6Bucarest, Rumanía: el París del Este con precios de otro siglo
Bucarest encabeza casi todos los rankings de capitales europeas donde el dinero rinde más, y septiembre es el mes perfecto para comprobarlo. En pleno casco antiguo, donde se concentran bares, restaurantes y los edificios más fotografiados, hay habitaciones de hoteles de tres y cuatro estrellas desde 30-35 euros la noche, y los apartamentos turísticos bajan de los 25. Comer no rompe la hucha: un menú completo con entrante, principal y bebida en restaurante tradicional cuesta entre 8 y 10 euros, y una cerveza, entre 2 y 3. Los vuelos también ayudan: en estas fechas las tarifas caen hasta un 44% y un billete de ida y vuelta ronda los 170 euros. Con 15-20 grados de media y los parques teñidos de ocre y dorado, la ciudad ofrece clima otoñal sin el recargo de la temporada alta.
Lo que hace especial a Bucarest es que lo barato no se nota en la experiencia. Se la conoce como el París del Este por sus bulevares arbolados y su arquitectura neoclásica de influencia francesa, pero convive con las cicatrices de la era comunista, visibles en los bloques grises y en el Palacio del Parlamento, el segundo edificio administrativo más grande del mundo tras el Pentágono. Pasear por la Calea Victoriei o perderse en el casco antiguo de Lipscani, entre palacios restaurados e iglesias ortodoxas, no cuesta nada; la vida nocturna, con miles de estudiantes universitarios, no tiene nada que envidiar a la de Berlín. Además, la capital funciona como base para excursiones: en dos horas de tren se llega a Brașov, puerta de Transilvania y del castillo de Bran, por lo que el presupuesto ahorrado en la ciudad se puede gastar en descubrir la Rumanía de Drácula.
