Meta acaba de cerrar el agujero más ridículo de sus gafas inteligentes: grabar con el LED tapado.
Hasta ahora, las Ray-Ban Meta ya bloqueaban la cámara si cubrías la luz frontal antes de empezar a grabar. El problema es que alguien descubrió el truco de taparla justo después de pulsar el botón de grabación. La cámara seguía rodando sin avisar a nadie. Y eso convirtió un accesorio molón en un potencial instrumento de vigilancia portátil.
Qué cambia exactamente con la actualización
La solución es tan simple que sorprende que no llegara antes. Alex Himel, vicepresidente de realidad aumentada de Meta, lo ha explicado en un hilo de Threads: 'la cámara dejará de funcionar si se tapa la luz durante una grabación'. Es decir, el sistema comprueba si el LED está cubierto también en plena grabación, no solo al inicio.
Esto no es un ajuste menor. Era el agujero de seguridad más comentado de las gafas en foros y redes. Mientras el LED no se pudiera tapar, cualquiera tenía una excusa para sentirse observado en el transporte o en un bar. Ahora el truco se acaba, al menos hasta que alguien lo rompa de nuevo.
La campaña para enterrar la etiqueta de 'gafas pervert'
Porque no nos engañemos: a estas gafas les persigue una fama terrible. Los vídeos grabados sin permiso llevan meses circulando por TikTok y X, y el apodo de 'gafas pervert' se coló en en el debate público con una velocidad preocupante. La compañía ha respondido con la actualización, y con una campaña para lavar la imagen del producto.
Más allá de la medida técnica, el problema es cultural. La privacidad en espacios públicos se ha vuelto un campo de batalla. Siempre que un dispositivo se vuelve invisible, aparece el mismo miedo: no saber si te están grabando. Y las Ray-Ban Meta, que parecen unas gafas de sol normales, son la peor pesadilla para quien no quiere salir en el reel de un desconocido.
Cerrar el truco es fácil; cambiar la percepción de que estas gafas son un arma de vigilancia es otra historia bien distinta.
Un historial incómodo con la privacidad
Esto ya lo vivimos con Google Glass en 2013. Aquellas gafas fueron recibidas con una mezcla de curiosidad y rechazo, y terminaron retiradas del mercado por la presión social y las restricciones de uso en bares y cines. Meta ha aprendido algo de esa historia, pero solo a medias: ha esperado a que el escándalo fuera viral para cerrar el hueco.
La actualización es un parche bienvenido, no una revolución. El hardware de las gafas sigue siendo el mismo, y la tentación de grabar sin permiso no desaparece con una línea de código. Lo que cambia es la señal: Meta se ha dado cuenta de que la etiqueta de 'gafas pervert' está matando el producto antes de que despegue.
Queda por ver si la campaña cala entre los creadores de contenido, que son al final quienes marcan el tono de estas plataformas. Si YouTube y TikTok se llenan de vídeos explicando que el LED ahora es infalible, igual hay esperanza. Si no, la sombra de Google Glass seguirá planeando. En un mercado donde Apple y Google preparan sus propios visores, la imagen pública importa tanto como la batería.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 7,5/10. La solución es sencilla, necesaria y llega tarde. Meta demuestra reflejos para cerrar un agujero que ya era meme, pero no basta para borrar meses de mala prensa. El parche es bueno; la fama, otra cosa.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Meta ha corregido el fallo que permitía grabar tapando el LED tras iniciar el vídeo.
- 🔥 ¿Por qué importa? Las gafas inteligentes arrastran una fama de 'gafas pervert' que la marca quiere enterrar.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si usas transporte público o bares, agradeces que el LED no se pueda tapar; si querías grabar a escondidas, te jodes.



