¿Cómo leer la letra pequeña del envase? Los 3 aditivos de la marca blanca que conviene evitar

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El test de los 30 segundos: cómo comparar dos marcas blancas del mismo producto

El test de los 30 segundos empieza por el dato que casi nadie mira: el precio por unidad de medida. La ley obliga a mostrarlo en la etiqueta del lineal, casi siempre en letra pequeña justo debajo del precio grande, y es lo único que permite comparar dos marcas blancas del mismo producto cuando los formatos no coinciden. Un envase de 400 gramos a 1,80 euros sale a 4,50 euros el kilo; otro de 500 gramos a 2,50 euros, a 5 euros el kilo. Con esa cifra en la cabeza, el resto del test consiste en girar el envase y leer los tres primeros ingredientes de la lista, que va en orden decreciente de cantidad. La diferencia entre dos marcas blancas casi nunca está en el frontal, sino ahí: el cacao soluble Hacendado encabeza su lista con azúcar y declara un 30% de cacao desgrasado, mientras que el Temptation de DIA arranca igual, con azúcar, pero solo llega al 22% de cacao. FACUA denunció en octubre de 2024 a Mercadona, Hipercor y DIA por vender como cacao soluble productos con azúcar como primer ingrediente.

El segundo atajo es el código ovalado. En los productos de origen animal —carne, pescado, lácteos y huevos— aparece un sello con las siglas ES, el número de autorización del establecimiento y el distintivo CE. Ese código identifica la última planta que manipuló o envasó el producto y se puede consultar en el buscador de empresas alimentarias inscritas (RGSEAA) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Si dos marcas blancas de cadenas distintas comparten número, salen de la misma fábrica, lo que no significa que sean el mismo producto: el distribuidor fija peso, receta y calidades, así que pueden cambiar el aceite (girasol o refinado en lugar de virgen extra), el porcentaje del ingrediente estrella o el gramaje. En vegetales —pasta, galletas, conservas— ese óvalo no existe y solo queda comparar ingredientes, valores nutricionales por 100 gramos y la dirección de «fabricado para». En un mercado donde la marca blanca ya supone el 38% de la alimentación europea, según NielsenIQ, ese filtro evita pagar de más creyendo que se ahorra.

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