La factura de la luz vuelve a estar en el foco. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha dado luz verde a un cambio técnico que, en la práctica, afecta a cómo se forma el precio de la electricidad y a la integración de las renovables.
La CNMC ha aprobado el paso de 24 a 96 rondas de negociación en el mercado intradiario continuo de electricidad. Es el segmento en el que los agentes pueden modificar sus programas cuando cambian sus previsiones de generación o consumo. Con este ajuste, productores, consumidores y sistemas de almacenamiento podrán corregir sus posiciones cada 15 minutos, en lugar de hacerlo sobre bloques horarios.
El cambio afecta a las Reglas de Funcionamiento de los Mercados Diario e Intradiario de Electricidad y a varios procedimientos de operación eléctricos. En concreto, a los PO3.1, PO7.2, PO9.1 y PO14.4. La propia CNMC explica que el objetivo es dinamizar la negociación continua y avanzar en la armonización con el mercado eléctrico europeo.
Qué cambia con las 96 rondas y por qué importa
El mercado intradiario es una especie de segunda oportunidad para ajustar la energía programada. Tres subastas y una negociación continua permiten corregir programas a medida que varían el viento o la demanda. Después de que el producto negociado pasara a ser cuarto-horario en marzo de 2025, la negociación continua seguía anclada en 24 rondas horarias.
La reforma completa esa transición. La CNMC aprobó la modificación el 31 de agosto de 2026 y, con ella, los ajustes se acercan al momento real de entrega de la electricidad. En un sistema con fuerte presencia eólica y solar, la generación puede variar en cuestión de minutos: el viento cae, las nubes tapan el sol y la programación necesita reaccionar.
Al corregir los programas con mayor frecuencia, se espera que disminuyan las diferencias entre la energía programada y la finalmente producida o consumida. La la CNMC señala que esta mayor precisión puede reducir la necesidad de activar reservas y otros servicios de ajuste del sistema. Eso, en términos sencillos, es sinónimo de un funcionamiento más eficiente.
Un sistema eléctrico que ajusta sus previsiones cada 15 minutos deja menos espacio para los desajustes, y esa precisión debería notarse en los costes del sistema.
Cómo afecta al precio de la luz y a los consumidores
El precio que pagas por la luz no depende de una sola variable: importan el mercado diario, el intradiario, los ajustes del operador del sistema y los peajes y cargos de tu factura. La reforma de la CNMC actúa sobre una de esas piezas, la negociación intradiaria continua, y busca que los desvíos entre lo previsto y lo que realmente se consume salgan más baratos. La pregunta que toca es si esa mejora llega al bolsillo del consumidor.
La respuesta honesta es que la CNMC no cuantifica un ahorro medio por hogar. En un comunicado sobre la medida, el regulador subraya que la mayor precisión ayuda a reducir la necesidad de activar reservas y servicios de ajuste, que son costes del sistema. Si se contienen, se reduce la presión sobre el conjunto del precio eléctrico. La organización de consumidores recomienda, en todo caso, no esperar bajadas automáticas y revisar la factura con calma.
La integración de más energías renovables es el objetivo de fondo. La propia CNMC señala que la elevada variabilidad de la generación eólica y solar hizo necesario reducir los periodos de programación para facilitar la transición hacia un sistema eléctrico libre de CO₂ basado en tecnologías renovables. La medida, por tanto, no se traduce en un cambio inmediato de tarifa, pero sí en una mejor adaptación a la generación que cada vez marca más las horas baratas.

Una transición tecnológica con ritmo
La evolución no es nueva. Desde 1998, la negociación eléctrica se programaba de forma horaria. En marzo de 2025, el mercado intradiario adoptó el producto cuarto-horario. En octubre de 2025, la negociación cuarto-horaria llegó al mercado diario. Ahora, con las 96 rondas, la CNMC completa el siguiente paso de esa evolución.
El cambio supone un reto tecnológico considerable. La implantación del producto cuarto-horario en 2025 ya multiplicó por cuatro el volumen de datos que debía procesarse y transmitirse. Con las 96 rondas, los procesos del mercado intradiario continuo se multiplicarán de nuevo por cuatro y se desarrollarán en un horizonte temporal situado apenas una hora antes de la entrega física de la electricidad.
Para hacerlo posible, la regulación incluye medidas de eficiencia. Cambios en la tipología y el alcance de la información intercambiada, ajustes temporales en los procesos y mecanismos de salvaguarda ante posibles fallos. Según el regulador, el objetivo es evitar que un fallo puntual contamine la operativa en un entorno con muchísimos más datos.
Lo importante es que el sistema gana margen para encajar las renovables. Una mayor precisión puede reducir la activación de reservas y los desvíos que tradicionalmente encarecen la operación. Para el consumidor doméstico, la recomendación práctica no cambia: consultar la factura y comparar ofertas regularmente. Con más renovables en el sistema y una negociación más ajustada, conviene vigilar las horas de mayor generación solar y eólica, que suelen coincidir con precios más bajos.
Consulta todos los detalles de la operativa eléctrica en la página de energía de la CNMC. La publicación oficial de la modificación puede seguirse a través del BOE.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: Cambio de 24 a 96 rondas en el mercado intradiario continuo.
- 💸 Posibles consecuencias: Menores costes de ajuste y mayor integración de renovables.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Revisar la factura y comparar ofertas, según la OCU.
- 🏁 Resultado final: Sistema más eficiente, sin un recorte tarifario automático.




