Médicos advierten por el aumento de bajas por ansiedad y los 3 signos de alerta que no debes ignorar

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Signo de alerta 2: irritabilidad, bloqueo mental o dificultad para concentrarte en tareas que antes hacías con normalidad

Un hombre estresado está sentado en un escritorio con un cartel motivacional que dice 'Lo Superaremos'.

El bloqueo mental se define como una dificultad o incapacidad temporal para procesar pensamientos, tomar decisiones y ejecutar tareas cognitivas, y aparece vinculado al estrés, la ansiedad y la depresión. Ese es el motivo por el que médicos y psicólogos lo consideran una señal de alerta y no una simple falta de motivación: lo característico no es sentir nervios, sino notar que se pierde rendimiento en actividades que antes se hacían con normalidad. En el día a día se manifiesta en gestos muy concretos, como releer varias veces la misma línea sin retener nada, perder el hilo de una conversación, olvidar citas, no encontrar la palabra adecuada o tardar mucho más de lo habitual en responder un correo. La irritabilidad funciona como la cara visible de ese mismo mecanismo: cuando el cerebro se mantiene en estado de alerta, reacciona con impaciencia desproporcionada ante estímulos que antes no molestaban. La investigación sobre ansiedad y niebla mental apunta a que la preocupación consume recursos de la memoria de trabajo, justo los que se necesitan para sostener la atención y organizar tareas.

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Este signo merece estar en la lista porque es el que mejor distingue un malestar pasajero de un cuadro que requiere atención médica. La clave no es la intensidad, sino la persistencia: los cuadros de adaptación típicos de la vuelta al trabajo suelen remitir en unos días o en un par de semanas, pero cuando la falta de concentración, la irritabilidad o el bloqueo se instalan, dejan de interpretarse como un problema de actitud y pasan a tener nombre clínico, como trastorno adaptativo, ansiedad o burnout. Los datos respaldan esa gravedad. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en 2024 se registraron 643.681 bajas por motivos psicológicos en España, un 9,3% del total y un 72% más que en 2020, con una duración media de 65 días, más del doble que el resto de enfermedades comunes. El INSST añade que las bajas por síntomas emocionales crecieron cerca de un 490% entre 2018 y 2024. Además, un rendimiento cognitivo que se desploma en tareas cotidianas eleva el riesgo de errores y de accidentes en el puesto de trabajo.