Firmar el finiquito sin revisar antes la carta de despido puede costarte el derecho a reclamar. Lo advierte el abogado laboralista Andrés Millán en su último vídeo de LinkedIn: lo que firmas puede interpretarse como una renuncia a llevar el despido a los tribunales.
Millán, conocido por traducir el derecho laboral a casos concretos, ha repasado punto por punto lo que recomienda revisar antes de aceptar un despido. La lógica es sencilla: el plazo para impugnar son 20 días hábiles desde que recibes la carta, y una firma con prisas puede dejar fuera una indemnización mejor.
Lo primero: revisa la carta de despido antes de firmar nada
Vamos con lo primero que hay que mirar. Te han dado el preaviso o su compensación en dinero. En un despido objetivo la empresa está obligada a darte 15 días de preaviso o pagarte ese periodo. Si no lo has disfrutado ni lo has cobrado, te lo deben.
El segundo punto es la fecha. La carta debe tener una fecha efectiva del despido. Si no la tiene, es un defecto de forma y el despido puede ser improcedente. Y ojo: Millán advierte de cartas con fechas atrasadas una semana que hacen perder días de plazo sin que el trabajador se dé cuenta. Los 20 días hábiles empiezan a contar desde esa fecha, así que toca mirarla con lupa.
El tercer filtro es el motivo. Que la empresa diga 'por motivos organizativos' sin concretar no sirve. La causa debe estar desarrollada. Si es vaga o genérica, el despido también puede acabar en improcedente, con la indemnización que eso implica.
Luego está la indemnización. En los despidos objetivos es obligatorio incluir la cantidad en la carta. Si no aparece, es otro defecto de forma más que suma a favor del trabajador.
Un finiquito firmado con prisas puede convertirse en el documento que cierre la puerta a los tribunales.
El abogado recuerda también dos escenarios sensibles. Si estás de baja médica o embarazada, el despido puede ser nulo directamente: la protección es reforzada y tocaría readmisión o indemnización mayor. Y en los despidos disciplinarios, la empresa tiene que darte un plazo para hacer alegaciones antes de despedirte. Si no lo hace, el despido es improcedente.
El aviso central es sobre el finiquito. Según Millán, si te ponen un finiquito o un acuerdo delante, firmarlo sin más puede leerse como que aceptas las condiciones del despido. Y esa aceptación, según el documento, puede impedirte después reclamar ante los tribunales.
Firmar el finiquito puede cerrar el acceso a los tribunales
La clave está en cómo se firma. El consejo del abogado es no aceptar ni firmar nada que no entiendas y, si decides firmar, añadir siempre la anotación 'no conforme' junto a tu firma. De esta forma dejas constancia de que no estás de acuerdo, aunque recojas el documento.
Millán insiste en que lo ha visto con cientos de clientes: un finiquito bien redactado, con una cláusula de saldo y finiquito completa, puede complicar mucho la reclamación posterior. Firmar como 'no conforme' es la forma que tiene el trabajador de no renunciar por accidente.
Los 20 días hábiles se esfuman rápido
La advertencia sobre el plazo es la parte más urgente del consejo. Desde que recibes la carta de despido, tienes 20 días hábiles para presentar la papeleta de conciliación (el paso previo obligatorio ante el servicio de mediación laboral) antes de ir a juicio. Pasado ese tiempo, la reclamación del despido caduca.
Es un plazo corto si lo sumas al shock emocional de perder el trabajo, buscar documentación o intentar hablar con la empresa. Millán recomienda no fiarse de la palabra de la empresa ni de promesas de 'luego lo arreglamos'. El reloj ya está corriendo desde el mismo día de la carta.
El enfoque del abogado es pragmático: antes de firmar un despido o un finiquito, hay que revisar seis o siete detalles con la carta delante. La mayoría de las personas no lo hacen, y por eso los defectos de forma, las fechas manipuladas o las cláusulas del finiquito acaban jugando a favor de la empresa.
El consejo es realista y aplicable incluso si la relación con la empresa es buena. Revisar la fecha, exigir los 15 días de preaviso en los despidos objetivos, comprobar la indemnización y no firmar nada sin entenderlo no son gestiones de abogado, son hábitos de autoprotección. Y si hay dudas, la asesoría sindical o un abogado laboralista pueden revisar la carta antes de firmar.
Lo que Millán deja claro es que, en un despido, el orden importa más de lo que parece. Primero se revisa, luego se firma como 'no conforme' y después se reclama dentro de plazo. El error más común, dice, es firmar primero y preguntar después. Y para entonces ya es tarde.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Firmar un finiquito sin revisar puede interpretarse como renuncia a reclamar el despido.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier trabajador despedido, especialmente si firma sin añadir un 'no conforme'.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisar la carta, comprobar los plazos y firmar siempre con la anotación 'no conforme'.



