Un abogado ha sido multado por la IA tras meter testigos inventados en un caso de asesinato. Hay formas más baratas de tirar 5.000 dólares, pero pocas tan ridículas.
Un recurso con más agujeros que un colador
El Tribunal Supremo de Nuevo México ha sancionado a Stephen Aarons con 5.000 dólares y una declaración de desacato por no verificar el contenido de un recurso generado con ChatGPT, según ha adelantado Reuters. La corte asegura que el escrito incluía testimonios de testigos totalmente fabricados, y declaraciones falsas sobre la ropa y la apariencia del tirador.
El recurso citaba testigos que jamás existieron y describía escenas que no aparecen en el sumario. Vamos, que la IA se montó su propia película policial, y Aarons le dio al botón de imprimir sin pestañear.
La jueza C. Shannon Bacon ya le preguntó durante una vista en agosto cómo demonios no era consciente de los riesgos de delegar en una máquina que alucina. Porque esto no es un despiste de última hora: es un patrón.
Y aquí está el detalle más bochornoso: no se molestó en comprobar ni los testigos ni los testimonios. Un abogado que no verifica los hechos de su propio recurso está pidiendo a gritos que un algoritmo le haga el trabajo sucio.
Un abogado que no comprueba ni los testigos de su propio recurso está pidiendo a gritos que la IA le sustituya del todo.
ChatGPT como becario sin supervisión
No hace falta ser un gurú de la IA para intuir que meterle a ChatGPT un caso de asesinato y esperar que devuelva un escrito impecable es como pedirle a un becario con resaca que te prepare la declaración de la renta. Y aún así, pasa.
Aarons no es el primero ni será el último. En 2023, otro abogado en Nueva York se llevó su propia multa después de que ChatGPT le soltase sentencias y citas legales inventadas. Aquello quedó como anécdota de feria. Esto de Nuevo México es la secuela con un muerto real de por medio.
La lección es incómoda: la IA no va a pagar la fianza ni el recurso de apelación. El responsable ante el tribunal sigue siendo el humano que firma. Y ese humano tiene la obligación de verificar cada nombre, cada fecha y cada detalle.
Ya pasó con el caso Mata y va a seguir pasando
El precedente de Mata v. Avianca ya dejó claro que los jueces no van a aceptar el 'me lo dijo la máquina' como excusa. Lo raro no es que la IA alucine; lo raro es que un abogado con años de colegio profesional actúe como si los modelos de lenguaje fueran oráculos infalibles.
Yo creo que el castigo es corto. 5.000 dólares no arruina a nadie que pueda permitirse un recurso de apelación por asesinato. La vergüenza pública le va a doler más que la multa, y aun así, la próxima semana habrá otro letrado copiando un prompt de TikTok para su contencioso.
Lo que queda en el aire es cuándo los colegios de abogados van a tomárselo en serio y exigir formación obligatoria sobre herramientas de IA. Quizá no haga falta una ley. Basta con que el siguiente alucinado acabe en el telediario.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 2/10. La IA en los tribunales sigue siendo un drama recurrente, no una revolución. Esto no va de tecnología punta, sino de un señor que no leyó lo que firmaba.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Un abogado de Nuevo México ha sido multado por usar ChatGPT para un recurso con testigos inventados.
- 🔥 ¿Por qué importa? La IA fabricó testimonios y ropa del tirador, y el letrado no verificó nada.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos recuerda que firmar sin leer puede costar 5.000 dólares y un poco de vergüenza.




