La vida de Felipe VI vuelve a teñirse de luto

Su nombre volvió a aparecer en los medios por la investigación del ‘Putney Pusher’ y, meses después de su detención, fue encontrado muerto en su vivienda de Londres a los 44 años.

Nicholas Brandram, banquero británico de 44 años y familiar de la reina Sofía y el rey Felipe VI, fue encontrado muerto en su domicilio de Londres. Su fallecimiento se produjo después de varios meses en los que su nombre había adquirido notoriedad en Reino Unido por un motivo completamente alejado de su relación con las casas reales europeas: la investigación policial sobre el conocido caso del ‘Putney Pusher’.

Brandram era nieto de Catalina de Grecia y sobrino segundo del rey Felipe VI a través de la rama familiar de la reina Sofía. Hasta su detención el pasado mes de junio, su nombre había permanecido alejado de la prensa relacionada con las familias reales. La investigación del caso de Putney Bridge cambió esa situación y situó al banquero en el foco de los medios británicos.

La Policía Metropolitana informó de que el fallecimiento fue considerado “inesperado” y no sospechoso, mientras continuaban las actuaciones correspondientes para determinar las circunstancias de la muerte. Brandram no había llegado a ser acusado formalmente por el caso que había provocado su detención.

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El rey Felipe VI y el vínculo familiar con Nicholas Brandram

La relación entre Nicholas Brandram y el rey Felipe VI se encontraba en la familia de la reina Sofía. Brandram era hijo de Paul Brandram, único hijo de la princesa Catalina de Grecia y del militar británico Richard Brandram. Catalina era hermana del rey Pablo I de Grecia y, por tanto, hermana del padre de la reina Sofía.

De esta manera, Paul Brandram era primo hermano de la reina Sofía y Nicholas Brandram pertenecía a la siguiente generación de esa rama familiar. El vínculo convertía al banquero británico en primo segundo del rey Felipe VI. La relación familiar no se limitó al parentesco establecido en el árbol genealógico. Los Brandram habían mantenido contacto con la familia de la reina Sofía durante años. Una muestra de esa cercanía se produjo en 2017, cuando la reina Sofía ejerció como madrina en la boda de Sophie, hermana de Nicholas Brandram.

La celebración tuvo lugar en Warwickshire y contó también con la presencia de los reyes Constantino y Ana María y de la princesa Irene. La conexión de la familia Brandram con la familia real española, por tanto, se había mantenido también mediante encuentros y acontecimientos familiares. Por ese motivo, la muerte de Nicholas Brandram adquirió una dimensión adicional en la prensa dedicada a las casas reales. El nombre del banquero británico estaba relacionado directamente con la familia de la reina Sofía y, a través de ella, con el rey Felipe VI.

Nicholas Brandram fue investigado por el caso del ‘Putney Pusher’

La investigación que llevó a Nicholas Brandram a los titulares británicos comenzó mucho antes de su detención. El origen se remontaba a mayo de 2017, cuando una cámara de seguridad captó a un hombre corriendo por Putney Bridge y empujando con ambas manos a una mujer de 33 años hacia la calzada.

En ese momento se aproximaba un autobús de dos pisos. El conductor consiguió esquivar a la mujer, que sufrió heridas leves. Las imágenes de aquella escena fueron difundidas ampliamente y provocaron una investigación policial que se prolongó durante años. La policía interrogó a más de medio centenar de personas y practicó varias detenciones durante las primeras pesquisas. Sin embargo, la investigación fue cerrada en 2018 sin que se presentaran cargos contra nadie. El caso permaneció abierto en la memoria pública británica como el del ‘Putney Pusher’.

La situación cambió nueve años después de los hechos. Las nuevas pesquisas llevaron a los investigadores hasta Nicholas Brandram, que fue detenido el 15 de junio bajo sospecha de lesiones graves intencionadas. Posteriormente, mientras permanecía bajo custodia, volvió a ser detenido por sospechas relacionadas con la posesión de drogas. A pesar de todo ello, Brandram nunca llegó a ser acusado formalmente por el ataque de Putney Bridge. La Policía Metropolitana confirmó antes de su muerte que permanecía bajo investigación y que había sido puesto en libertad mientras continuaban las pesquisas.

El banquero ya había tenido problemas con la justicia

El caso del ‘Putney Pusher’ no fue el primer episodio judicial relacionado con Nicholas Brandram. En 2013, el banquero admitió dos infracciones de tráfico después de protagonizar un incidente con su Harley-Davidson en Hyde Park Corner. Brandram golpeó con la motocicleta la rueda trasera de un ciclista y posteriormente abandonó el lugar. Ante el juez, aseguró que no se había dado cuenta de la colisión. Finalmente, fue condenado por conducir sin la debida atención y por no detenerse para prestar ayuda al ciclista.

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La resolución judicial le obligó a pagar más de 300 libras entre la multa y la indemnización correspondiente. Años después, su nombre volvió a aparecer relacionado con un procedimiento policial, aunque en esta ocasión por un asunto mucho más conocido en Reino Unido. La investigación sobre el incidente de Putney Bridge convirtió a Nicholas Brandram en el principal sospechoso de un caso que llevaba años sin resolver. Hasta su fallecimiento, sin embargo, no se había presentado una acusación formal contra él.

Catalina de Grecia, la abuela de Nicholas Brandram

La historia familiar de Nicholas Brandram también estaba vinculada a una de las ramas de la antigua familia real griega. Su abuela fue Catalina de Grecia, una mujer cuya vida estuvo marcada por los cambios políticos y los exilios que afectaron a la familia real helena durante buena parte del siglo XX.

Catalina era hija y hermana de reyes. Durante su infancia vivió los continuos desplazamientos de su familia y, durante la Segunda Guerra Mundial, abandonó Grecia después de la invasión alemana. Terminó en Sudáfrica, donde trabajó como enfermera en un hospital de Ciudad del Cabo.

Después de la guerra conoció al comandante británico Richard Campbell Brandram. Ambos se casaron en Atenas en 1947 y, desde entonces, Catalina fue conocida en Reino Unido como Lady Katherine Brandram. Su vida posterior fue considerablemente más discreta que la de otros miembros de su familia. Era hermana del rey Pablo I de Grecia, que ocupó el trono entre 1947 y 1964, además de bisnieta de la reina Victoria y prima hermana del príncipe Felipe de Edimburgo.

Catalina de Grecia murió en Londres en 2007, a los 94 años. Sus restos fueron trasladados al cementerio real de Tatoi, en Grecia, donde se encuentra enterrada junto a otros miembros de la Familia Real.