Estas 5 joyas son tu plan de cine este finde

Armar una lista de cinco películas para un fin de semana obliga a dejar fuera decenas de títulos que merecerían estar. Esta selección no responde a estrenos recientes ni a novedades de catálogo, sino a lo contrario: películas que llevan décadas en pie y que siguen funcionando sin la ayuda de la nostalgia. El recorrido abarca 52 años, de 1942 a 1994, y salta del Hollywood clásico al cine japonés para mezclar el drama de mafiosos con la ciencia ficción, el melodrama de guerra y la épica de samuráis.

Ninguna de las cinco es una rareza de culto: todas ocupan un lugar central en la historia del cine, y ahí está el criterio. Se han elegido por lo que cambiaron —la manera de narrar el crimen, de imaginar el espacio, de filmar una batalla— y por lo que todavía aguantan: volver a verlas no las desgasta, las agranda. El orden no es un ranking, sino un reparto del fin de semana entre cinco formas muy distintas de entender el cine, firmadas por Coppola, Curtiz, Kubrick, Kurosawa y Tarantino.

5
Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994)

tarantino pulp fiction

Segundo largometraje de Quentin Tarantino después de Reservoir Dogs, Pulp Fiction se presentó en el Festival de Cannes de 1994 y se llevó la Palma de Oro, un respaldo inesperado para una producción independiente de apenas 8 millones de dólares. Llegó a las salas estadounidenses el 14 de octubre de ese mismo año y terminó recaudando 107,9 millones en Estados Unidos y alrededor de 212 millones en todo el mundo. Acumuló siete candidaturas al Oscar y se hizo con el de mejor guion original, firmado por Tarantino junto a Roger Avary, además del Globo de Oro al mejor guion. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos la seleccionó para su conservación en el National Film Registry.

Su lugar en cualquier lista de clásicos se sostiene sobre una estructura que en 1994 resultaba rompedora: tres historias criminales que se cruzan y se desordenan en el tiempo, con capítulos que arrancan por el final. Tarantino reunió a John Travolta, en el papel que relanzó su carrera, Samuel L. Jackson, Uma Thurman y Bruce Willis para construir escenas que hoy forman parte del imaginario colectivo: el baile de Mia y Vincent en el Jack Rabbit Slim's, el pasaje de Ezequiel 25:17 recitado antes de matar o ese maletín luminoso cuyo contenido nunca se desvela. Un guion afilado, diálogos que se han citado hasta la saciedad y una banda sonora que recuperó el surf y el rock de los sesenta: todo eso explica que tres décadas después siga siendo una cita obligada.

Siguiente