La situación sentimental de Manuel y Julieta vuelve a complicarse en ‘La Promesa’. Los dos han encontrado en las ausencias de Ciro una oportunidad para acercarse, pero el regreso inesperado del joven amenaza con cortar de golpe uno de sus momentos de mayor intimidad. La pareja llega incluso a estar a punto de besarse antes de que una interrupción cambie nuevamente el rumbo de la historia.
El capítulo 896 de ‘La Promesa’, correspondiente a este martes 1 de septiembre, también estará marcado por la decisión de Martina y Adriano. Los dos aceptan romper su relación para evitar que Jacobo cuente a la familia lo ocurrido, pero su adversario no considera suficiente ese sacrificio y endurece sus condiciones. Mientras tanto, María Fernández da una respuesta definitiva a Carlo y acepta convertirse en su esposa. La noticia provoca la emoción de Teresa y Pía y no tarda en extenderse por todo el palacio. Además, la marcha de Simona y Candela deja a las cocinas en una situación cada vez más complicada, mientras Leocadia busca una solución.
‘La Promesa’ enfrenta a Manuel y Julieta con un nuevo obstáculo

Manuel y Julieta han conseguido disponer de más tiempo juntos gracias a una circunstancia que ninguno de los dos había previsto. Ciro ha comenzado a realizar viajes para visitar empresas y cerrar nuevos negocios, lo que deja al joven con mayor libertad dentro de ‘La Promesa’. La situación también beneficia, aunque por motivos muy diferentes, a Lorenzo. Su estrategia para utilizar a Ciro avanza según lo previsto y ambos consideran que Manuel les ha dado el margen necesario para continuar con sus planes. Ciro empieza así a desplazarse mientras Lorenzo celebra el desarrollo de la operación.
Sin embargo, el efecto de esas ausencias es diferente para Manuel. El joven recibe con satisfacción que Ciro tenga que salir del palacio porque eso le permite permanecer más tiempo junto a Julieta. Los dos aprovechan esos momentos de privacidad y la tensión entre ellos vuelve a hacerse evidente. El problema aparece cuando Manuel y Julieta bajan la guardia. Ambos están a punto de besarse cuando Ciro regresa de manera inesperada al palacio. Su vuelta se produce precisamente en el peor momento para los dos y vuelve a impedir que den un paso que parece cada vez más cercano.
Martina y Adriano deben enfrentarse a un ultimátum

La historia de Martina y Adriano tampoco encuentra una salida sencilla. Después del conflicto con Jacobo, ambos habían llegado a la conclusión de que aceptar la ruptura era la única manera de evitar que él revelara ante la familia su relación. Sin embargo, Jacobo cambia las condiciones. Romper ya no es suficiente para él. En el capítulo de ‘La Promesa’, exige además que uno de los dos abandone el palacio, colocando a Martina y Adriano ante una decisión todavía más dolorosa.
La nueva exigencia modifica por completo el escenario. La pareja debe elegir quién dejará atrás su vida en ‘La Promesa’, después de haber aceptado renunciar a su relación. La decisión afecta directamente a los dos y demuestra que el acuerdo que creían haber alcanzado con Jacobo no ha servido para cerrar el conflicto. Martina y Adriano habían pensado que separarse podía evitar consecuencias mayores, pero ahora tienen que afrontar otra pérdida. Uno de ellos deberá abandonar el palacio si quieren impedir que Jacobo cumpla su amenaza de contar a la familia lo ocurrido.
María Fernández acepta la propuesta de Carlo
Entre tantos conflictos, ‘La Promesa’ también tendrá espacio para una noticia relacionada con el amor. María Fernández finalmente responde a la petición de matrimonio de Carlo y decide aceptar. Con esta decisión, ambos dan un paso definitivo en su relación y se preparan para una nueva boda. Teresa y Pía son testigos de la conversación porque escuchan a escondidas el momento en el que María da su respuesta. La emoción que sienten al conocer la noticia refleja la importancia que tiene el compromiso dentro de la vida cotidiana del palacio.
La información se extiende rápidamente por ‘La Promesa’. El compromiso de María y Carlo se convierte en uno de los acontecimientos principales del capítulo y deja a Samuel en una posición todavía más alejada de la joven. La decisión de María supone, por tanto, un cambio importante en su historia. Después de la propuesta, la relación con Carlo queda encaminada hacia el matrimonio, mientras Samuel pierde espacio en el futuro que ella parece haber comenzado a construir.
Ángela vuelve a marcar distancia con Máximo

Los preparativos para otra boda continúan avanzando en ‘La Promesa’, aunque en este caso Máximo vuelve a quedar fuera de los planes de Ángela. El duque de Buenaventura cree que tendrá un papel destacado durante el enlace, pero la joven no está dispuesta a concederle ese lugar. Ángela y Curro continúan organizando la ceremonia sin contar con Máximo. Ambos han decidido que el enlace se celebre en Luján, una elección que tampoco coincide con los deseos de Leocadia, que preferiría que la boda tuviera lugar en la Catedral de Córdoba.
Máximo intenta imponerse y comunica a Ángela que será él quien la acompañe hasta el altar. La joven, sin embargo, vuelve a rechazarlo. De esta manera, se confirma lo que Leocadia ya había previsto: su hija no tiene intención de permitir que el duque asuma ese protagonismo. La postura de Ángela deja nuevamente a Máximo al margen de una celebración que considera importante. Mientras Curro y ella siguen adelante con la organización, él tendrá que asumir que sus expectativas sobre la boda no coinciden con los deseos de la joven.
Las cocinas de ‘La Promesa’ siguen sin recuperar la normalidad
La salida de Simona y Candela continúa teniendo consecuencias para el funcionamiento del servicio. Las cocinas necesitan nuevas trabajadoras y Leocadia considera urgente encontrar sustitutas para cubrir las vacantes. La situación es tan complicada que Leocadia está dispuesta a buscar personal incluso en Madrid. La prioridad es recuperar cuanto antes la normalidad en una zona del palacio que ya está sufriendo las consecuencias de la falta de personal.
Mientras se encuentra una solución definitiva, Teresa y Ricardo continúan asumiendo las labores de cocina de manera provisional. Ambos deben hacer frente a unas responsabilidades que no estaban destinadas inicialmente a ellos, mientras el servicio intenta mantenerse operativo. En ‘La Promesa’, este problema se suma a los demás conflictos que atraviesan el palacio. La falta de cocineras obliga a buscar alternativas y mantiene abierta una situación que Leocadia quiere resolver cuanto antes.
Ciro continúa su plan sin conocer las verdaderas intenciones de Manuel

Los desplazamientos de Ciro también adquieren importancia dentro de la trama. Su actividad fuera de ‘La Promesa’ responde al plan que mantiene con Lorenzo, quienes celebran que la estrategia avance y que Manuel haya dado vía libre a los viajes. Ciro considera que sus desplazamientos le permitirán visitar empresas y cerrar operaciones, sin imaginar que sus ausencias están teniendo otra consecuencia dentro del palacio. Cada viaje proporciona a Manuel más tiempo junto a Julieta.
Lorenzo tampoco conoce esta parte de la situación. Para ambos, el plan está funcionando porque Ciro puede continuar con sus gestiones sin levantar sospechas. Pero mientras ellos creen estar aprovechando la situación, Manuel utiliza esos momentos para acercarse a Julieta. El regreso inesperado de Ciro demuestra que esa ventaja puede desaparecer en cualquier momento. Manuel y Julieta vuelven a encontrarse ante la posibilidad de que su relación quede al descubierto justo cuando parecían tener una oportunidad para avanzar.



