La historia de Mina Bonino junto a Fede Valverde no solo está marcada por su relación y por la familia que han formado. La periodista argentina también ha atravesado experiencias personales especialmente complicadas que ahora ha decidido compartir públicamente. En una entrevista con Cruz Sánchez de Lara para la segunda temporada de ‘Madres desde el corazón’, la mujer del futbolista del Real Madrid habla de maternidad, salud mental, su relación de pareja y el difícil embarazo de su segundo hijo.
Mina Bonino afronta actualmente el embarazo de su tercer hijo, una niña muy esperada que llegará para ampliar la familia que ha construido junto a Fede Valverde. Sin embargo, antes de llegar a este momento, Mina Bonino tuvo que enfrentarse a una de las experiencias más duras de su vida durante la gestación de Bauti.
La argentina explica que el embarazo de su segundo hijo comenzó con normalidad, pero una prueba realizada en la semana 13 cambió completamente sus expectativas. Los médicos detectaron que el feto presentaba una trisomía 3 que podía derivar en una enfermedad genética rara. Según explica Mina Bonino, se trataba de una alteración “completamente incompatible con la vida” y que habitualmente provoca la pérdida del embarazo durante las primeras semanas.
La situación llevó a Mina Bonino a plantearse incluso la posibilidad de interrumpir la gestación. La periodista reconoce que en aquel momento no se veía preparada para afrontar las consecuencias de tener un hijo cuya enfermedad fuera incompatible con la vida. “No estoy capacitada para traer al mundo un hijo que no fuera compatible con la vida, no me permitiría ese sufrimiento. No me sentía capacitada”, confiesa.
A partir de entonces comenzaron las pruebas médicas y también un proceso emocional especialmente complicado. Mina Bonino explica que recibió una pequeña esperanza cuando los especialistas señalaron que el cromosoma adicional podía encontrarse únicamente en la placenta. Existía, por tanto, una posibilidad, aunque mínima, de que el bebé pudiera desarrollarse con normalidad.
Mina Bonino decidió continuar con el embarazo pese al diagnóstico

La decisión de continuar adelante con el embarazo no fue sencilla para Mina Bonino. La periodista reconoce que vivió aquellos meses desde la incertidumbre y con el temor constante de que el desenlace pudiera ser negativo. Además, tanto ella como Fede Valverde tuvieron que afrontar la situación de maneras diferentes.
La noticia tampoco permaneció completamente en el ámbito privado. Mina Bonino recuerda que la situación terminó llegando a los medios en un momento especialmente delicado para la pareja. “Fede estaba teniendo partidos malos y salió... Nosotros estábamos perdiendo un hijo pero no podía decir nada”. Para la periodista, aquella exposición hizo todavía más difícil atravesar un proceso que ambos estaban intentando manejar en la intimidad.
La diferencia en la manera de afrontar lo ocurrido también marcó aquellos meses. Mina Bonino explica que cada uno procesó la situación de acuerdo con sus propias emociones. “Cada uno maneja sus emociones como puede y transitó como pudo. Lo primero que dijo mi marido fue: "¿Y cuándo podemos volver a intentarlo?". Y yo todavía tenía un be”… la panza...”.
Finalmente, los controles posteriores aportaron una evolución favorable. Los médicos habían explicado que existía una mínima posibilidad de que el problema cromosómico estuviera localizado en la placenta y no afectara al bebé. Para Mina Bonino, aquella posibilidad fue suficiente para continuar con el embarazo y esperar el nacimiento.
Bauti llegó al mundo sano y convirtió aquel proceso de incertidumbre en una experiencia que la periodista recuerda todavía con mucha intensidad. “Tuve miedo hasta el último momento pero a partir del sexto mes me dijeron que, afortunadamente, todo iba bien. Mi miedo era llegar al día del parto porque tenía que parir un bebé sin vida. Me preparé para lo peor sabiendo que tenía una esperanza de que sucediera lo mejor. Gracias a Dios esperé. Ahora miro a Bauti y me siento mal pensando que en algún momento pensé en abortar”, confiesa Mina Bonino.
