Médicos advierten por el aumento de bajas por ansiedad y los 3 signos de alerta que no debes ignorar

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Signo de alerta 3: taquicardia, opresión en el pecho o molestias digestivas recurrentes sin causa médica clara

Foto en blanco y negro de un hombre agarrándose el pecho, indicando malestar o dolor.

La ansiedad no siempre se manifiesta como preocupación: en muchas personas se somatiza, es decir, se expresa a través del cuerpo. El tercer signo de alerta son las taquicardias, la opresión en el pecho y las molestias digestivas —náuseas, dolor abdominal, hinchazón, diarrea o estreñimiento— que se repiten sin que las pruebas encuentren una causa orgánica que las explique. El jefe de Psiquiatría del Hospital Universitari General de Catalunya, Antonio Arumí, sitúa precisamente las palpitaciones, la sensación de opresión torácica y los trastornos digestivos como gastritis o colon irritable entre los síntomas psicosomáticos más frecuentes, y advierte de que se confunden con facilidad con otras enfermedades, lo que dificulta el diagnóstico. Después, la ansiedad alimenta ese círculo: la hipervigilancia al propio cuerpo y el miedo a que haya algo grave detrás mantienen el sistema nervioso en alerta y perpetúan las molestias.

Lo que convierte este signo en una señal de alarma no es un episodio aislado, sino la repetición, y septiembre es un mes propicio para ella: los médicos de familia de la semFYC incluyen taquicardia, molestias de estómago y falta de aire entre los síntomas físicos del llamado síndrome postvacacional, que suele remitir en una o dos semanas y obliga a consultar cuando se prolonga más allá de los 7-10 días. Un estudio publicado en la revista Atención Primaria en dos centros de salud de Murcia revisó a 200 pacientes que llegaron de urgencia con dolor torácico no traumático: el 30% fue diagnosticado de ansiedad —el 83% eran mujeres— frente al 4,5% con síndrome coronario agudo. En palpitaciones ocurre algo similar: de más de 63.000 urgencias, el 16% de los pacientes fue triado por este motivo y en el 31% la causa era psiquiátrica, y tres de cada cuatro volvieron a consultar. Esa combinación —síntomas reales, pruebas normales y visitas que se repiten— es la antesala habitual de una baja. Con una salvedad imprescindible: un dolor en el pecho nuevo debe valorarse siempre, porque también puede tener origen cardiaco.