3Lisboa: atardeceres, tranvías y fado por menos de 80€
Que Lisboa siga siendo una escapada por menos de 80 euros se entiende antes de aterrizar: los vuelos directos desde Madrid con Ryanair o easyJet duran poco más de una hora y en septiembre se encuentran idas y vueltas desde unos 42 euros, con trayectos sueltos desde 18. Una vez en el aeropuerto Humberto Delgado, el metro llega al centro en media hora y los costes internos siguen siendo de los más bajos de Europa occidental: con la tarjeta Viva Viagem, cada viaje en metro o tranvía sale por 1,80 euros y el pase de 24 horas cuesta 6,80, suficiente para combinar la Baixa, Belém y las cuestas de Alfama. El billete del mítico tranvía 28 ronda los 3 euros, y reservando entre semana, cuando la demanda cae, el transporte se lleva poco más de la mitad de los 80 euros.
El resto del presupuesto da para lo que convierte a Lisboa en algo más que una capital barata. Los miradouros de Santa Luzia, Graça o Senhora do Monte regalan al atardecer panorámicas sobre el Tajo y el castillo de São Jorge sin coste alguno, y el fado, Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, se escucha en casas pequeñas de Alfama y Mouraria por unos 12-20 euros. El alojamiento en albergues bien situados arranca en torno a los 15 euros la noche, y los pasteles de nata de Belém se pagan a 1,45 euros la unidad. Con margen aún para un paseo en barco tradicional por el río desde 15 euros o una excursión en tren a Sintra por unos 6 ida y vuelta, septiembre, con menos aglomeraciones que en pleno verano, es el momento de aprovecharlo.
