistas y modernas de Cézanne, Monet, Renoir, Degas, Gauguin o Pissarro.
- Recinto y ciudad: Sotheby's, Londres. Exhibición previa a la subasta del 18 de noviembre en Nueva York.



