Expertos en Monarquía apuntan contra Sánchez y aseguran que Felipe VI mantiene con el PSOE "una relación más distante que su padre"

La presencia de Felipe VI en la apertura del Año Judicial tendrá lugar después de que Pedro Sánchez anunciara que el Rey visitará Ceuta y Melilla “en las próximas semanas”. El anuncio se produjo después de que el presidente del Gobierno señalara que había sido el primer jefe del Ejecutivo en ejercicio en acudir a ambas ciudades autónomas y recordara que Felipe VI, proclamado en 2014, todavía no había realizado esa visita con gobiernos del PP ni con los socialistas.

La relación entre Felipe VI y el PSOE atraviesa, según un estudio académico sobre la Monarquía contemporánea, uno de sus momentos de mayor distancia desde la llegada de la democracia. El documento ‘Las izquierdas y la Monarquía en España. Una relación ambivalente’, elaborado por la Red para el Estudio de Monarquías Contemporáneas (Remco), analiza la evolución histórica del vínculo entre la izquierda española y la Corona y sitúa al actual monarca en una posición diferente a la que ocupó su padre, Juan Carlos I.

El trabajo, firmado por Roberto Villa García, catedrático de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Universidad Rey Juan Carlos, repasa la evolución de la izquierda ante la institución monárquica. Entre sus conclusiones, sostiene que Felipe VI ha logrado mejorar la percepción de la Corona, aunque su relación con el PSOE sería actualmente más distante que la que mantuvo Juan Carlos I.

Felipe VI y el cambio en la relación con el PSOE

El rey Felipe VI mantiene su primer despacho con Sánchez tras el verano
El rey Felipe VI mantiene su primer despacho con Sánchez tras el verano - Europa Press

El estudio sostiene que Felipe VI se encuentra al frente de una institución que continúa desempeñando un papel de integración dentro del sistema político, pero también señala las dificultades que han marcado su relación con el Partido Socialista. El documento concluye que “la monarquía sobrevive como único elemento de integración y de sostén del sistema político, con un Felipe VI que ha conseguido reflotar la imagen de la institución, pero que, en perspectiva histórica, mantiene con el PSOE una relación más distante que su padre”.

Publicidad

La investigación atribuye parte de esta situación a la posición de los socialistas cuando se encuentran en el Gobierno. Según el texto, “Los socialistas en el Gobierno tampoco se han esforzado por proteger su persona o su imagen, por temor a malquistarse con sus aliados de la izquierda y el nacionalismo”, una actitud que, de acuerdo con el estudio, habría contribuido a la aparición de “desaires a la Corona en encuentros institucionales o actos políticos”.

Para Roberto Villa, esta situación debe entenderse dentro de una evolución que comenzó durante la Transición. El historiador destaca que “el PSOE aceptó la Monarquía parlamentaria en la Transición como fórmula funcional, pero sin abandonar del todo su sustrato republicano emocional”.

La investigación recuerda que el socialismo español mantuvo durante el exilio una posición favorable a la República, aunque las circunstancias políticas terminaron favoreciendo una postura más posibilista. El documento explica que históricamente el Partido Socialista en el exilio mantuvo “su adhesión sentimental a la República, pero el fracaso de su reconocimiento internacional abrió paso a una vía posibilista de entendimiento con los monárquicos”.

Felipe VI y el origen del entendimiento durante la Transición

El análisis de Remco sitúa el cambio de posición de la izquierda en el momento en que la Corona comenzó a desvincularse del franquismo y a desempeñar un papel dentro del proceso democratizador. Según el documento, “la izquierda aceptó dar margen a la Monarquía cuando la Corona empezó a demostrar que podía desprenderse del franquismo y conducir una democratización efectiva”.

Ese recorrido histórico sirve para explicar la diferencia que el estudio establece entre la relación de Juan Carlos I con el PSOE y la situación actual de Felipe VI. La investigación considera que el actual Rey ha conseguido recuperar parte de la imagen de la institución, pero considera que el vínculo político con los socialistas es ahora menos próximo.

El documento también dedica atención al comportamiento de la derecha y a su influencia sobre la legitimidad de la Corona. Aunque lo hace de manera más breve, habla de la “relegitimación” de la Monarquía y relaciona la “centrifugación” del espacio político de la derecha con la aparición de “un movimiento de contestación que en buena medida ya no hace bandera del 'régimen del 78'”.

El estudio considera, además, que el escenario actual representa un momento especialmente complejo para la relación entre la izquierda y la institución. En sus conclusiones apunta que “Probablemente hoy se esté en el punto más crítico de la relación entre la izquierda y la Monarquía desde la proclamación de Juan Carlos I el 22 de febrero de 1975”.

