Alguien en Warner Bros. Discovery decidió que enterrar Coyote vs. Acme era más rentable que estrenarla. Cuatro años después, la película aterriza en España con 80 millones de dólares recaudados y el honor de ser la torta más contundente que ha recibido la corporación en mucho tiempo. No sé si es justicia poética, pero se le parece muchísimo.
El conflicto viene de lejos. Warner quería ahorrarse unos 30 millones en impuestos cancelando la película cuando el rodaje ya estaba prácticamente acabado, según cuenta elDiario.es. Lo hizo dentro de un paquete de sacrificios junto a Batgirl, un film de Scooby Doo y un musical de los Looney Tunes. La jugada era pura contabilidad: en 2022, con David Zaslav recién aterrizado como CEO, la deuda mandaba más que el catálogo.
La jugada de Zaslav y el grito en Annecy
La historia ya es mito. En el Festival de Annecy de junio de 2024, el actor de doblaje Eric Bauza encadenó la voz del Pato Lucas con la de Bugs Bunny y acabó gritando: 'Odio ponerme político, pero ¡estrenad Coyote vs. Acme!'. El público le aplaudió como si aquello fuera un concierto. Ketchup Entertainment, una distribuidora pequeña pero valiente, compró la película a Warner por 50 millones de dólares y la estrenó en Estados Unidos este verano.
Warner no improvisaba. La directiva de Zaslav había decidido en 2022 cancelar proyectos acabados para compensar la deuda heredada de la fusión con Discovery. La misma lógica de la inmobiliaria que quema la casa para no pagar reformas. Y no solo eso: en 2025, la compañía retiró del catálogo de HBO Max los cortos clásicos de los Looney Tunes. Vamos, que lo de respetar a sus personajes legendarios no era su prioridad.
Lo que Warner no entendió
La película es una sátira judicial: el Coyote demanda a Acme por décadas de productos defectuosos. El gag no nació en Hollywood, sino en un artículo, del New Yorker de 1990. La idea de Acme como corporación sin escrúpulos ya era vieja, pero aquí se volvió incómodamente literal. Warner se parecía cada vez más a Acme: una empresa que usaba inventos (cohetes, plataformas de streaming) que estallaban en las narices de sus criaturas.
En 2003, Looney Tunes: De nuevo en acción ya convirtió a los ejecutivos de Acme en villanos, con Steve Martin de presidente maligno. Luego James Gunn apadrinó una versión con guion de Samy Burch, la misma que luego ganaría una nominación al Oscar por Secretos de un escándalo. Ni siquiera ese currículum fue suficiente para que Warner apostara por su propia historia.
El Coyote no solo pelea contra Acme: pelea contra la lógica contable que casi le roba la pantalla.
Sísifo, el Coyote y una victoria que huele a cuento
Coyote vs. Acme funciona más allá del drama corporativo. Mezcla el ritmo frenético de los Looney Tunes con una intriga judicial ingeniosa, y el Coyote es puro carisma. Hay una escena que compara al personaje con Sísifo, el tipo castigado a empujar una roca eternamente. El Coyote es Sísifo: nunca caza al Correcaminos, pero tampoco se rinde.
No hay que olvidar que Warner llevaba una década tratando a los Looney Tunes como simples marionetas de su universo de franquicias. Space Jam: Nuevas leyendas (2021) fue el ejemplo perfecto: un escaparate de propiedades intelectuales disfrazado de secuela. La diferencia con Coyote vs. Acme es que aquí los personajes tienen algo que decir, y lo dicen con una honestidad que el estudio no vio venir.
El filósofo Albert Camus escribió que hay que imaginar a Sísifo feliz. La película nos invita a imaginar al Coyote feliz, y funciona. La pregunta ahora es qué hace Warner con la lección. Con Paramount acechando para absorberla, el estudio parece atrapado en su propia metáfora: siempre empujando una roca que se le cae encima.
Al final, la moraleja es incómoda. El éxito de la película no arregla los años de desprecio por los Looney Tunes, pero deja una cosa clara: el público sí sabía lo que quería. Y tú, si aún no la has visto, tienes una cita con el coyote más tierno y cabezota del año.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Warner intentó enterrar 'Coyote vs. Acme' y la película se estrenó y ya recauda 80 millones.
- 🔥 ¿Por qué importa? Ketchup la compró por 50 millones y demuestra que al público le gustaban los Looney Tunes.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos deja un cuento de David contra Goliat donde el Coyote gana.