La maternidad tampoco fue sencilla para Mina Bonino
La experiencia con sus embarazos se suma a las dificultades que Mina Bonino reconoce haber tenido desde que se convirtió en madre. Su primer embarazo llegó cuando tenía 26 años y, aunque se trataba de un hijo buscado, el proceso no respondió a la imagen idealizada que esperaba encontrar.
El cambio físico fue uno de los aspectos que más le afectó. “La subida de peso para mí fue muy dura, no lo disfruté, me sentía muy mal con mi cuerpo. Me arrepiento porque era mi primer hijo...”, reconoce. Mina Bonino también explica que durante aquella primera gestación no consiguió establecer la conexión emocional que esperaba con el bebé.
Su percepción de la maternidad también está condicionada por las dificultades prácticas y psicológicas que implica criar a un hijo. “Es muy difícil mentalmente ser madre, si no tuviera ayuda: ¿cómo lo hago?. Y te hablo desde mi posición de persona rica, desde el privilegio...”. La periodista considera que su situación económica y personal le ha permitido contar con recursos que no están al alcance de todas las madres.
Mina Bonino también recuerda su trastorno de alimentación

La entrevista también permite conocer una etapa diferente de la vida de Mina Bonino. La periodista ha hablado abiertamente del trastorno de alimentación que sufrió cuando tenía 22 años, precisamente durante una etapa de crecimiento profesional. “Cuando tenía 22 años llegué a pesar 43 kilos y ahora entiendo lo que sufrían mis papás. Es una enfermedad crónica, no se te va nunca. Lo puedes mejorar, pulir... pero siempre está ese bichito ahí que te dice que no eres suficiente y hay mujeres mejores que tú”, explica.
Mina Bonino relaciona aquella situación con la presión que sentía por su imagen al trabajar delante de las cámaras. “Me obsesioné tanto con mi cuerpo saliendo en pantalla... Me veía mal y empecé a adelgazar y llegó un momento que se me fue de las manos. En ese momento mis jefes me dijeron que no podía salir más. Me boicoteaba yo misma”, recuerda.
Con el paso del tiempo, Mina Bonino consiguió modificar su relación con la alimentación y con su propia imagen. Actualmente combina una alimentación cuidada con la práctica deportiva, pero asegura que ha aprendido a mirarse de una manera diferente y desde el respeto hacia su cuerpo.
La historia de amor de Mina Bonino y Fede Valverde
La relación entre Mina Bonino y Fede Valverde también ocupa una parte importante de la conversación. La periodista recuerda que la primera vez que vio al futbolista le llamó la atención, aunque inicialmente no llegaron a hablar. “La primera vez que lo vi me gustó pero no hablamos”, rememora.
La diferencia de edad, con Mina Bonino cuatro años mayor, hizo que inicialmente tuviera ciertas dudas. Finalmente fue ella quien tomó la iniciativa y contactó con el jugador a través de Instagram. A partir de entonces comenzó una relación que llevó a la argentina a trasladarse desde su país hasta España.
“Yo el primer día que lo vi cara a cara era mejor de lo que había pensado. Mejoró mis expectativas. Bendita locura”, admite. Con el paso de los años, Mina Bonino reconoce que nunca imaginó que aquella decisión terminaría convirtiéndolo en el padre de sus hijos. “El trabajo está garantizado pero el amor no (...) Aposté porque me gustaba pero si las cosas no salían bien iba a volver a Argentina, pero nunca imaginé que iba a ser el padre de mis hijos”, cuenta.
La pareja, además, ha mantenido siempre una postura discreta respecto a su vida sentimental. Tanto la pedida de matrimonio como la boda se desarrollaron lejos de grandes celebraciones públicas. “Salí de bañarme y se arrodilló”, recuerda Mina Bonino sobre aquel momento. Posteriormente, ambos optaron por una celebración reducida junto a sus seres queridos. “Fue algo muy íntimo. Nosotros, nuestra familia y nuestros amigos más cercanos”.