Publicidad

El documento añade que “La izquierda nacionalista, la comunista y la post-comunista son abiertamente partidarias de la República y, como tal, de someter la forma del Estado a la vetusta fórmula del referéndum. De ellas, sólo la primera mantiene, eso sí, su programa máximo: la abolición de la Corona sería la primera etapa de un proceso que conduciría al derecho de autodeterminación de sus respectivas 'naciones'”.

Felipe VI, la crisis de Ceuta y sus funciones constitucionales

Solo él puede darte el gusto: el costosísimo coche que ha comprado el rey Felipe VI para pasear en Mallorca, pero ¿con quién?
Fuente: Europa Press

La situación relacionada con Ceuta también aparece vinculada al debate sobre el papel que debe desempeñar Felipe VI. Roberto Villa abordó esta cuestión en conversación con Servimedia y consideró que alrededor de las actuaciones que puede realizar el monarca se ha generado una importante confusión.

“con el Rey y lo que puede o no hacer ha habido bastante confusión estos días, no exenta de hooliganismo”, señaló el catedrático. Villa explicó que una parte de la opinión pública reclamó que el monarca acudiera unilateralmente a Ceuta, algo que, en su opinión, habría provocado un problema constitucional.

“una parte de la opinión pública le ha instado a actuar al margen del Gobierno y, como poco, de tomar la decisión de presentarse unilateralmente en Ceuta. Esto habría supuesto una grave crisis constitucional, puesto que en una Monarquía parlamentaria habría sido una ruptura explícita entre la Corona y el presidente que el Rey propuso al Congreso de los Diputados en 2023”.

El historiador también cuestionó una determinada visión de la institución por parte de sectores de la derecha. “Hay una derecha caudillista que no entiende la función arbitral y moderadora de un Rey constitucional”, afirmó.

Villa recordó asimismo el contenido constitucional de la figura del monarca. “la Constitución dice claramente que el Rey es la cabeza del Estado y simboliza su unidad y su permanencia, y el presidente del Gobierno reconoció que se había producido un ataque a la integridad territorial de ese Estado que encarna el monarca”.

En este contexto, el catedrático sostuvo que la eventual presencia de Felipe VI en Ceuta habría tenido un sentido institucional. “En una circunstancia tan crítica, si el Rey manifiesta su intención de acudir a Ceuta para representar la voluntad de España entera de preservar la seguridad de la ciudad y de quienes la habitan, esa iniciativa que entra dentro de las funciones constitucionales del monarca debió ser respetada y, por tanto, otorgado inmediatamente el refrendo”, concluyó en conversación con Servimedia.

No obstante, Villa también delimitó el papel que debe desempeñar Felipe VI ante un conflicto político. “El Rey es un árbitro y, por tanto, no puede convertirse en una parte del conflicto. Si el Gobierno abusa de su posición, es a los partidos de la oposición a los que les toca hacer su trabajo y salir en defensa de las instituciones”.

El catedrático relacionó la posición del Ejecutivo con lo que considera una continuidad del sentimiento republicano dentro del socialismo. En concreto, achacó esta actitud al “viejo prejuicio republicano, nunca abandonado pese al posibilismo de la transición. Un posibilismo que parece que se agota progresivamente conforme los socialistas de Sánchez se sienten cada vez menos solidarios con el sistema político de la Constitución de 1978”.

Publicidad

Felipe VI afronta un nuevo escenario institucional

El debate sobre el papel de Felipe VI se produce además en una semana marcada por la crisis de Ceuta y por las tensiones entre el Ejecutivo y el Poder Judicial. El próximo jueves, el Rey presidirá el acto de apertura del Año Judicial en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, una cita que reunirá a autoridades del Estado, miembros del Gobierno, responsables políticos y representantes de la alta magistratura.

La situación en Ceuta estará presente en el contexto del acto después de las últimas controversias relacionadas con el informe policial que señala a Marruecos y con la gestión de la futura visita de Felipe VI a la ciudad autónoma. Una parte de la atención estará centrada en las intervenciones de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y especialmente de la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló. Sus palabras podrían incluir referencias a la situación de Ceuta y a la independencia judicial.

La cuestión ha cobrado mayor relevancia después del intercambio de cartas entre Perelló y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El titular de Interior expresó su malestar ante la decisión de la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón de impedir que la Policía que investiga la crisis migratoria en Ceuta facilitara información a sus superiores. Ante esa situación, Perelló reclamó “máximo respeto” a las decisiones de la magistrada.

El acto también llega después de las críticas de miembros del Gobierno hacia jueces e investigaciones que afectan al PSOE o al entorno del presidente Pedro Sánchez, entre ellas las relacionadas con su esposa, Begoña Gómez, pendiente de apertura de juicio oral, y su hermano, condenado a nueve años de inhabilitación.