Hay una serie sobre Ferran Adrià y su restaurante que se ha cocinado, literalmente, plato a plato. Para que lo que se ve en pantalla resultara creíble se prepararon más de 170 elaboraciones reales.
Detrás está el propio cocinero, que ha asesorado toda la parte gastronómica de 'Gènesi', la ficción sobre elBulli dirigida por David Pujol y protagonizada por Miquel Fernández y Carlos Cuevas. Lo ha contado él mismo en una entrevista en el marco del Festival de San Sebastián, donde ha desvelado algunos secretos del rodaje. Nada menos.
Más de 170 platos reales para que la cocina pareciera de verdad
La cifra la suelta Adrià sin darle mayor importancia: 'creo que hay más de 170 platos'. Detrás de ese número hay jornadas que arrancaban a las cinco de la mañana para tener la comida lista antes de encender las cámaras, y un equipo en el que participaron antiguos miembros de su plantilla, gente que conocía elBulli desde dentro, y sabía cómo se monta cada plato.
Para el actor Miquel Fernández, la comida no es atrezzo: los platos son un personaje más de la historia. Y tiene su lógica, porque en una ficción sobre alta cocina los primeros planos, las miradas y el ritmo de un pase acaban pesando tanto como un diálogo.
Además, el asesoramiento fue más allá de los fogones. Adrià colaboró también en los diálogos vinculados a la cocina con una prioridad clara: que lo que apareciera en pantalla resultara reconocible para los profesionales del sector.
Por qué quería que la cocina pareciera un documental
Antes de meterse en el proyecto, Adrià revisó series y películas que habían retratado la gastronomía y sacó una conclusión: el escollo no era el guion, sino la verosimilitud. 'Lo más difícil es que parezca real', señala. De ahí nació su condición: 'Esto yo me marqué que se tiene que parecer a un documental. Si se parece a un documental, me lo creo'.
El segundo frente eran los gestos. Los actores no solo tenían que decir bien sus frases: tenían que moverse como quien lleva años entre fogones. 'La labor de ellos es que parecieran cocineros', resume el chef, que contó con parte de su equipo para entrenar ese lenguaje corporal antes del rodaje. Puro oficio.
Convencer a un espectador cualquiera es complicado; convencer a quien ha trabajado en elBulli ya es otra historia, y ahí es donde una serie se gana el respeto.
La prueba de fuego llegó con la presentación en Barcelona ante cocineros catalanes. La respuesta fue buena, algo que para Adrià no era un detalle menor: 'Si no te lo compran los profesionales, es un fracaso 99%'.
Al otro lado de la cámara, Miquel Fernández se lo tomó en serio: dedicó unos tres meses a preparar el personaje, que pasa de fregar platos a liderar una transformación gastronómica de alcance internacional. Revisó entrevistas, se reunió con Adrià y grabó una conversación de una hora con él que después usó como referencia durante su preparación.

Carlos Cuevas, por su parte, encontró paralelismos entre cocinar e interpretar: preparación, rigor, concentración y trabajo coordinado, con una idea que atraviesa distintas fases hasta llegar al público. Dos oficios que, vistos así, tienen más en común de lo que parece.
27 años de elBulli en seis capítulos
La serie condensa 27 años de historia en seis capítulos, y eso obliga a comprimir tiempos, situaciones y decisiones para que el relato funcione en formato audiovisual. En ese camino aparece también la enfermedad de Juli Soler, socio de elBulli, cuya inclusión se consultó con su familia, y las controversias que rodearon a la cocina española y su relación con Francia en los años de mayor repercusión internacional del restaurante.
A mí me llama la atención un detalle que cuenta Adrià y que dice mucho de las intenciones del proyecto: la cocina tradicional catalana, el producto y el territorio también ocupan su espacio en el relato. La ficción se convierte así en una herramienta para divulgar conceptos gastronómicos mientras avanza la historia, algo que no siempre ocurre cuando una serie se acerca a los fogones.
Las ficciones gastronómicas suelen fallar en lo pequeño: el plato mal montado, la salsa que no se sostiene, el cuchillo que se coge al revés. Aquí el esfuerzo se ha puesto en el otro lado, en que un profesional del sector pueda mirar la pantalla sin llevarse las manos a la cabeza. Si el reto era que pareciera un documental, el camino elegido pinta bien.
Así que ya sabes: si eres de los que se quedan mirando la comida en las series, esta te va a dar material de sobra. Y ojo con el hambre, porque con más de 170 platos de por medio, lo raro será no acabar pidiendo un menú degustación. Para chuparse los dedos.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: elBulli, el restaurante que inspira la serie 'Gènesi'.
- 📍 Ubicación: Cala Montjoi, Roses (Girona), sede histórica del restaurante.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Alta cocina de vanguardia y cocina tradicional catalana.
- 💰 Precio medio: No aplica: es una serie; consulta la plataforma de emisión.




