Así funcionan los centros de coinnovación de Mercadona, donde nacen las novedades de Hacendado

La cadena valenciana desglosa un método de seis pasos que arranca con la escucha al cliente y termina en el lineal. En 2025 salieron de ahí 400 novedades, 220 mejoras y 34 innovaciones.

Reconócelo: alguna vez has cogido un producto de Hacendado y te has preguntado de dónde sale. Detrás no hay una corazonada ni una máquina que prueba cosas al azar.

Mercadona ha explicado en su propia página web cómo funciona su sistema de coinnovación, ese circuito de espacios donde los clientes prueban productos junto a los especialistas de la compañía. Y la palabra que más se repite no es 'producto', sino 'escuchar'.

Los clientes son 'el jefe' y todo el proceso arranca de ellos. Es la denominación interna de la compañía valenciana que preside Juan Roig, y no es un detalle menor: los especialistas observan hábitos de consumo y recogen sugerencias, quejas y esas manías que todos tenemos a la hora de abrir un bote o de guardar un paquete a medias.

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Los seis pasos que hay entre tu queja y el lineal

El recorrido tiene seis estaciones y ninguna es decorativa. Primero se escucha; después se define qué atributos debe tener la solución, y ahí entran el sabor, el olor y la textura, pero también el formato, el modo de uso y la facilidad de manejo.

Con esa lista cerrada, los responsables de Compras la trasladan al interproveedor especialista que mejor encaja y desarrollan la propuesta a cuatro manos. El prototipo vuelve al jefe antes de pisar una tienda, se prueba, se ajusta con lo aprendido y solo entonces se implanta.

Ahí no termina nada. En la compañía lo describen como un ciclo: las necesidades cambian, la escucha es permanente y un producto que se lanzó hace tres años puede volver al taller la temporada que viene.

Una tapa que se abre sin pelearse con el envase ha cambiado más desayunos que cualquier campaña de marketing.

Cuatro innovaciones que empezaron con una molestia de andar por casa

La mayoría de las novedades no nace de una idea brillante, sino de una incomodidad repetida. Los ejemplos que da la cadena lo dejan bastante claro.

Las aceitunas negras en rodajas salieron porque escurrir y cortar antes de comer daba pereza; ahora van cortadas, sin líquido y en un envase más práctico. El arroz preparado llegó en bandeja metálica apta para microondas, pensado para quien quiere un plato listo sin manchar nada.

Las palmeras se empaquetaron en porciones individuales para no comerse el paquete entero de una sentada. Y las conservas estrenaron tapa abre fácil por una razón muy poco glamurosa: había clientes a los que les costaba abrirlas.

Fíjate en el patrón: ninguna de las cuatro es una revolución tecnológica, todas eliminan un paso incómodo. Son las que se quedan en la cesta para siempre.

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Las cifras de 2025 y lo que me convence del método

Los números del último ejercicio cerrado: 8.500 pruebas con jefes, 20 centros de coinnovación y más de 150 especialistas implicados. De ahí salieron 400 novedades, 220 mejoras y 34 innovaciones en un solo año.

¿Es marketing? En parte, claro: cualquier cadena cuenta lo bien que escucha. La diferencia está en el orden. Aquí el cliente prueba antes de que el producto exista y quien decide si llega al lineal es el mismo que luego lo va a pagar.

Yo me quedo con ese detalle. La próxima vez que veas una novedad de Hacendado, mira el envase y pregúntate qué molestia concreta te quita de encima. Casi siempre hay una.

🛒 Directo al grano

Precio: el habitual de cada producto, sin recargo por ser novedad. Fecha: ciclo permanente, sin promoción asociada. Dónde: en los lineales de todos los supermercados de la cadena y en su web.