9Aparcar y esquivar las aglomeraciones del fin de semana
Patones de Arriba es el caso más extremo: el aparcamiento dentro del casco urbano está reservado a residentes y una cámara OCR sanciona a quien accede sin autorización municipal, en virtud de la ordenanza aprobada en 2021. La salida pasa por dejar el coche en el aparcamiento disuasorio gratuito de Patones de Abajo, junto al polideportivo, y subir a pie por la Senda del Barranco: unos 800 metros, entre 15 y 20 minutos, por terreno irregular que no admite carritos ni sillas de ruedas. Los sábados, domingos y festivos opera una lanzadera hasta el pueblo de 11:15 a 17:45, por 4 euros ida y vuelta. En Chinchón el panorama es más amable: hay explanadas de tierra gratuitas a unos 10 minutos andando de la Plaza Mayor, como la de la carretera de Madrid o la situada frente al castillo, aunque se llenan los fines de semana.
Rascafría ha empezado a cobrar en varios de sus aparcamientos: el del casco urbano, en la calle Rivera del Artiñuelo, cuesta 3 euros por 24 horas. El del Puente del Perdón, arranque de la ruta del Bosque Finlandés, es gratuito, pero se llena muy rápido los fines de semana de otoño, hasta el punto de que llegar antes de las 10:00 es casi una obligación. Algo parecido sucede en el Puerto de Cotos, con más de cien plazas gratuitas que se agotan a partir de las 10:30 o las 11:00. La pauta común a los tres destinos es sencilla: madrugar, huir del mediodía del sábado y del domingo, y asumir un paseo de diez o quince minutos desde el aparcamiento hasta el casco histórico.
