Lo de echarle la culpa de la tripita a la vida en pareja tiene los días contados.
Yo también he oído mil veces lo de la 'curva de la felicidad': te casas, te relajas, cenas más y la barriga aparece. Algo de eso puede haber, pero el catedrático José Viña, fisiólogo de la Universidad de Valencia y experto en longevidad, da una explicación que no esperabas: la tripita de los 30 es una señal temprana de envejecimiento, no un efecto secundario de la vida en común.
En una entrevista con La Vanguardia recogida por Trendencias, Viña lo resume: la grasa abdominal aparece 'porque has pasado los 30 años y ya está empezando el proceso de envejecimiento'. No es que la relación engorde: es que el cuerpo cambia de fase.
El mito de la curva de la felicidad se tambalea
Durante años nos hemos creído que casarse o irse a vivir en pareja relaja los buenos hábitos. Menos ejercicio, más cenas contundentes y cierta pereza general. El resultado visible es esa barriga que empieza a asomar en el abdomen.
Viña rompe el esquema. Para este experto, la acumulación de grasa aparece con la edad, haya boda o no. Da igual si vives solo, en pareja o te acabas de casar: alrededor de los 30 el organismo se estabiliza y entra en otra etapa.
A los 30 nadie se siente viejo, y ahí está la trampa. Viña lo dice con un ejemplo de vida real: 'La gente a los 30 años está sacándose la oposición de notario, trabajando 13 horas al día en una empresa de periodismo, saliendo de fiesta tres noches por semana, y no se dan cuenta de que hay que empezar a cuidarse ya.
El cuerpo empieza a acumular daños mucho antes de que tú veas la factura.
El envejecimiento no va a ritmo constante (y eso es buena noticia)
El envejecimiento no avisa con síntomas inmediatos. Actúa en silencio durante años antes de que notes algo.
Además, no avanza de forma continua: tiene tramos más empinados. Viña señala dos aceleraciones claras, alrededor de los 40 y hacia los 60. Ángel Durántez, otro especialista en longevidad, sitúa un punto de inflexión parecido en torno a los 44 años.
Qué hacer desde hoy sin ponerte dramático
Aquí empieza lo útil. Viña coloca la nutrición al mismo nivel que el ejercicio físico. Después vienen el control del estrés y un sueño adecuado. Sin misterio, pero con constancia. No hace falta complicarse.
La parte polémica es la de los suplementos. El catedrático sostiene que la nutrición óptima en vitaminas y minerales es difícil de alcanzar solo con la comida. Por eso, para la población general recomienda un multivitamínico y multimineral básico que cubra carencias que no se detectan en un análisis rutinario.
Y un dato para guardar: el 40% de la población europea mayor de 65 años tiene déficit de proteínas. No es solo cosa de mayores: es la consecuencia de no cuidar la masa muscular desde antes. Si hay dudas, un profesional sanitario puede pautar un suplemento concreto.
Mi lectura es simple. No hace falta entrar en pánico a los 30, pero sí dejar de usar la vida en pareja como excusa. El cuerpo no entiende de felicidad: entiende de hábitos. Y los buenos hábitos de hoy son el mejor chollo para tu yo de 60.
🧠 Para soltarlo en la cena
La tripita de los 30 es envejecimiento, no la pareja.



