El Museo del Prado desarrolla un software pionero que revoluciona la egiptología

La herramienta Aracne, desarrollada durante más de una década por el Museo Nacional del Prado y la Universidad de Sevilla, analiza ahora textiles funerarios hallados en la necrópolis tebana de Luxor. Los investigadores ya han trabajado sobre el terreno con las piezas originales.

El software del Museo del Prado para analizar pintura acaba de empezar a descifrar telas de hace tres mil años en Luxor. La herramienta se llama Aracne y lleva más de una década desarrollándose entre la pinacoteca madrileña y la Universidad de Sevilla.

Sus responsables ya la han probado sobre el terreno, en la necrópolis tebana, y el resultado abre una puerta que hasta ahora permanecía cerrada: la de leer tejidos funerarios del Egipto dinástico con una precisión que el ojo humano no alcanza.

Qué es Aracne y qué hace exactamente

Conviene entenderlo sin misterio. Aracne es un programa que mira una imagen técnica, ya sea una radiografía o una fotografía de alta resolución, y mide lo que a mano resulta casi imposible: cuántos hilos hay por centímetro, hacia dónde van, dónde se rompe el patrón.

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Aracne mide la densidad de los hilos y las irregularidades del lienzo. Lo hace de forma automatizada y también calcula la dirección de la trama y de la urdimbre, es decir, de los hilos horizontales y verticales que forman el tejido.

Nació pensada para los lienzos pictóricos, para estudiar la tela que sostiene un cuadro, y durante años se ha afinado en en los talleres del Museo Nacional del Prado, donde Laura Alba Carcelén aporta la mirada de la restauración. Completa el equipo el catedrático Juan José Murillo Fuentes, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla.

Hay tecnologías que nacen para un museo y acaban sirviendo para leer el pasado entero.

Llega ahora el salto: esa misma lógica se aplica a fibras vegetales y ligamentos textiles propios del Egipto dinástico. El objetivo es validar la eficacia y la precisión de los algoritmos de Aracne sobre estos materiales y sentar las bases para adaptar el programa a las particularidades de los tejidos arqueológicos.

Los textiles de la necrópolis tebana que han puesto a prueba la herramienta

El Valle de las Momias Reales es el escenario de la excavación, en el entorno de Deir el-Bahari. Allí, durante la antigüedad, se ocultaron decenas de faraones con un propósito muy concreto: ponerlos a salvo del expolio de los saqueadores de tumbas.

En una de las sepulturas excavadas por la misión hispano-egipcia Proyecto C2 ha salido a la luz un conjunto importante de textiles antiguos. Podrían estar relacionados con la readecuación ritual de los cuerpos momificados de la llamada Cachette Real, un proceso clave para entender la historia de la conservación funeraria en la tierra de los faraones.

Hasta la fecha, caracterizar estas telas milenarias dependía de métodos manuales muy lentos y condicionados por el frágil estado de conservación de las fibras.

Ese es el cuello de botella.

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Durante la campaña en Luxor, el equipo español ha tenido acceso directo al material para avanzar en la selección, la preparación, el acondicionamiento y la captura de fotografías de alta resolución. El procesado digital llegará después, una vez que los investigadores regresen a España.

De la pintura europea a la egiptología: por qué merece atención

Aquí está lo verdaderamente interesante. Una herramienta creada para la pintura europea termina leyendo tejidos egipcios, y ese viaje de ida y vuelta la convierte en un caso poco habitual de transferencia de tecnología entre disciplinas. Lo que empezó midiendo la tela que sostiene un cuadro sirve ahora para fechar y contextualizar un tejido funerario.

El Proyecto C2, dirigido por el profesor José Ramón Pérez-Accino desde la Universidad Complutense de Madrid, forma parte de una presencia española ya consolidada en Luxor. Lo que añade esta colaboración es el método: ingenieros, restauradores y arqueólogos mirando el mismo objeto con lenguajes distintos y una pregunta común.

Para quien visita museos con curiosidad, la consecuencia es fácil de explicar. Cuanto mejor se leen las telas, mejor se entiende cómo se trató un cuerpo momificado, qué rituales se repitieron y qué se decidió conservar. La egiptología avanza muchas veces por estos caminos laterales, más que por hallazgos espectaculares.

Los propios investigadores lo resumen así: 'La aplicación de Aracne en Luxor demuestra la extraordinaria versatilidad de la transferencia de tecnología nacida del patrimonio cultural', han señalado, confirmando el éxito de la ciencia española en el exterior.

Qué viene ahora con el software Aracne

Terminada la campaña sobre el terreno, el trabajo se traslada a los despachos. Las imágenes de alta resolución tomadas en Luxor se procesarán con la plataforma informática ya en España, y ahí es donde los algoritmos tendrán que demostrar su precisión sobre fibras vegetales.

El Prado y la Universidad de Sevilla informarán de los avances a través de sus canales oficiales, donde se irán publicando los resultados de esta investigación conjunta.

De momento, quien quiera seguir el proyecto puede consultar las novedades en la web oficial del Museo del Prado y en la página de la Universidad de Sevilla.

Ciencia de ida y vuelta.

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Ficha técnica

  • Título: Aracne, el software del Museo del Prado aplicado a los textiles de Luxor
  • Autor o autora: Museo Nacional del Prado y Universidad de Sevilla, con Laura Alba Carcelén y Juan José Murillo Fuentes
  • Qué puedes ver: El análisis digital de textiles funerarios hallados en la necrópolis tebana y cómo el programa mide hilos, tramas y urdimbres
  • Recinto y ciudad: Museo Nacional del Prado (Madrid) y necrópolis tebana de Luxor (Egipto)