Aviva alerta: las viviendas nuevas en zonas inundables de Inglaterra podrían quedarse sin seguro

La aseguradora calcula que 110.000 viviendas se han levantado en suelo inundable en Inglaterra en la última década, y anticipa 115.000 más en la próxima. Sin cobertura, el propietario paga los daños de su bolsillo y se le complican la hipoteca y la venta.

La jefa de Aviva avisa de que las viviendas nuevas en zonas inundables de Inglaterra pueden acabar sin cobertura. Amanda Blanc, consejera delegada de la mayor aseguradora británica, sostiene que la amenaza de inundación 'aumenta sin duda' y que construir ahí es 'peligroso'.

El motivo no es solo la lluvia. Blanc explicó en el podcast Big Boss Interview de la BBC que un verano muy seco seguido de precipitaciones fuertes sobre un suelo endurecido dispara la inundación por agua superficial. Aviva alerta de que ese riesgo va en aumento, y con él la dificultad de asegurar según qué casas.

La oficina meteorológica británica (Met Office) ya puso número a esa tendencia tras el invierno húmedo y tormentoso de 2023-24: lo que antes era un episodio cada 80 años ha pasado a repetirse cada 20.

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¿Cuántas viviendas están en riesgo de inundación en Inglaterra?

Según la Agencia de Medio Ambiente británica (Environment Agency), hay 6,3 millones de viviendas y negocios en riesgo de inundación. A mediados de siglo la cifra podría alcanzar los 8 millones, esto es, una de cada cuatro propiedades del país.

El dato que más incomoda a la aseguradora es otro: 110.000 viviendas construidas en zonas inundables en diez años. Si el ritmo se mantiene, en la próxima década se levantarían otras 115.000. Blanc lo dijo sin rodeos: 'Eso no me parece que tenga sentido'. 'Es muy conocido dónde están esas zonas. Pensemos con mucho cuidado dónde se construyen las casas', reclamó a promotores y urbanistas.

Los números de la propia Aviva van en la misma dirección: 101.657 viviendas nuevas, más de una cuarta parte, ya tienen algún riesgo de inundación hoy. En 2050 una de cada siete estará en riesgo medio o alto.

El seguro reparte riesgos entre muchos; cuando la inundación deja de ser una posibilidad y se convierte en una certeza, ya no queda nada que repartir.

¿Qué se puede hacer para que una casa aguante mejor una inundación?

Blanc no se quedó en el diagnóstico. En la entrevista enumeró soluciones que rebajan la vulnerabilidad de una vivienda: ladrillos con rejillas de ventilación que se cierran solas, cocinas de acero inoxidable en lugar de muebles de madera y enchufes a media altura de la pared, no pegados al suelo.

Ninguna de estas medidas impide que el agua entre, pero sí reduce los daños y, de paso, la factura de la reparación. Hay un tope, eso sí: si el agua llega cada pocos años, ninguna reforma arregla la ecuación.

El debate de fondo: quién paga cuando el riesgo ya es una certeza

Blanc explicó por qué esto pesa tanto en el negocio asegurador: una póliza funciona como un fondo común en el que muchos ponen dinero para cubrir a los pocos a los que les pasa algo. Cuando el daño se vuelve inevitable, ese reparto se rompe. Y sin reparto, no hay seguro.

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En la práctica, esto significa que el propietario asume la factura completa cuando no hay cobertura o cuando la póliza resulta prohibitivamente cara; los daños salen de de su bolsillo. El efecto en cadena es conocido: se complica lograr una hipoteca y se complica vender. Una investigación de The Guardian del año pasado apuntaba incluso a que algunos pueblos podrían acabar abandonados si el clima sigue apretando.

Por si fuera poco, el contexto político añade ruido. Blanc pidió al Gobierno británico que evite el 'kite flying' —anuncios de prueba para medir la reacción del mercado—. La cita clave es el presupuesto del 28 de octubre, el primero de John Healey como canciller. Y dejó un precedente incómodo: los rumores fiscales de los dos últimos años dispararon las retiradas de pensiones hasta 30 veces por encima de lo normal.

Y no es un problema exclusivamente británico. En España existe el Consorcio de Compensación de Seguros, un organismo público que asume los daños de fenómenos extraordinarios, inundaciones incluidas. El sistema cambia; la pregunta de fondo, no: quién paga cuando el agua entra en casa.

Lo que viene es, sobre todo, una decisión urbanística. Los planes de ordenación del territorio, y los permisos de obra son el próximo examen donde se verá si el aviso de Aviva se traduce en algo. Sobre la mesa están ya las cifras: 110.000 casas en una década y 115.000 más si nada cambia.

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: Aviva avisa de que las viviendas nuevas en zonas inundables de Inglaterra pueden quedarse sin seguro.
  • 💡 Por qué te importa: Sin póliza, los daños los paga el propietario y se le complican la hipoteca y la venta.
  • 📊 Apunta estas cifras: 6,3 millones de viviendas y negocios en riesgo en Inglaterra; 110.000 casas construidas en suelo inundable en diez años y 115.000 más si nada cambia; una de cada siete en riesgo medio o alto en 2050.