10Torrelaguna, la villa medieval donde nació Cisneros
En el extremo nordeste de la Comunidad de Madrid, a unos 70 kilómetros de la capital y a menos de una hora en coche, Torrelaguna guarda uno de los cascos históricos mejor conservados de la región. La villa presume de un título difícil de igualar: fue en 1436 cuna del cardenal Cisneros, la figura que años después fundaría la Universidad de Alcalá, y en 1974 se convirtió en el primer municipio madrileño declarado Conjunto Histórico-Artístico. Toda esa memoria se concentra en su Plaza Mayor, presidida por la iglesia de Santa María Magdalena, uno de los mejores ejemplos del gótico madrileño, que custodia en su interior el Cristo donado por los Reyes Católicos y los restos del poeta Juan de Mena. Frente al templo, el antiguo pósito de grano que el cardenal mandó levantar en 1514 funciona hoy como ayuntamiento, mientras una cruz recuerda desde 1802 el emplazamiento exacto de su casa natal. Entre murallas, arcos y casas solariegas, caminar por Torrelaguna es pasear por el mismo decorado medieval que ha servido de plató a películas como Orgullo y pasión (1957) o Todo lo saben (2018).
Quien la visite en septiembre llega, además, en el mejor momento del calendario local: el primer fin de semana del mes se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Soledad, cuando la Plaza Mayor se llena de caldereta popular, encierros y conciertos. Fuera de esas fechas, la escapada se completa con una gastronomía de raíz castellana en la que mandan el cordero asado, los judiones, las migas o la sopa castellana, y con un entorno natural ideal para estirar el día: desde el casco urbano parte el GR-10, una ruta circular de 16 kilómetros que conecta con Patones de Arriba, y muy cerca, en el Pontón de la Oliva, se puede seguir el curso del río Lozoya junto a la presa más antigua del Canal de Isabel II. Historia monumental, cine y senderismo a un paso de Madrid, con el aliciente añadido de un septiembre que aquí sabe a fiesta mayor.
