3Resident Evil 3: Extinción (2007), de Russell Mulcahy
Tercera entrega de la saga y la primera que no dirigió Paul W. S. Anderson —aquí firma solo el guion—, puso a Russell Mulcahy tras la cámara y rompió con la claustrofobia de las dos anteriores. La acción se traslada al desierto de Nevada, con un convoy de supervivientes que recorre un mundo ya convertido en yermo, una Las Vegas sepultada por la arena y Alaska como última esperanza. La cinta incorpora a Ali Larter como Claire Redfield, personaje tomado de los videojuegos, y a Ashanti, además de recuperar a Oded Fehr e Iain Glen, y consolida a Milla Jovovich como una Alice mutada en arma humana, con razón de ser en clave de ciencia ficción: los clones que aparecen en la película remiten a esa condición de cuerpo sustituible. Fue, además, la primera trilogía completa basada en un videojuego rodada con actores de carne y hueso.
En taquilla se convirtió en el mayor éxito de la franquicia hasta la fecha: abrió número 1 en Estados Unidos con 23,7 millones de dólares en 2.828 salas —el mejor arranque de las tres primeras— y acabó sumando 148,4 millones en todo el mundo con un presupuesto cercano a los 45 millones. Pese a ello, la crítica la recibió con frialdad (en torno al 25% de aprobación en Rotten Tomatoes, 41 sobre 100 en Metacritic y un B– de los espectadores consultados por CinemaScore), y uno de los reproches más repetidos fue el visible retoque digital en los primeros planos de Jovovich. Lo que sostiene su puesto en la lista es su condición de serie B desacomplejada y consciente de sus límites: el ataque de los cuervos como homenaje a Hitchcock, el imaginario de Mad Max 2 y el referente de El día de los muertos de Romero dentro de un relato de acción que abandona la ciudad para abrazar el paisaje postapocalíptico.
