9Nuevo Baztán, una utopía barroca sin prisa
Pocos pueblos pueden presumir de haber nacido de un plano y una idea, y Nuevo Baztán es quizá el único caso en la Comunidad de Madrid. A unos 50 kilómetros de la capital, en plena Alcarria, el navarro Juan de Goyeneche levantó entre 1709 y 1713 una utopía ilustrada: un asentamiento autosuficiente organizado en torno a fábricas de vidrio, paños, papel y jabón, con palacio, iglesia, viviendas y hasta hospital, todo encargado a José Benito de Churriguera. De aquel experimento industrial quedó una retícula de calles ortogonales, sobrias plazas y casas del XVIII que apenas ha cambiado en tres siglos. El conjunto, protegido como Bien de Interés Cultural desde 2000, pertenece desde 2021 a la red de los Pueblos más Bonitos de España, distinción que en Madrid solo comparte con Chinchón.
Septiembre es el momento ideal para recorrerlo sin aglomeraciones, cuando el Centro de Interpretación, instalado en las antiguas bodegas del palacio, recupera sus visitas teatralizadas gratuitas: los domingos al mediodía, con aforo limitado y reserva previa, unos personajes del XVIII cuentan los entresijos del sueño de Goyeneche. Con la luz ya templada, la jornada se redondea sin prisa en las terrazas de la plaza de la Iglesia, junto a la fuente de los Tritones, para probar el cordero asado o los repápalos; y quien quiera alargar el plan puede echarse a las sendas de Valmores o Galiana, o acercarse a las bodegas de la D.O. Vinos de Madrid presentes en el municipio, en plena vendimia.
