8Cómo llegar sin coche: los autobuses interurbanos que suben a los tres pueblos
Ninguno de los tres pueblos exige coche. Chinchón queda cubierto por la línea 337 de autobuses interurbanos, que enlaza Conde de Casal con Chinchón y Valdelaguna pasando por Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey; el trayecto ronda la hora y cuarto. La Comunidad de Madrid reforzó esa ruta en noviembre de 2023 con cuatro expediciones más (dos hacia Chinchón y dos hacia la capital), dentro de un plan que tocó líneas usadas por más de 4.000 viajeros al día. La opera La Veloz y funciona todos los días. Para la sierra, la línea 194 sale del Intercambiador de Plaza de Castilla y sube hasta Rascafría por la M-604, adentrándose en el valle del Lozoya; la complementa la 194A, que enlaza Buitrago del Lozoya y Lozoyuela con Rascafría en las franjas en que no circula la principal. ALSA es la concesionaria y hay servicio también sábados, domingos y festivos, lo que permite plantear la escapada sin depender del horario de oficina.
Patones es el único que obliga a un transbordo, y eso lo convierte en el más remoto del trío. No existe autobús directo de Madrid a Patones de Arriba: la línea 197 une el intercambiador de Plaza de Castilla con Torrelaguna en aproximadamente una hora, y algunas expediciones prolongan el recorrido hasta Patones y Uceda, mientras que la 197A deja directamente en Patones de Abajo. Para subir al casco medieval, el Consorcio Regional de Transportes mantiene el microbús de la línea 913 (Torrelaguna-Patones-Patones de Arriba), con expediciones a demanda y billetes de entre 1,30 y 2 euros. Como el aparcamiento en Patones de Arriba está reservado a los vecinos y la capacidad es mínima, tirar de bus no supone renunciar a nada: es la manera más práctica de llegar a un pueblo de calles empedradas que en otoño se recorre a pie.
