La factura de la luz regulada cierra agosto con una subida superior al 20% respecto a 2025, unos 11 euros más para el usuario medio.
El precio medio de agosto se ha ido hasta los 0,168 euros por kilovatio hora (kWh), un 25% más que en el mismo mes del año pasado, según los datos de Selectra. El recibo de agosto apunta a una subida de más del 20% en comparación con el de 2025, y la culpa no es solo del aire acondicionado.
Traducido a euros: un hogar con tarifa regulada pagará alrededor de 61,33 euros, frente a los 50 euros de agosto del año pasado. El desglose de la CNMC deja 7,6 euros en el término fijo, 39,63 en el consumo variable, 2,44 de impuesto eléctrico y 10,64 de IVA.
Detrás de la subida está el mercado mayorista, el denominado 'pool', que en los 23 primeros días de agosto se ha movido por encima de los 124 euros por megavatio hora (MWh), el nivel más alto desde febrero de 2023. El gas no baja de los 60 euros por MWh y las curvas de futuros no esperan una tregua por debajo de ese umbral a final de año.
La subida golpea especialmente a los ocho millones de consumidores con tarifa regulada (PVPC, Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), cuyo precio sí sigue de cerca ese movimiento diario del 'pool'. En el escenario más tenso que dibujan los futuros, no se descartan recibos que se acerquen a los 100 euros durante la próxima temporada de frío.
El gas dispara el mercado mayorista y la factura regulada lo nota al instante; el IVA reducido, de momento, no llega al rescate.
Por qué el gas tiene la culpa (y tu aire acondicionado no ayuda)
El gas se utiliza como materia prima para producir electricidad, y su precio lleva semanas instalado por encima de los 60 euros por MWh. Con el estrecho de Ormuz cerrado y la guerra de Irán enquistada, la materia prima no da señales de bajar. La curva de precios a futuro no prevé ninguna rebaja por debajo de los 60 euros a final de año.
Esa tensión se traslada a la tarifa regulada mucho más que a la libre. Los precios del 'pool' mayorista afectan sobre todo al PVPC; los contratos del mercado libre amortiguan mejor la media. La tarifa regulada es la que más nota la subida porque revisa su precio de forma casi inmediata con el mercado diario.
Cuánto sube la factura y qué se lleva el IVA
La factura de agosto deja a un usuario medio de la tarifa regulada en torno a 61,33 euros. Son 11,33 euros más que los 50 euros de agosto de 2025: una subida de más del 20% al cierre del mes.
El desglose de la CNMC reparte el golpe: 7,6 euros de término fijo, 39,63 euros de consumo variable, 2,44 euros de impuesto eléctrico y 10,64 euros de IVA. La vuelta del IVA al 21% y del Impuesto Especial Energético al 5,11% ya provocó un encarecimiento del 15% en la factura desde que decayeron las ayudas del decreto anticrisis, el 1 de junio.
El IVA seguirá en el 21% durante agosto porque el decreto anticrisis solo contempla bajar al 10% si el IPC de la electricidad de julio supera en más del 15% al del mismo mes del año anterior. El dato de julio se quedó en el 8,4%, muy lejos del umbral.

El próximo examen del Gobierno llega el 30 de septiembre
El decreto anticrisis mantiene su vigencia hasta el 30 de septiembre. Ese es el momento en el que el Gobierno tendrá que mirar de nuevo los datos y decidir si aplica medidas energéticas nuevas. Hasta entonces, no hay atajo: la rebaja del IVA al 10% no se activa en agosto porque el decreto no mira la inflación de este mes, sino la de julio.
La comparación con los combustibles ayuda a entender el mecanismo. La gasolina se quedó en el 8% de inflación, así que su ayuda de 10 céntimos bajará a 5 en septiembre. El diésel, en cambio, sí superó el umbral y recuperará los 20 céntimos. Con la electricidad pasa algo particular: la media incluye contratos regulados y libres, y los segundos amortiguan el resultado final.
Para los ocho millones de hogares con PVPC, ese promedio es un espejismo. Su factura depende mucho más del 'pool' y por eso agosto está doliendo más de lo que sugiere la inflación general de la electricidad.
El recibo no perdona.
La lección es parecida a la de otros veranos con el IVA de por medio: cuando las ayudas decayeron el 1 de junio, el Gobierno dejó la protección de los hogares regulados atada a un indicador que llega tarde. Exigir al IPC de julio un salto del 15% suena razonable sobre el papel, pero deja fuera justo la tensión de agosto, cuando el 'pool' se ha disparado y el aire acondicionado se enciende casi sin descanso.
Conviene no echarle toda la culpa al termómetro. El auténtico detonante está en el gas, y ahí el margen del Ejecutivo es limitado. Lo que sí puede hacer el consumidor es revisar si le compensa quedarse en la tarifa libre o apurar el PVPC, y marcar en el calendario el 30 de septiembre: ese día se decide si llegan nuevas medidas energéticas.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La luz regulada sube más de un 20% en agosto y el IVA se queda en el 21%.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a los 8 millones de hogares con tarifa regulada (PVPC).
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa tu contrato y apunta el 30 de septiembre, cuando el Gobierno decidirá.



