No solo GTA VI: otros grandes videojuegos que sufrieron las mayores filtraciones de la historia

Sagas como The Last of Us o Half-Life ya sufrieron grandes filtraciones antes que GTA VI.

La filtración masiva de Grand Theft Auto VI que se ha producido durante las últimas semanas, con múltiples vídeos del hacker Cyberleek, es solo el último y más ruidoso eslabón de una larga cadena de escapes que han sacudido a la industria del videojuego. Antes de que el famoso leacker irrumpiera en Rockstar, títulos tan esperados como The Last of Us Parte II, Pokémon Sol y Luna o Half-Life 2 ya habían visto comprometidos sus secretos más celosamente guardados, a veces con consecuencias devastadoras para sus creadores: retrasos, reescrituras de guion o pérdidas millonarias.

Esta lista reúne algunas de las filtraciones más impactantes de las últimas dos décadas, desde el robo del código fuente de Half-Life 2 en 2003 hasta el colosal 'Gigaleak' de Nintendo en 2020, pasando por el datamining de la demo de Pokémon Sol y Luna o la lista de luchadores de Super Smash Bros. Ultimate revelada por una foto borrosa en foros. El criterio es doble: por un lado, el alcance del daño causado al desarrollo o al lanzamiento del juego; por otro, la singularidad del método empleado, que demuestra que no hay blindaje perfecto cuando una comunidad entera está dispuesta a desenterrar lo que las compañías quieren mantener oculto.

3
Pokémon Sol y Luna (2016): el datamining de la demo lo desveló todo

Estos Pokémon existen en la vida real en forma de animales muy raros

El 18 de octubre de 2016, Nintendo publicó en la eShop de 3DS la demo de Pokémon Sol y Luna, un aperitivo protagonizado por Ash-Greninja pensado para calmar la espera hasta el lanzamiento. No llegó a pasar ni un día antes de que los dataminers la desmontaran por completo: en el código de la versión de prueba quedaban, entre otras cosas, los sprites de todas las criaturas de la séptima generación. Game Freak había borrado nombres, textos, estadísticas y movimientos, pero dejó dentro las imágenes, un descuido que Joe Merrick, fundador de Serebii, señaló con ironía en redes. El resultado fue la Pokédex completa de Alola, con cerca de 800 especies: los 81 o 82 Pokémon nuevos, las formas regionales inéditas (Geodude, Persian o el memético Dugtrio de Alola) y las evoluciones finales de los iniciales, todo ello un mes antes de que el juego llegara a las tiendas, el 23 de noviembre en Europa.

La filtración no se limitó a adelantar diseños: confirmó que el arte conceptual de las evoluciones finales de Rowlet, Litten y Popplio, filtrado en verano y entonces discutido, era real; destapó a los ocho Ultraentes, las preevoluciones de Solgaleo y Lunala, a Marshadow y un Pikachu con las gorras de Ash. Casi nada de lo que Game Freak reservaba para sus tráileres quedó a salvo, y se repitió el patrón de las demos de Pokémon X/Y y Rubí Omega y Zafiro Alfa, también desmontadas en su día. Para una saga cuyo principal gancho es descubrir criaturas por uno mismo, el golpe fue mayúsculo: millones de jugadores llegaron al estreno sabiendo ya qué esperar, y la posterior precarga del juego completo abrió la puerta a nuevas filtraciones de contenido íntegro apenas semanas después.