Estas recetas con lata de atún son el rescate de la semana: cinco comidas distintas, rápidas y baratísimas. Yo ya he fichado un par para la cena de mañana, la verdad.
El atún en conserva es de esos ingredientes que no fallan. Con un fondo de despensa ridículo te montas una comida completa sin encender el horno ni pasarte media hora en la cocina. Eso sí, escurre bien el atún antes de mezclarlo con nada, que el caldo de la lata estropea la textura. Como explica el atún en conserva, al estar ya cocinado solo hay que combinarlo con garbanzos, pasta, huevos, queso, y algunas verduras.
La ensalada de garbanzos que se prepara en cinco minutos
La primera opción no necesita fuego y cunde una barbaridad. Para dos raciones: una lata de atún de unos 120 o 150 gramos ya escurrida, una taza de garbanzos cocidos, un tomate mediano, un cuarto de cebolla, una cucharada de aceite de oliva, una de zumo de limón y pimienta al gusto.
El paso a paso es de manual: escurres el atún y los garbanzos, cortas el tomate y la cebolla y lo mezclas todo en un bol. Si los garbanzos son de bote, enjuágalos antes para quitarles el sabor a conserva. Después aliñas con aceite, limón y pimienta y a la mesa. Sin más misterio.
La clave está en el limón: le da un punto fresco que disimula que llevas cinco minutos escasos cocinando. Si tienes pepino o pimiento, también le van de lujo.
Con una lata de atún, un par de huevos y una sartén tienes una cena completa en menos de lo que tarda el repartidor en llamar al timbre.
De la tortilla a la hamburguesa: cuatro recetas más para no aburrirte
La pasta con atún, ajo y espinacas es uno de esos platos que parecen más trabajados de lo que son. Cuece 160 gramos de pasta y reserva un par de cucharadas del agua de cocción. Mientras tanto, sofríe dos dientes de ajo picados con una cucharada de aceite a fuego medio-bajo. Añade dos tazas de espinacas frescas durante un minuto o dos. Luego mezcla el atún y la pasta con el agua reservada y la pasta queda jugosa sin necesidad de nata ni tomate frito. Pimienta y, si tienes, un poco de ralladura de limón.
Con la tortilla ocurre lo mismo: tres huevos batidos con una lata de atún escurrida, pimiento rojo, cebolla y espinacas sofritas. Se cuaja a fuego medio-bajo hasta que no haya huevo líquido. Las quesadillas, en cambio, van rellenas con atún, pimiento, cebolla y queso que funda bien, dobladas y doradas tres minutos por cada lado.
Para rematar, las hamburguesas de atún son la alternativa rápida a la carne. Mezclas una lata de atún desmenuzada con un huevo, tres cucharadas de pan rallado, cebolla picada, perejil, una cucharadita de mostaza y pimienta. Reposas la mezcla cinco minutos, formas cuatro mini hamburguesas y las doras tres o cuatro minutos por lado, hasta que el huevo del interior cuaje del todo.
Por qué la lata de atún es la mejor amiga de tu bolsillo
Lo reconozco: yo también he mirado mal una lata de atún porque pensaba que solo daba para una ensalada. Pero con dos o tres ingredientes más tienes cinco platos que no superan los quince minutos y que cuestan bastante menos que cualquier menú de comida rápida. La lata aporta proteína de calidad y te salva cuando la nevera está en pausa.
Eso no quita que convenga alternarlo con huevos, legumbres, sardinas, caballa o pollo para no caer en la repetición y mantener la variedad. Pero como recurso de emergencia, pocos ingredientes rinden tanto. Si además compras el atún en oferta de marca blanca, el plan redondo se queda redondo del todo.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 15 minutos en la receta más rápida. Nivel de dificultad: fácil. Escurre muy bien el atún antes de rellenar las quesadillas, así no se reblandecen.



