Gabriel Rufián acudió este domingo a ‘Salvados’ para enfrentarse a las opiniones de un grupo de votantes de izquierdas y responder a algunas de las cuestiones que más preocupan a este sector del electorado. El portavoz de ERC participó junto a Gonzo en un experimento en el que escuchó, desde el otro lado de un falso espejo, el debate de varios ciudadanos sobre vivienda, inmigración, seguridad y el futuro de la izquierda.
La vivienda ocupó buena parte de la conversación. Rufián señaló la dificultad de acceso a una casa como uno de los asuntos que, a su juicio, puede tener mayores consecuencias para la izquierda. Su diagnóstico fue especialmente crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez y con la respuesta del PSOE ante el problema habitacional.
Durante la entrevista, Rufián también explicó qué medidas considera necesarias para afrontar la situación, cuestionó el peso de los grandes propietarios y habló de las constructoras. Además, Gonzo puso sobre la mesa una pregunta directa: por qué, después de años de gobiernos progresistas, las propuestas defendidas por el dirigente de ERC no se han aplicado.
Rufián sitúa la vivienda en el centro del problema de la izquierda

La conversación de Rufián con Gonzo comenzó a tomar especial intensidad cuando apareció la crisis de la vivienda. El portavoz de ERC considera que las medidas adoptadas por el Ejecutivo no son suficientes si no se consigue resolver esta cuestión. Su advertencia fue directa: “Nada de lo que ha hecho este Gobierno, por muy bueno que sea, y ha habido cosas muy buenas, va a servir si no solucionas el tema de la vivienda. La vivienda va a arrasar. De hecho, ya está arrasando a la izquierda”.
La afirmación se produjo en el contexto del experimento planteado por ‘Salvados’, en el que ciudadanos de distintas edades y sensibilidades dentro de la izquierda debatían sobre las prioridades que debería tener este espacio político. La vivienda aparecía entre las principales preocupaciones planteadas durante la conversación.
Rufián defendió que el problema requiere medidas relacionadas con la fiscalidad y con el uso de los inmuebles. En su intervención planteó que mantener una vivienda vacía debería tener consecuencias económicas para su propietario si no existe una utilización determinada del inmueble.
“Si usted tiene la necesidad de hacerse rico con la vivienda o lo paga vía impuestos o se le prohíbe. Con la vivienda no se debería especular (...) El Consejo de Ministros, a través de un real decreto, lo puede hacer. Se puede meter un impuesto a la gente que tenga un piso vacío por la cara, porque hay una oferta secuestrada. Hay gente que tiene pisos vacíos por la cara. ¿Usted quiere tener un piso vacío? Pague impuestos. ¿Que lo pone en alquiler con un tope? Se libra. ¿Usted tiene una casa y no vive en ella un mínimo de cuatro años? Paga impuestos”.
El dirigente de ERC también situó la acumulación de propiedades en el centro de su propuesta. En su opinión, el debate no debería centrarse principalmente en el pequeño propietario que dispone de una vivienda como forma de subsistencia.
La propuesta de Rufián contra la acumulación de viviendas
Rufián diferenció entre los pequeños propietarios y quienes acumulan un número elevado de inmuebles. Su planteamiento parte de establecer una fiscalidad diferente cuando se supera determinado número de viviendas. “El porcentaje del pequeño propietario pobre que pone un piso para poder subsistir es ínfimo. Aquí hay extranjeros, que no le molestan a según quién, que compran 40, 50 o 60 pisos y los ponen a 1.500 euros al mes. Hay que acabar con esto. El migrante peligroso es este”.
A partir de ese diagnóstico, Rufián defendió introducir límites fiscales para quienes acumulen propiedades. “A partir de la tercera vivienda, subir impuestos relacionados con la compraventa de pisos como, por ejemplo, se ha hecho en Singapur, al 50% o el 60%. A partir de la tercera vivienda, yo creo que ya se puede hablar de una acumulación o de una especulación. Y hay un momento en el que tienes que limitar precios. No puede ser el salvajismo o la ley del más fuerte y de la selva de que aquí cada mes se suba el alquiler por la cara”.
Las propuestas expuestas por Rufián coinciden con medidas que, según explicó durante el programa, su formación ha planteado junto a otros grupos parlamentarios. Entre ellas se encuentran gravar la acumulación de viviendas a partir de la tercera propiedad, aumentar la fiscalidad sobre los pisos vacíos y establecer límites sobre los precios de los alquileres.
