El Ministerio de Defensa ha repartido el protocolo que fija cuándo sus militares desplegados en Ceuta pueden usar el spray de pimienta.
Los supuestos que habilitan a los soldados a recurrir a este instrumento son tres: conductas agresivas, acciones violentas y protección de propiedades. El documento convierte esos tres escenarios en la referencia para decidir si el espray se usa o no.
El aparato es el spray fitodefensa A-50, un espray de pimienta que puede incapacitar a una persona durante 15 o 20 minutos. Defensa lo ha entregado a los militares destinados en la ciudad autónoma como instrumento de defensa personal para la calle.
La decisión es del Ministerio de Defensa, que ha dotado con estos esprays a los militares desplegados en Ceuta. La letra pequeña del protocolo se conoce por la difusión que ha hecho una asociación profesional de las Fuerzas Armadas de las instrucciones remitidas desde el ministerio.
La medida no cambia las funciones de nadie ni convierte a los militares en policías. Lo que hace el protocolo es fijar por escrito los límites: el espray solo entra en juego en uno de esos tres supuestos.
El protocolo no amplía misiones, pero sí pone por escrito en qué circunstancias un militar puede usar la fuerza contra una persona en la calle.
Qué ha decidido Defensa con el espray en Ceuta
El Ministerio de Defensa ha tomado la decisión de dotar con este instrumento a los militares desplegados en Ceuta. El protocolo que acompaña a esa dotación ordena el uso y se apoya en un principio habitual en cualquier instrucción de este tipo: la proporcionalidad. Es decir, la respuesta tiene que ajustarse al riesgo, y por eso se acota cuándo puede emplearse.
Cuántos efectivos llevan ya el espray no se ha detallado, ni tampoco el calendario del reparto. La información difundida hasta ahora tampoco aclara si el texto completo se ha publicado o si se ha quedado en el ámbito interno de las unidades.
Qué cambia para los militares y para la calle
Para el militar destinado en Ceuta, el cambio es doble. Primero, tiene a mano una herramienta que le permite responder sin recurrir a medios con más consecuencias. Segundo, esa herramienta viene con una lista cerrada de casos, lo que también marca lo que queda fuera.
Para el resto de la ciudadanía, la pregunta es otra: qué papel juegan las Fuerzas Armadas en la seguridad de una ciudad donde la competencia ordinaria es de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La Constitución atribuye a los cuerpos policiales la protección del libre ejercicio de los derechos y a los militares la defensa de la soberanía y la integridad territorial. ¿Dónde encaja un espray de pimienta en esa frontera?
Por qué el uso de la fuerza por militares genera debate
No es la primera vez que los militares salen del cuartel a la calle. En 2020, durante la pandemia, la Operación Balmis desplegó a miles de efectivos por las ciudades españolas para desinfectar hospitales, residencias y espacios públicos. Entonces actuaban en apoyo de las autoridades civiles y no ejercían funciones policiales.
El precedente sirve para medir la diferencia. Balmis fue una misión de apoyo logístico; el protocolo de Ceuta ordena, en cambio, el uso de la fuerza sobre personas. Ahí está el salto: qué órgano fija esa capacidad, con qué criterios y ante quién se responde después.
Quienes defienden este tipo de instrucciones suelen argumentar que fijar por escrito los supuestos reduce la discrecionalidad y protege al propio militar, que sabe a qué atenerse. Quienes las miran con recelo sostienen lo contrario: que un protocolo escrito también puede funcionar como una autorización implícita. Ninguna de las dos lecturas se puede comprobar sin acceder al texto completo.
Queda por ver si el protocolo se extiende a otros despliegues y si Defensa publica el documento íntegro. Por ahora, lo confirmado es la lista con los tres supuestos que ya manejan las unidades en Ceuta.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Ministerio de Defensa ha repartido a los militares de Ceuta un protocolo con los tres supuestos para usar un espray de pimienta.
- Por qué te importa: Fija por escrito cuándo un militar puede usar la fuerza contra una persona en la calle, algo con efecto directo sobre derechos.
- A quién afecta: A los militares destinados en Ceuta y a los vecinos de la ciudad autónoma.
- Hacia dónde vamos: Está por ver si el texto se publica completo y si el modelo se replica en otros despliegues.



