Benidorm quiere saber cuánta gente hay en agosto. Y para lograrlo cruzará el consumo de agua con datos móviles geolocalizados, una combinación que permitirá estimar su población real y anticipar los servicios.
El padrón municipal recoge a los residentes censados, pero en pleno verano la ciudad puede multiplicar su presencia. El Ayuntamiento ha puesto en marcha su primer gemelo digital, una réplica virtual que se alimenta de datos reales para mejorar la gestión pública.
Qué datos va a cruzar y para qué sirven
El sistema integra padrón, consumo de agua, telefonía móvil anonimizada, afluencia de personas y ocupación de aparcamientos. En total maneja unos 15.000 registros semanales de consumo de agua, según ha detallado el consistorio.
El objetivo es comparar esas variables para detectar la diferencia entre quien está empadronado y quien pisa la ciudad ese día. Esa estimación de la población flotante —la que está sin estar censada— servirá para ajustar servicios en verano, fines de semana o grandes acontecimientos.
El alcalde Toni Pérez ha explicado que la información permitirá 'ser más eficientes y adaptar la gestión municipal a las personas que realmente se encuentran en la ciudad'. No se trata solo de contar turistas: el sistema quiere prever necesidades de agua, limpieza y seguridad antes de que se desborden.
Cómo afecta a vecinos y turistas (y qué pasa con la privacidad)
La privacidad es la otra cara del proyecto. El Ayuntamiento subraya que los datos de telefonía se tratan de forma anonimizada, sin asociarlos a personas concretas. Aun así, la combinación de consumo de agua y geolocalización abre dudas sobre quién accede a esos patrones y con qué controles.
El padrón dice una cosa y las calles, el agua y los móviles dicen otra en temporada alta.
En la práctica, el proyecto no equivale a un sistema de vigilancia doméstica: ninguno de los datos se asocia al nombre de un turista o de un vecino, según la información municipal. Su lectura es estadística y preventiva.
La herramienta permitirá simular escenarios de afluencia. Si las reservas apuntan a una llegada masiva, el Ayuntamiento podrá preparar con antelación agua, limpieza, seguridad, emergencias y logística en lugar de reaccionar cuando los servicios ya están tensionados.
El reto de gobernar una ciudad que multiplica su población
Benidorm encaja en un perfil singular: es un destino turístico consolidado y su población real cambia por completo entre enero y agosto. El gemelo digital intenta que la administración local deje de tomar decisiones con datos de padrón que no reflejan la ocupación real de las calles.
No es la primera ciudad que usa sensores o telefonía móvil para medir aglomeraciones y planificar transporte o seguridad. Otras zonas turísticas han probado sistemas similares, pero aquí el elemento diferenciador es cruzar el consumo de agua con la movilidad: un indicador estable y difícil de falsear.
La utilidad de prever la población flotante se traduce en recursos concretos: si el sistema detecta que el consumo de agua por zona sube de forma atípica, los servicios de limpieza o seguridad pueden reforzarse antes del colapso. Ese salto de la reacción a la prevención es el cambio de lógica.
Quienes defienden la iniciativa —empezando por el equipo de gobierno— hablan de eficiencia y de prevención frente a aglomeraciones. Las voces más sensibles a la privacidad piden, en cambio, claridad sobre la anonimización, los responsables del tratamiento y el tiempo de conservación de los datos.
El arranque de la herramienta servirá para calibrar el sistema. Si los resultados son consistentes, el Ayuntamiento quiere incorporar nuevas variables, como la afluencia a las playas o el tráfico de vehículos, para afinar aún más la fotografía.
El proyecto, desarrollado por Libelium, tiene un presupuesto adjudicado de 91.947,90 euros y se enmarca en el plan Verde Benidorm, financiado con fondos europeos NextGenerationEU.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Ayuntamiento de Benidorm estrena un gemelo digital para medir su población real cruzando consumo de agua, telefonía móvil anonimizada y otros datos.
- Por qué te importa: La herramienta anticipará servicios públicos como agua, limpieza y seguridad, pero también plantea dudas sobre privacidad.
- A quién afecta: A vecinos y a los miles de turistas que llenan la ciudad en agosto y durante acontecimientos multitudinarios.
- Hacia dónde vamos: El piloto se probará en temporada alta; si funciona, se añadirán variables como playas o tráfico.