El debate también llevó a Gonzo a preguntarle por qué esas medidas no han terminado aplicándose después de los años de gobiernos progresistas. La respuesta de Rufián apuntó directamente al PSOE.
Rufián acusa al PSOE de priorizar al gran propietario

La pregunta de Gonzo llevó a Rufián a explicar por qué considera que el problema de la vivienda continúa sin una solución que él considere suficiente. El diputado de ERC responsabilizó al PSOE de elegir, según su interpretación, entre intereses contrapuestos.“El PSOE es un partido que cada vez que puede escoger escoge la peor opción. Y en este caso, cada vez que ha podido escoger entre un inquilino precario que no puede pagar ya no solamente un piso, sino una habitación, y un gran propietario, ha escogido al gran propietario”.
Rufián vinculó además su crítica a las grandes constructoras con los casos de corrupción de las últimas décadas. Según su planteamiento, aunque los nombres de los políticos implicados hayan cambiado, las empresas constructoras aparecen de manera recurrente en ese escenario porque, según afirmó, “financian campañas y financian partidos”.
El dirigente de ERC puso como ejemplo la manera en la que Pedro Sánchez ha abordado públicamente el problema de la vivienda: “Lo primero que hace Pedro Sánchez para hablar de vivienda es reunir a todas las grandes constructoras del país”. La crítica de Rufián no se limita, por tanto, a una medida concreta sobre los alquileres. Su intervención en ‘Salvados’ cuestiona la relación entre el poder político y los grandes actores económicos vinculados al mercado inmobiliario.
La advertencia de Rufián a Pedro Sánchez
Gonzo planteó entonces si el PSOE tiene miedo a las grandes constructoras. Rufián rechazó formularlo únicamente en esos términos y amplió su explicación al poder político. “El PSOE le tiene miedo al poder. El PSOE no entiende que puede estar en Moncloa, pero no manda”.
El portavoz de ERC considera que esa falta de capacidad para enfrentarse a determinados intereses puede terminar teniendo consecuencias para el presidente del Gobierno. Rufián relacionó además ese supuesto poder con los casos que afectan a personas del entorno de Sánchez. Sin embargo, sostuvo que esas cuestiones no serían, a su juicio, las que necesariamente determinarían el futuro político del presidente.
“Yo al presidente le he dicho mil veces: 'Es que usted no va a ir fuera por... Usted va a ir fuera por cobardía en lo social'. Que le van a perseguir igual. ¿Qué van a hacer? ¿Perseguir a tu mujer? ¿Perseguir a tu hermano? ¿Perseguir a tu partido? Me suena todo”. La advertencia de Rufián a Sánchez quedó así ligada a su crítica sobre la vivienda. Para el diputado de ERC, la respuesta que dé el Gobierno a problemas sociales como el acceso a una casa tendrá más importancia para el futuro del Ejecutivo que otras controversias que actualmente afectan al presidente y a su entorno.
Rufián responde a las críticas por sus encuentros con Vito Quiles
La intervención de Rufián en ‘Salvados’ también abordó otra cuestión relacionada con su actividad pública. Una de las votantes que participó en el experimento cuestionó la relación que mantiene el diputado con Vito Quiles y otros periodistas con los que ha protagonizado encuentros en la calle. La participante definió esa relación como un “colegueo pseudoerótico” con “pseudoperiodistas” y advirtió del riesgo de que Rufián pueda terminar “blanqueando” determinados discursos ultras.
El portavoz de ERC explicó su posición ante esas situaciones. “Lo de Vito Quiles y compañía, primero que a nosotros nos acosan, nos persiguen” y aseguró que no le gusta “ir por la calle rodeado de tres tipos que están intentando putearme”. Rufián fue todavía más contundente al definir el tipo de contenido que, según él, representan esos encuentros: “No es periodismo, es propagandismo”.
A partir de ahí, el diputado planteó las tres alternativas que considera posibles cuando se encuentra con ellos: “Una es pegarles. Me parece una mala cosa, un mal negocio. Dos, ignorarles. Podría ser, pero creo que es desaprovechar eso. Y tres, trolearles”. El propio Rufián descartó que quiera terminar una de esas situaciones reaccionando de forma que le convierta en el centro del enfrentamiento: “¿Pero yo qué tengo que hacer? ¿Tirarle el micro y ser yo el antipático?”.



