5Eric Cantona y la patada 'kung-fu' que acabó con condena pública
El 25 de enero de 1995, Eric Cantona protagonizó en Selhurst Park la agresión más célebre del fútbol inglés. Expulsado por patear al defensa Richard Shaw, el francés caminaba hacia los vestuarios cuando Matthew Simmons, un aficionado del Crystal Palace de 20 años, bajó once filas de asientos para insultarle. Cantona saltó a la grada y le asestó una patada voladora estilo kung-fu en el pecho, seguida de golpes, antes de que el utillero Norman Davies, un steward y el portero Peter Schmeichel lograran sujetarle. La imagen, retransmitida en directo, no tenía precedentes: un futbolista de élite agrediendo físicamente a un espectador. El Manchester United le multó con 20.000 libras y le apartó hasta final de temporada; la Federación Inglesa amplió después la suspensión hasta el 30 de septiembre, unos ocho meses en total, y añadió otras 10.000 libras de sanción.
Lo que elevó el caso a escándalo judicial es que no quedó en castigo deportivo. Cantona se declaró culpable de agresión y el 23 de marzo de 1995 fue condenado por el tribunal de Croydon a dos semanas de prisión; llegó a comer en la celda antes de que su abogado lograra la libertad bajo fianza. En apelación, el 31 de marzo, la pena se conmutó por 120 horas de servicios a la comunidad, al entender el juez Ian Davies que la provocación había sido intensa y que se le castigaba por su condición de figura pública. Su única respuesta fue la célebre rueda de prensa en la que soltó: «cuando las gaviotas siguen al pesquero es porque piensan que las sardinas serán arrojadas al mar». Sin él, el United cedió la Premier ante el Blackburn, y no reapareció hasta el 1 de octubre de 1995, ante el Liverpool. Tres décadas después, en el documental The United Way (2021), Cantona confirmó que no se arrepentía: lamentaba, dijo, no haber pateado con más fuerza.
